La bronca de Estudiantes en un final bochornoso y todos los dardos para Darío Herrera

Las quejas de Estudiantes fueron por el penal sancionado a Central, el que le reclamaron al final por el brazo de Ovando, y por no expulsar al pibe Verón.

18:48 hs - Sábado 26 de Septiembre de 2026

El final era el previsible, con toda la bronca de los jugadores y el cuerpo técnico de Estudiantes, que se terminaron retirando de la cancha cuando faltaba la reanudación tras el 3 a 1 de Central. Concretamente, todo el reclamo con el presidente Juan Sebastián Verón a la cabeza, fue contra el árbitro Darío Herrera, al que acusaron de haber favorecido al equipo de Jorge Almirón.

La imagen final con Verón entrando a la cancha e increpando a Herrera en la cara fue el resumen del enojo pincharrata: "Es toda tuya esta, es toda tuya". Todo pasó luego de la contra final de Julián Fernández, del 3 a 1 final de Central que le daba el título de la Supercopa Internacional.

En medio del festejo auriazul, hubo puñetazos y golpes de puños entre jugadores (Agustín Sández reconocería que provocó a los jugadores pincharratas), con los suplentes y el cuerpo técnico adentro de la cancha, que se prolongó luego en el ingreso a los vestuarios.

El partido no había terminado, pero ya estaba todo dicho y luego de que entró Verón, Herrera esperó unos cuantos minutos y lo dio por terminado, mientras los jugadores canallas festejaban, con los de Estudiantes saludando a sus hinchas.

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Las polémicas para Darío Herrera

Esto recién empieza, pero concretamente todo Estudiantes le reclamó tres situaciones que entendieron beneficiaron a Central. La primera fue el penal sobre el final del primer tiempo, cuando Herrera no vio falta de González Pirez a Copetti, tras el pase de Navarro, pero el VAR a cargo de Jorge Baliño lo llamó y decretó la pena máxima.

Hubo un contacto de la rodilla del defensor sobre la zona de isquiotibiales derechos del delantero, Herrera entendió que lo había hecho caer y cobró penal, que Di María transformó en gol.

Para el complemento, Almirón metió al pibe Elías Verón por Duarte y enseguida vio la amarilla por tomar a Palacios. A los pocos minutos, Verón se confió, demoró un despeje, el ingresado Gaich se le anticipó y lo levantó por el aire. Para Herrera no era segunda amarilla y el reclamo pincharrata quedó en saco roto.

Almirón vio la situación y no dudó en sacar a Verón al toque por Alexis Soto, clara muestra de que consideró que estaba al borde de la expulsión.

Pero la polémica mayor ocurrió en los últimos instantes, cuando llegó el centro al área canalla, Gaich cabeceó y pegó claramente en el brazo abierto izquierdo de Ovando, que pareció seguir la trayectoria. Para Herrera no fue falta y Baliño no lo llamó.

Todo eso desató la furia del final de Estudiantes y las palabras de Verón, aunque después los jugadores se quedaron en el campo de juego.