Rosario Central

Kily: "Es mi primera experiencia con el amor de mi vida"

En su presentación, el nuevo de Central habló de un "proyecto integral", cuyo principal objetivo será "promocionar a los chicos de inferiores"

Jueves 25 de Junio de 2020

Es imposible hablar o intentar trazar un paralelo entre Central y el Kily González sin que la palabra “amor” diga presente y suene reiterativa. Por eso ayer, en medio de estrictos protocolos sanitarios que se cumplieron y de a ratos se dejaron de lado, Cristian González jamás se atrevió a resquebrajar esa unión de dos nombres propios que tienen una larga historia de afinidad. Hablar de amor era parte del protocolo sentimental y el flamante entrenador canalla (firmará contrato hasta diciembre de 2021) lo respetó a rajatabla. “Es mi primera experiencia con el amor de mi vida”, fue una de las frases saliente del Kily en medio de un prólogo en el que intentó dejar en claro algunos de los sentimientos que atravesaban en ese momento su corazón y su cabeza, aún fallando en el intento porque, según dijo, “es imposible describir con palabras la felicidad que siento”. Amor, trabajo, sentido de pertenencia, esfuerzo, compromiso, objetivos, todas palabras o frases en las que el Kily hizo referencia durante más de media hora de conferencia, después de que Ricardo Carloni, Rodolfo Di Pollina y Raúl Gordillo dijeran lo suyo. Y en cada respuesta dejó en claro cuál será el verdadero sentido de ese “proyecto integral” al que en innumerables ocasiones hizo referencia y que contempla, como piedra fundacional “potenciar a los chicos de las divisiones inferiores”.

   Cuando su trabajo comience a andar los análisis serán otros, más precisos, pero lo de ayer fue imposible medirlo con alguna otra vara que no sea la sentimental. Porque el Kily le puso sentimiento a todas y cada una de sus respuestas, las que tenían que ver con cuestiones futbolísticas propiamente dichas y con las otras, las que le nacieron de manera natural por tratarse de un hijo de la casa. Por eso habló de sensaciones similares a “cuando me vine a probar acá en la cancha del pozo y me dijeron que había quedado” o cuando “mi viejo me llevó por primera vez al Gigante”. A cualquier tema que abordó le fue imposible analizarlo sin hacer referencia a su pasado, a todos le metió el amor en el medio. Incluso cuando le tocó hablar de la posible vuelta de Di María y de la continuidad de Ruben.

Es imposible definir con palabras la felicidad que siento. En este club las viví todas

   El sentido figurado del Kily sonó atinado, ejemplificador. Es que tiene muy en claro que lo que se le vendrá será uno de los mayores desafíos en su vida, sino el más importante, en un puesto con el que viene soñando desde hace mucho tiempo y que hoy le pertenece. Pero ese trabajo que tiene por delante no es en cualquier lugar. Es en su Central, el Central que lo formó, le permitió debutar en primera y partir primero a Boca y después a Europa para iniciar una tremenda carrera como futbolista, el que le abrió las puertas para sumarse a la estructura de inferiores, dirigir la reserva y, ahora, calzarse el buzo de técnico. Esa es la “primera experiencia con el amor de mi vida” de la que habló.

   “Es un momento con el que uno siempre soñó. No hay palabras que describan lo que siento por dentro. Es muy importante que en este momento estén todos los muchachos de inferiores porque demuestra a lo que le vamos a apuntar. De una vez por todas debemos recuperar nuestro sentido de pertenencia, el amor a la camiseta porque la vestimos y sabemos lo que representa. Ese es el mensaje porque nadie es más importante que Central, nadie. Quiero formar un equipo que cuando entre a la cancha todos sepan la camiseta que están usando. No hay excusas de nada y vamos por la gloria. Lo único que puedo prometer es trabajo, dejar el corazón y tengo muy en claro qué es lo que quiere la gente de Central del equipo. Me preparé y seguiré aprendiendo, pero que nadie dude que le vamos a poner el corazón para llevar a Central lo más alto que podamos”, relató el Kily González, en consonancia con lo que habían hecho Carloni, Di Pollina y Gordillo pasado el mediodía en Granadero Baigorria, donde se llevó a cabo la presentación formal del nuevo cuerpo técnico y donde después de la ceremonia de rigor hubo una recorrida del Kily y sus colaboradores (el único ausente fue el preparador físico Ernesto Colman) sobre el césped de la cancha del pozo.

Voy a estar obligado a potenciar a los chicos de las divisiones inferiores

   El Kily más que nadie sabe lo que fue su carrera como futbolista, pero de la misma forma conoce que lo que se le viene será distinto. “Esto es el amor de mi vida, no es humo porque el humo se va y acá las cosas se demuestran con hechos”, relató el ex volante canalla. “Siempre demostré, aún equivocándome, querer que le vaya bien a Central, siempre y desde el lugar que me haya tocado. Es cierto que tuve una trayectoria buena, pero acá nadie es más importante que Central. Es mi primera experiencia con el amor de mi vida y eso es un combo explosivo, más allá de que tengo 45 años y no soy el impulsivo de otras épocas. Tengo la gran responsabilidad de ser el técnico de la primera de Central. Hoy puedo decir «soy el técnico de Central» y no hay palabras para describir la felicidad que siento”, expresó antes de meterle algo más de precisión a ese objetivo que empezó a perseguir desde ayer mismo. “En lo que vamos a hacer hincapié es en el proyecto integral, más allá de que yo me tendré que focalizar en la primera. El hecho de que no haya descensos me va a obligar a ser el encargado de potenciar a los chicos de las divisiones inferiores. Ese es el gran objetivo que tenemos como club. Me tengo que hacer cargo de llevar a los chicos de la mejor manera para que tengan la posibilidad de debutar en la primera. Uno pasó por esta situación y hay que saber de qué manera, en qué momento y cómo llevarlos. Después, si me dicen que acá no hay responsabilidades, para mí esa figura no existe. Yo soy el técnico de la primera de Central y apunto a ganar todos los partidos. No me preocupa el tema de los jugadores que se puedan ir o puedan venir porque queremos hacer foco en el plantel que tenemos”.

