La actitud, por sobre todo
Newell's no fue un equipo avasallante pero jugó con decisión y ambición. Impuso su idea, fue ordenado y justificó el triunfo.

Lunes 29 de Julio de 2019

Primer objetivo cumplido. Newell’s aprobó el debut. Hizo lo que debía. Con actitud, impuso su juego y lo ganó. Prevaleció ante un rival inferior, entregando señales claras de la propuesta futbolística de Kudelka. Fue un buen comienzo de una temporada extensa, en la que desde el arranque mira de reojo la tabla del promedio. Es por este motivo principal que la conquista de los tres puntos sirve en todo sentido. Fortalece la confianza y el ánimo para seguir perfeccionando una idea de protagonismo que ayer se plasmó de a ratos en el Coloso. El equipo recién se está armando y lo realizado en esta primera fecha estuvo a la altura de lo que mínimamente se esperaba

   Newell’s construyó el triunfo a partir del dominio territorial y las pocas opciones que le cedió a Central Córdoba. Asumió el rol principal, controló mayor tiempo la pelota y adelantó las líneas. Al principio generó poco y le faltó claridad. Los volantes no se mostraban para convertirse en receptores cuando el dueño de casa salía del fondo y entonces Lema la dividía con un pase largo y falto de dirección. Alcanzó que Formica retroceda unos metros y sea el destinatario del balón para que el juego de la Lepra cambie.

   La mayor participación de Formica fue clave, pese a que no estuvo tan fino en las entregas. Se asoció con Maxi y Newell’s pisó mayor tiempo terreno rival. Los marcadores de punta subían en todo momento. De un comienzo dubitativo, Bíttolo se proyectó con decisión y prolijidad. Además Alexis Rodríguez presionaba adelante y exigía, aunque o no terminaba de acoplarse al funcionamiento ofensivo. Fydriszewski tampoco. A la Lepra le faltaba profundidad y no hacía pie en el área santiagüeña. No extrañó entonces que en menos de un minuto casi convierte con tiros desde media distancia, uno de Cacciabue y el otro de Maxi.

   Aguerre permanecía tranquilo. Central Córdoba no arriesgaba y las pocas veces que replicaba, Lema y Gentiletti se ocupaban de interceptar los intentos del Trencito Valencia. Delante de los zagueros se movía Julián Fernández. Cada pelota perdida por sus compañeros, el mediocampista la recuperaba.

   El resultado seguía 0 a 0 y se aproximaba el final del primer tiempo. Newell’s no conseguía reflejar en el marcador un trámite que le había sido favorable, sin ser una aplanadora. Pero Alexis Rodríguez se encargaría de desnivelar. Fernández se la bajó de cabeza, el Mellizo saltó y le dio de derecha para el 1 a 0.

   Newell’s siguió ordenado y fue sólido en defensa. Lema y Gentiletti resultaron una garantía de arriba. Si se repasan las últimas temporadas y lo que sufrió la lepra en el juego aéreo, la presencia de los zagueros para ganar en lo alto resultó un alivio. En el medio, Fernández no aflojó y obstruyó los intentos de los volantes de la visita.

   El inconveniente de Newell’s fue que ya no la tuvo en la misma proporción que en la primera etapa, y llegó aún menos. Los pases no tenían el mejor destino y no había juego asociado. Central Córdoba metió a Jonathan Herrera con la intención de inquietar adelante y entonces ya no fue sólo Valencia el único atacante. Un par de centros cruzados causaron zozobra en el local, aunque la mayoría del tiempo no dejó que el Ferroviario se acercase.

   La aparición letal de Lucas Albertengo despejó cualquier fantasma. Picó al vacío, ante el estatismo de la zaga visitante, y se encontró con el centro del ingresado Gabrielli para convertir el segundo gol.

   Newell’s cerraba el partido y se aseguraba la victoria. Para un debut, no estuvo nada mal. Esto recién empieza.