La bala que lo lanzó a la historia
El atleta de Trenque Lauquen finalizó en el séptimo puesto en la final de bala del Mundial de Moscú, en lo que es la mejor ubicación de un argentino en un campeonato de este nivel.

Sábado 17 de Agosto de 2013

Semanas atrás, referentes del atletismo le manifestaron a Ovación que el atletismo argentino está capacitado para sobresalir en las pruebas de lanzamiento. Uno de sus especialistas, Germán Lauro, lo ratificó ayer con una notable actuación. El atleta de Trenque Lauquen finalizó en el séptimo puesto en la final de bala del Mundial de Moscú, en lo que es la mejor ubicación de un argentino en un campeonato de este nivel. Lo hizo nada menos que a una semana de resentirse de una lesión en la columna que puso en duda su participación y que en cierta medida lo condicionó.

El atleta de 29 años terminó en esa posición con los 20,40 metros que alcanzó en su cuarto lanzamiento de la final, a la que accedió el día anterior entre los doce mejores de las dos series clasificatorias (fue noveno en la general). El bonaerense fue el cuarto argentino en llegar a una final en un Mundial de mayores, superando lo realizado por Antonio Silio, octavo en 10 mil metros, en Stuttgart 1993; Jennifer Dahlgren, décima en martillo, en Daegu 2011; y Rocío Comba, decimosegunda en disco, precisamente en este campeonato de Moscú, hecho que reafirma las condiciones actuales de los lanzadores argentinos .

En su tercer campeonato Mundial, tras Osaka 2007, Berlín 2009 y Daegu 2011, Lauro realizó al comienzo de la final tres lanzamientos, con la obligación de quedar entre los ocho mejores para tener otros tres nuevos intentos. Con 20,26 metros en el segundo tiro consiguió ese primer objetivo.

Después, en el inicio de la segunda rueda, el bonaerense arrojó la bala a 20,40 metros, su mejor marca del Mundial, y completó su faena con 19,30 y 20,06.

"Sufrimos en los primeros tres lanzamientos, pero di más y salió una marca mejor", manifestó Lauro luego de la competencia, contento con su desempeño pero con la sensación de que hubiese llegado más lejos si no hubiera tenido tantas complicaciones.

"Estuve cinco días parado sin poder hacer nada", dijo Lauro sobre la dolencia que tuvo al resentirse de una vieja hernia de disco en la espalda cuando se encontraba entrenando la semana anterior en la ciudad española de León.

"Me hubiese gustado estar mejor", añadió. "Pero es preferible disfrutar la final desde adentro que desde afuera", añadió.

"De a poquito me estoy metiendo entre los mejores", sostuvo.

Esta afirmación se sustenta en sus últimos rendimientos. Fue sexto en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 y obtuvo la medalla de plata de la Liga de Diamante de Doha 2013, con 21,26 metros, marca que es récord sudamericano.

La final del Mundial fue ganada por el último campeón, el alemán David Storl, con 21,73 metros. Mientras que con 21,57 se ubicó el estadounidense Ryan Whiting, con 22,28. La medalla de bronce, con 21,35, le correspondió al canadiense Dylan Armstrong.

Sin medalla, Lauro subió ayer al podio de la historia del atletismo argentino.