¿Cambiar? Ni ahí

El Kily fue hasta ayer técnico de la reserva, donde la misión era formar a los chicos física, futbolística y mentalmente para que puedan bancarse la primera división, pero de ahora en más la cosa será distinta porque le tocará trabajar con jugadores ya hechos y algunos con un gran recorrido en el fútbol grande. “El error más grande que puedo llegar a cometer es cambiar. Es lógico que me voy a encontrar con jugadores que tienen un recorrido y un nombre, pero acá pasa por la manera en la que puedas manejar la situación. La gran ventaja que tengo es que varios de los referentes me conocen porque jugaron conmigo o compartimos planteles y saben lo que pienso. Quiero jugadores comprometidos con lo que nos vamos a jugar. Vamos por la gloria y para llegar a la gloria tenés que trabajar. Es lo que intenté inculcar en reserva y es lo que voy a hacer ahora en primera. Después habrá un respeto mutuo, entendiendo las situaciones que se puedan dar dentro de un plantel profesional”, reflexionó el nuevo entrenador auriazul.

Me voy a encontrar con jugadores de recorrido, pero sería un error cambiar mi forma de entrenar

Y dale con las inferiores

La palabra que jamás se le cayó de la boca fue “inferiores”. Central está de cara a un nuevo proyecto que contempla la inclusión de más juveniles, lo que no quiere decir que rápidamente podrá ser cumplido. Sin embargo el Kily se atrevió a decir que en el plantel que trabajará con él habrá “no menos de 15 chicos de las inferiores”. El nuevo DT enfatizó: “Acá hay un proceso encabezado por Hugo Galloni e Iván Moreno de un trabajo intenso, arduo, donde tenés que estar con todos los sentidos despiertos. Lo que tenemos que lograr es esa comunicación que siempre exigimos para que el jugador de abajo llegue a la primera formado en todo sentido. Lo que pasa es que también hay que entender qué era lo que se jugaba, el tema del promedio, y por eso se hizo otro tipo de esfuerzo. Pero ya está, se sorteó esa situación y ahora vamos por el proyecto integral y ese proyecto integral significa el futuro equipo de Central con jugadores de las inferiores. Los grandes equipos de la historia en Central tenían seis o siete futbolistas de las inferiores y eso no es mentira, está en la historia. Ojo, no podemos subir a chicos porque sí y hacerlos pasar malos momentos o quemarlos”.

Al Kily González lo trajimos al club en 2017 para que se prepare y vaya si lo hizo

   Si hubo algo de lo que renegó el Kily fue de su relación con Cocca y es algo que pretende cambiar, porque si no sería“hipócrita” de su parte. De allí la reflexión sobre el futuro DT de la reserva, el que aún no está definido. “Me manejaré de otra manera y lo que sí puedo confirmar es que la reserva vuelve a Arroyo Seco. Después, cualquiera que se adapte a la estructura puede ser el técnico”.

Leer más: "Sueño con dirigir a Di María"

   Así se fue cerrando la presentación oficial del Kily, un técnico que como tantos otros es consciente de que tendrán que vivir “el día a día” porque las decisiones pasan por otro lado; un técnico que aclaró que no tendrá “ningún problema con que el club venda a algún jugador porque entiendo la situación de la institución y del esfuerzo que se está haciendo para pagar los sueldos de los empleados”; un técnico que siente que asumió “después de muchas reuniones en los que todos los temas están muy claros”; un técnico que hará su primera experiencia en el fútbol grande y que lo hará en el amor de su vida.

Actitud, sacrificio y manejo de "la redondita"

Grupo.jpeg
Cuerpo técnico. El Kily, junto a su grupo de trabajo, después de la presentación.

Cuerpo técnico. El Kily, junto a su grupo de trabajo, después de la presentación.

Por ahora tiempo es lo que le sobra al Kily para idear su equipo y pensar de qué forma debiera jugar. “Mi mayor virtud como jugador era la actitud, el sacrificio, la rebeldía y si encima tenés puesta la camiseta de tu vida no hay excusa que valga. En lo que tiene que ver con sistemas de juego no es el momento para entrar en detalles pero soy un convencido de que el jugador tiene que adaptarse a cualquier sistema, lo que sí no voy a negociar no ser protagonista”, dijo. Y agregó: “Obviamente que tenés un rival que juega, pero la intensidad y la actitud no se negocian. Me gustan los jugadores que juegan bien a la pelota porque en el fútbol podés correr, pero hay que saber jugar con la redondita. La mayoría de los jugadores van a ser chicos de las inferiores y ese sentido de pertenencia es un plus, pero tenemos que lograr que la gente se enamore del equipo”.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario