"La base está para que Newell's sea otra vez fábrica de jugadores"
Lo aseguró nuevo preparador físico, Rubén Olivera, quien retornó al Parque para reemplazar a Hernán Puerta y asumió una postura de firmes convicciones. Newell’s atraviesa un período de reconstrucción institucional.

Domingo 09 de Enero de 2011

Newell’s atraviesa un período de reconstrucción institucional. Quiere ser el de antes. Y en su sendero de búsqueda se apoya en hombres comprometidos con la causa leprosa. En esa estructura de funcionamiento se encuadra la incorporación del nuevo preparador físico, Rubén Olivera, quien retornó al Parque para reemplazar a Hernán Puerta y asumió una postura de firmes convicciones. “No tengo dudas de que Newell’s está en el buen camino. El producto final se va a ver después del tercer o cuarto año de este proceso. Ahí vamos a volver a tener el viejo Newell’s, que producía sus mejores jugadores en las inferiores”, comentó esperanzado el profesor en un mano a mano con Ovación.
  Olivera integró el cuerpo técnico del Tolo Gallego en Independiente y ahora regresa rodeado de grandes diferencias. “Cuando Theiler me convocó para hacer el proyecto de inferiores y se lo presentamos a Dezotti ocho meses antes de las elecciones, todo era un sueño. Tenía la ilusión de participar de un cambio en serio por un club que quiero mucho. El proyecto era nada menos que la reconstrucción rojinegra”, recordó. “Ahora, después de un año y medio de trabajo en Independiente, vuelvo y veo a Bella Vista muy cambiado. El club creció mucho en los últimos años y es una alegría verlo así”.
  —Estos procesos, sobre todo cuando no hay mucho dinero por las protecciones judiciales, implican una gran dosis de paciencia.
  —Es así. Yo en 2000 estuve en Estudiantes. Ahí asumía la dirigencia que hoy tiene uno de los clubes más importantes de Sudamérica. En ese momento soñaban con volver a tener al Estudiantes campeón del mundo y el trabajo les llevó 10 años. Esa vez nos convocaron para pelear el descenso. Fue la dirigencia la que hizo que Estudiantes sea un club serio en todos los aspectos. Y los primeros cambios se evidenciaron de la misma manera que está transitando Newell’s. Creo que se está armando una estructura para que los jugadores del club se proyecten a un fútbol de elite.
  —¿Se está muy lejos de la normalización?
  —En este momento estamos poniendo nuestro primer granito de arena con los juveniles que pasaron a formar parte del plantel de primera que va a Mar del Plata. También con los 13 jugadores que se sumaron a la reserva. Todo el club debe estar orgulloso de este trabajo. Newell’s va creciendo de a poco y no tengo dudas de que está en el buen camino. El producto final se va a ver después del tercer o cuarto año de este proceso. Ahí vamos a volver a tener el viejo Newell’s, que producía sus mejores jugadores en las inferiores.
  —¿Newell’s tiene la estructura para volver a ser el que fue?
  —Cuando uno está en un punto máximo de esplendor, hay que tener la inteligencia para perdurar en el tiempo. Hay costumbres que el club no debió abandonar nunca. Debió mantener las divisiones inferiores, que son lo más importante. En una etapa de la historia la fábrica se cerró y ahora la estamos reconstruyendo. l