Lunes 08 de Mayo de 2017
¿Influye todo el contexto que le toca vivir al plantel? Se podría decir que sí con la derrota consumada. Con la goleada que le propinó Independiente en el Coloso Marcelo Bielsa y justo en la previa al clásico de la ciudad. Y que le quitó la posibilidad de pegar un salto enorme en la tabla y quedar atrás de Boca, pero mucho más cerca y a un solo punto. Lo cierto es que todos los problemas a la hora de pisar una cancha quedan de lado y esto es fácilmente comprobable porque esos mismos trastornos que arrastra el grupo vienen desde hace largos meses y a pesar de eso está segundo. Peleando arriba desde el inicio y sorprendiendo a todos.
Los futbolistas vienen de reclamo en reclamo, con acciones para manifestar su descontento por los incumplimientos dirigenciales y dando a conocer el fastidio que acumulan desde hace un largo tiempo. Que se intensificaron este semestre. Esto no influyó en absoluto en el andar leproso, todo lo contrario. La seguidilla de buenos resultados lo mantuvo expectante en la pelea por el protagonismo. Y hasta anoche acumulaba siete encuentros sin perder y ahora sólo tiene cuatro caídas en veintitrés fechas. Números envidiables y que reflejan una campaña notable. Impensable incluso para los más optimistas.
Newell's sigue en problemas económicos, con reclamos no sólo de empleados si no de los propios jugadores (quienes se juraron no hablar más del tema por un tiempo, al menos hasta que pasen los juegos importantes que se vienen). Con comunicados encontrados en el medio y una relación con la dirigencia que está endeble, casi quebrada.
Más allá de que pueda ser negado, quedó evidenciado todo lo expuesto en el escrito que entregó el plantel el jueves. "Estamos solos", dijo Mauro Formica días atrás haciendo notar el momento que transita el plantel puertas adentro. Pero afuera venía siendo una máquina de cosechar puntos, esos que lo convirtieron en un candidato que fuera de la ciudad pocos le prestaban atención y sólo se focalizan en los considerados "grandes". Y a pesar del golpe por superioridad futbolística que sufrió anoche con Independiente sigue estando expectante y con chances de intentar ir por la gloria.
Alguna vez podía besar la lona. Sí, es cierto, la noche del domingo en horario central reclamado por Osella no debería haber sido el día. Aunque muchos dirán que tampoco debe serlo el próximo fin de semana justamente con Central. O el otro cuando visite a Boca en la Bombonera. Newell's no perdió por los problemas económicos que arrastra y que por momentos lo distrae. Porque hace largo tiempo que los padece y sin embargo ganaba. Avanza y avanza como el conejo de la publicidad de la pila. Sólo cayó porque se encontró con un rival que de mitad de cancha hacia adelante fue incontenible y propuso "un juego electrizante", como había pronosticado Ariel Holan, DT del rojo, en la semana. Y fue netamente superior, que lo golpeó con dureza y fue sumamente efectivo en la definición.
No todo está perdido. La Lepra aún tiene varios cartuchos como para disparar, aunque es verdad que no depende de sí mismo. El primero, el que tiene ahí enfrente, es el clásico. El que puede entregar con una victoria una dosis de motivación extra para transitar los metros finales del campeonato. Y llegar a la recta con el corazón inflado.