Martes 09 de Agosto de 2022
La esquina de Baigorria y Agrelo se vistió de gala. Y no era para menos. Sportivo Federal recibió a Julián Aquino quien días atrás se consagró en los Países Bajos como campeón del mundo de taekwondo en la categoría +70 kilos con sólo 17 años. No importó que una incipiente llovizna haya sido la convidada de piedra. La gente del club de la zona norte no se iba a rendir por un poco de agua y perderse la chance de estar con su “campeón”, por eso el recibimiento fue inolvidable. No faltaron ni las bengalas ni alguna que otra bomba de estruendo. La fiesta fue total.
Como si se tratara de una regla matemática directamente proporcional quedó en evidencia de que cuando el sacrificio es grande, la satisfacción lo es aún más. Lo de Julián es una muestra fiel. Porque el camino que debió recorrer este atleta del Casiano no fue para nada fácil, pero en su diccionario la palabra claudicar no figura y ha de ser por eso que hoy goza de su premio. No iba a ir al Mundial por falta de medios pero la solidaridad de la gente hizo que su sueño sea posible comprando rifas o participando de una comida a beneficio que se hizo en el propio Sportivo Federal. Y fue esa misma gente que sintió el éxito de Julián como propio y fue a recibirlo con los brazos abiertos, como se lo merece, como un verdadero campeón.