Fútbol

La curiosa idea del metegol humano en tiempos de pandemia

Se viralizó un video para volver a pisar las canchas de fútbol 5 en plena pandemia. Surgió entre Pergamino y Rosario, donde esperan la habilitación

Martes 30 de Junio de 2020

Una idea. Un boceto. Un simulacro. Un video y la explosión mediática tan inesperada como entendible. Un invento pergaminense/rosarino en el medio de una pandemia que obliga a repensar maneras de subsistir. La pelota como anclaje, siempre diosa y atractiva, en la forma que sea y gente ávida de mover las piernas tras tanto confinamiento obligatorio. Un metegol humano, como lo llamaron quienes lo gestaron y que hoy incrédulos miran cómo esas imágenes se transmiten en medios de Latinoamérica y Europa. Sí. Hasta una cadena de noticias rusa llegó a uno de los complejos de canchas de fútbol 5 en los que ya se implementa esta actividad para grabar un partido. ¿Una locura? Probablemente, de las lindas, de las que tienen color y de las que dejará el Covid-19 cuando sea historia.

Dos cosas no pueden dejar de tenerse en cuenta: la primera es que atrae en sí misma porque hay una pelota de fútbol rodando. La segunda es que fue una búsqueda de salida a la crisis económica que implantó el virus y que tiene a este sector (el de complejos) entre los más afectados, muchos con las puertas cerradas. “Qué ganas tenés que tener de jugar a algo que jugás a esto”, dice entre carcajadas Gustavo Ciuffo, uno de los autores intelectuales del asunto. Pero resalta que al menos así recuperaron el oxígeno de los compromisos a pagar. Además, remarca, “volvieron la diversión y la risa”. La idea se puso en práctica en Pergamino, está siendo replicada en el país y es en este contexto que en Rosario también se aguarda por la aprobación.

   Gustavo Ciuffo, quien estudió educación física en el Isef cuando estaba emplazado en Baigorria y en cada verano da clases en la colonia del club Universitario pese a haberse radicado en Pergamino hace unos años, tiene una fuerte ligazón con el fútbol. Claro, como buen argentino esa pasión lo desvela y es por eso que a su profesión le agregó hace un tiempo una veta de comerciante e instaló un complejo de canchas de fútbol 5. Junto a Ramiro Fabris, quien sí vive en la Cuna de la Bandera, se encargan de los más grandes que hay en ambas ciudades. Entre los dos gestaron esta idea del metegol humano que pretende volver al ruedo en el deporte y en el trabajo. Incluso no la creen privativa y es por eso que la diseminaron en grupos de whatsapp de gente ligada al rubro. Se aclara, no es fútbol. Apenas es una actividad recreativa preexistente (se aplica en colonias y jardines) que con modificaciones dio un marco de nuevas posibilidades en el medio de la pandemia. Tan inusual que a tres horas de haberse conocido el video del simulacro (se hizo en Pergamino), la iniciativa saltó a la fama inmediata. Fue el jueves: 260 mil reproducciones en redes sociales. Más de un millón al otro día. Un revuelo. Y un mar de entrevistas y canales de televisión que todavía les tienen los teléfonos en llamas.

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Las canchitas de fútbol 5 están bien marcadas para mantener la correspondiente distancia social.

Las canchitas de fútbol 5 están bien marcadas para mantener la correspondiente distancia social.

   “Acá en Pergamino estamos en Fase 5 y esto enmarca como actividad recreativa, no es fútbol como lo conocemos, no hay roce. Son diez personas, con distanciamiento y sin riesgos. Si bien sabíamos que no había nada fuera de lugar se lo mostramos a la Municipalidad. Este fin de semana ya hubo gente jugando, por eso quisimos compartirlo. Ahora estamos esperando que lo habiliten en Rosario, el intendente Pablo Javkin está al tanto y para los muchachos de allá es una buena salida”, explica Ciuffo. Advierte que en las fases anteriores de cuarentena (obligatoria y vigente aún en Buenos Aires, adonde pertenece) buscaban alternativas para subsistir, pero había poca demanda, entre ello de fútbol-tenis. Ahora respiraron un poco y pese a que algunas canchas de la firma se convirtieron transitoriamente en lavadero de autos para evitar despedir a los empleados, esta posibilidad de que vuelva a rodar la pelota los pone felices. “El beneficio más lindo es que volvieron la diversión y la risa”. Bajo el lema: “Entrar, jugar y salir”, con apenas 15’ disponibles para elongar con distanciamiento se puede. Aunque Gustavo se sincera, un poco temeroso en este aspecto: “Es inevitable que haya un momento en el que se pongan a charlar, ahí uno los apura y les remarca que hay que irse. Acá lamentablemente uno no puede quedarse tomando algo o comiendo un asado como antes, pero al menos se puede jugar”. Previamente hay lavado de manos, uso de alcohol y firma de declaración jurada.

   Cuando se bromea sobre el patentamiento de la idea que ya recorre el mundo, Gustavo dice lo siguiente: “No importa quién lo hizo, hay gente que está pudiendo ganar un mango y trabajar, es una alternativa a la pandemia”. Y piensa que la iniciativa prendió así porque “da curiosidad y porque somos una tierra futbolera. Queremos volver a la cancha, no importa la manera”. Y se vuelve a reír bajo el mismo concepto: “Seamos sinceros, ¿quién va a jugar al metegol humano cuando termine la pandemia o se pueda volver a jugar al fútbol? Lo que sí y esto me lo hizo ver un amigo, en 50 años cuando alguien busque sobre pandemia y fútbol quizás se encuentre con el metegol, es como quedar en la historia”.

   Cuenta Gustavo que el día del armado del simulacro, una vez delineada la idea, llamó a diez amigos, les explicó y se divirtieron mucho hasta que lograron reprimir el instinto natural del fútbol: ir a trabar o a cabecear aunque no esté claro si la pelota que viene de aire cae en un rectángulo u otro. Fue un aprendizaje anecdótico pero rápido. Igual se queda con que “lo bueno fue que por unos días la noticia del coronavirus se salió un poco de cuántos contagiados y cuántos muertos. Esta vez la noticia tuvo que ver con algo hasta cómico te diría. Qué ganas tenés que tener de jugar a algo para jugar a esto. Eso me reconforta”.

   Fútbol o metegol. Entiéndase como quiera. Lo cierto es que hay una pelota rodando.

Cómo se juega, a grandes rasgos

El metegol humano se pone en marcha con 10 jugadores, cinco por lado distribuidos en la canchita que está dividida en rectángulos de 45 metros cuadrados cada uno. Los jugadores no pueden salirse de sus respectivos perímetros y por lo tanto tienen que moverse permanentemente para mantener la exigencia que supondría, en un momento normal, correr detrás de la pelota. Por supuesto, el objetivo es que se hagan goles. Obvio. Metegol. Hay distintos niveles de juego y se implementan tácticas. Y las líneas de disposición de jugadores sería así: línea arquero; línea defensores; línea del delantero contrario; medios; línea del delantero contrario; línea defensores; línea de arquero. “Es un juego bien dinámico. No es fútbol, pero se parece bastante”, detalló Ciuffo, uno de los ideólogos.

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