Ovación

La carrera de dar la teta

La triatlonista norteamericana Jaime Sloan se sacó leche mientras corría y logró un récord en su categoría.

Viernes 30 de Noviembre de 2018

Las tetas desde siempre dan que hablar. Se las adora y demoniza por igual. Molestan, "hacen ruido" aún cuando todo lo que se escuche desde ellas es a un bebé alimentándose. Dos mujeres fueron noticia en el mundo deportivo por ocuparse de darles de mamar a sus hijos en plena competencia. La norteamericana Jaime Sloan, aficionada a los iroman (ya deberían tambiénllamarse ironwoman), mientras disputaba el triatlón de Tempe, Arizona, se sacó leche para su hija de 7 meses mientras corría. Tenía planeado tomarse un descanso a la mitad de la carrera, pero cuando se enteró que iba a lograr un récord personal decidió no parar. El caso replica a uno anterior, el de la británica Sophie Power, quien corre ultramaratones y tras 16 horas de esfuerzo llegó donde estaba su bebé y le dio la teta. Son las atletas que no sólo llevan consigo las zapatillas sino el sacaleches. Hicieron visibles las barreras para las mujeres atletas de alta competencia quienes deben detener sus entrenamientos durante el embarazo y el posparto. Ellas, como otras tantas, se animan al desafío de ser madres y seguir en carrera.

Sloan es aviadora de la Fuerza Aérea y consiguió un récord personal en el "Ironman 70.3" e incluso encontró tiempo para extraerse leche durante la parte de la carrera para alimentar a su segunda hija. "Al principio estaba nerviosa por si me miraban mal o si me descalificaban por desnudez, pero me tapé lo mejor que pude y lo logré", declaró la atleta. Dijo que al bajar de la bicicleta se dio cuenta que debía extraerse leche, pero a la vez quería lograr el récord. Hizo las dos cosas.

"Recibí las miradas de algunas mujeres, pero eran sonrisas enormes. Espero que esto pueda alentar a otras mujeres y madres, a cualquier persona que esté pasando por algo gordo en su vida. Sea lo que sea, si alguien cree que puede hacer algo, lo puede cumplir, porque es posible", aseguró después de completar el Ironman en 6 horas, 12 minutos y 44 segundos y quedando en 19ª posición de 55 en su grupo (de 30 a 34 años).

En tanto, Power también acaparó todas las cámaras en septiembre pasado por un motivo similar. La deportista tuvo que hacer paradas en los puestos del maratón (Ultra Trail du Mont Blanc) para dar de mamar a su bebé de tan sólo 3 meses.

La imagen se viralizó en las redes sociales y recibió muestras de apoyo. Power señalaba después de la prueba que su bebé "necesitaba comer" y no podía dejar de amamantar de repente. "Tienes que darle de comer o se vuelve muy doloroso, también para después de la carrera, ya que si dejás de hacerlo entonces el cuerpo no produce leche", apuntó después la deportista que se mantuvo activa hasta los ocho meses y medio. Dio a luz una tarde y a la mañana siguiente ya estaba caminando diez minutos. "Fui muy afortunada de tener un parto sencillo" y se mostró contenta por el apoyo que recibió. "Adoro que muchas mujeres se hayan sentido inspiradas para hacer lo que quieran siendo madres".

Algo muy distante a lo que le ocurrió a la tenista británica Naomi Broady, quien en 2014 debió jugar sin corpiño en el torneo de Wimbledon debido a que su ropa interior no era de color blanco. O la advertencia que se le hizo este año a la francesa Alize Cornet en el Abierto de tenis de Estados Unidos cuando dio vuelta la camiseta que tenía puesta al revés, en el medio del partido, una práctica común en los varones pero "escandalosa" en el cuerpo de las deportistas en el conservador mundo del tenis.

¿Qué pasaría acá?

¿Cómo se vería en Rosario o en alguna competencia del país estos amamantamientos? La pregunta es contrafáctica, pero vale tener en cuenta algunos datos para comprender que no sería fácil: o corrés o te dedicás a ser madre; podría ser la dicotomía.

Según un informe de la consultora Voices para la Liga de la Leche Argentina, el 43 por ciento de los varones y el 36 por ciento de las mujeres aún consideran "inapropiada la lactancia en público". El trabajo tiene ya unos años, pero algunos episodios públicos dan cuenta que nada cambió demasiado, tal el caso de la mujer a quien estuvieron por detener dos policías cuando exhibió una de sus mamas para darle de comer a su hijo en una plaza de San Isidro. O el incidente en una playa de Necochea donde tres mujeres fueron obligadas a retirarse —con un despliegue policíaco insólito— por tomar sol sin corpiño. Los llamados "escándalos" ocuparon buen lugar en los medios. El primero terminó con un tetazo colectivo en varias ciudades en apoyo de una medida anacrónica. El segundo pasó al olvido luego del fallo del juez Mario Juliano quien no consideró que las mujeres hubieran causado delito alguno y propuso que se reforme el anticuado artículo de 1973 del código de faltas que hace alusión a "actos obscenos que afectan la decencia pública" en la vía pública (claro, no en la TV).

Las madres feministas motorizan un cambio y es el de dar la teta como elección y derecho que se alcanza por el apoyo de muchos actores: Estado, padres, jefes, entrenadores, agentes médicos y público dispuesto a no escandalizarse ante la posibilidad de brindar un alimento que a la vez es una poderosa medicina adaptada a las necesidades de cada niño. También debe existir un compromiso en materia de licencias familiares y de lactancia materna en el lugar de trabajo basado en las directivas sobre protección de la maternidad de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Del 1 al 7 de agosto se celebra cada año la Semana Mundial de la Lactancia Materna. Según Unicef, la tasa de lactancia materna está en baja, de un 74 por ciento a un 46 por ciento entre los 12 y 23 meses de edad del bebé y uno de los problemas de este descenso sería el estrés de las madres. Para revertir esos porcentajes se reclama voluntad política que defienda el derecho a amamantar, programas bien estructurados, eficientes y adecuadamente financiados.

"Si el mundo fuera calificado por la forma en que se alimenta a los lactantes y niños pequeños recibiría una mala nota", aseguran desde Unicef.

Los sacaleches son una buena opción. Más del 70 por ciento de las mujeres se valen de estos adminículos para poder extender su período de lactancia, uno de los más importantes de la maternidad para los especialistas porque, según afirman, tiene ventajas fisiológicas, psicológicas y de relación. Cuando el bebé recién nacido mama y succiona no sólo cubre su necesidad fisiológica primaria, sino que representa el momento de relación con su madre, sea o no deportista.

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