Ovación

La cancha de las mujeres

Argentina goleó a Panamá por 4 a 0 en el partido de ida del repechaje por un lugar en Francia 2019. En Sarandí no faltó el entusiasmo de hasta la menos futbolera.

Viernes 09 de Noviembre de 2018

Una cancha de fútbol casi repleta donde el "pongan huevos" se festeja a carcajadas y no se le grita "puta" a ninguna madre puede parecer una película. Pero no, eso fue sólo una parte de lo que se vivió ayer en el partido de repechaje entre las selecciones de Argentina y Panamá en Arsenal de Sarandí, donde hace justo una semana se jugó el clásico rosarino, a puertas cerradas. Las albicelestes, con cuatro santafesinas y las rosarinas Vanina Correa y Virginia Gómez, se impusieron por 4 a 0 y comenzaron a ilusionarse con visitar la Torre Eiffel el año que viene, en el Mundial 2019. El estadio Julio Humberto Grondona (nombre que se repite, redundante, en la calle de ingreso a la puerta 1 del campo de juego) fue asaltado por unas 15 mil almas futboleras, femeninas y también feministas, que de sumisas y bien habladas tienen poco y nada.

Estuvieron allí festivas: con camisetas celestes y blancas, algunos pañuelos verdes (los agentes policiales les pidieron a las muchachas de Ferro que los guardaran), caras pintadas, banderas, redoblantes, gorros, cantos en favor del aborto legal, seguro y gratuito, globos, chiflidos e insultos al presidente Macri, oles y grito pelado.

Fellini alguna vez ilusionó una ciudad de las mujeres, pero esta fue otra película: fue la de la cancha de las mujeres, aunque el presidente de la AFA, Claudio Tapia, y el de Racing, Víctor Blanco, se hayan paseado por las plateas para saludar y cosechar algunas instantáneas.

Nunca se vio tantos fotógrafos en un partido de estas chicas, dirigidas por una tríada también femenina. Se cantó el himno como siempre y la hinchada, con más presencia masculina que la esperada, acompañó las estrofas con el clásico "ooooooohhhhh".

Argentina fue más contundente desde el principio. Algo más bajas en estatura que sus rivales rojas pero más ordenadas y prolijas técnicamente. Hubo un penal a favor de Argentina que la arquera Jenith Bailey (1) atajó, incluso con rebote, a la capitana, Estefanía Banini (10). Pero luego llegó el gol en una jugada que se armó en ataque por izquierda y definió Mariana Larroquete (19), la misma jugadora a quien le habían convertido el penal minutos antes.

La rosarina Correa se mantuvo tranquila bajo los tres palos y no defraudó. Tampoco Florencia Bonsegundo (11), en ataque, quien se llevó las marcas y llegó en varias oportunidades al arco desde la izquierda con centros contundentes. Pero a casi media hora de iniciado el encuentro fue Eliana Stabile (la 3, figura de la cancha y autora de dos goles) quien se compró a la hinchada con todo su aliento cuando metió el segundo gol argentino con un zapatazo desde casi mitad de cancha. "Ahora las llenamos de goles", gritó un futbolero desde la platea mientras las chicas se abrazaban sobre el césped y el resto de la hinchada coreaba un "Argentina, Argentina" desde los cuatros costados de la cancha revestidos a todo lo largo con los trapos de "Córdoba", "Ensenada", "Fútbol femenino", "Deportivo Merlo" y "La Banda de Belén. Cañada Rosquín" (en alusión a la santafesina Belén Potassa). Y uno más que llevaron las chicas centralistas para su capitana, Virginia Gómez y que decía: "Chi Gómez, argentina, de Rosario y de Central" (quien estuvo en el banco).

Unas 60 auriazules viajaron en un colectivo desde Rosario. Temprano, a horario y con las camisetas canallas puestas como para entrar a la cancha, llegaron las de la primera, las de reserva y unas más de la escuelita a la sede del Cruce Alberdi.

Junto a ellas arribaron también las cajas de sandwiches de milanesas (ovacionadas por la comitiva) y las gaseosas para un picnic que se concretaría más tarde, bajo unos ceibos, a la entrada de Buenos Aires, en Núñez.

A la cabeza de las jugadoras que ayer oficiaron de hinchas se pusieron la técnica Rosana Gómez y las directivas Carla Facchiano y Geraldina Platero, ambas vocales e impulsoras de la flamante secretaría de género del club, un organismo estatutario que ganaron las mujeres auriazules a fuerza de insistencia y a tono con la revolución feminista que ya se metió por los poros.

El grupo dejó en minoría al ex presidente auriazul Raúl Broglia que las acompañó y entretuvo durante el viaje con historias de horóscopos y lectura de manos, heredadas de su familia . "¿Cómo se llevan Tauro y Escorpio, Raúl?, preguntó una. Y Broglia contestó serio a todo y a todas, aunque se negó a hacer vaticinios futboleros. "Esto es para divertirse un rato, el que quiera creer que crea", dijo por lo bajo.

Yamila Rodríguez y Stabile (de penal) sentenciaron el juego para que la selección nacional, que el martes se presentará en Panamá (a las 22) en el encuentro revancha con una enorme ventaja. Y de lograr la clasificación Argentina volvería a un Mundial (en este caso a Francia 2019, desde el 7 de junio) después de 12 años.

El combinado dirigido por Carlos Borrelo formó con: Vanina Correa; Adriana Sachs, Agustina Barroso, Aldana Cometti y Eliana Stabile; Vanesa Santana, Ruth Bravo, Mariana Larroquette (Amancay Urbani) y Estefanía Banini; Florencia Bonsegundo (Mariela Coronel); Belén Potassa (Yamila Rodríguez).

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