Viernes 21 de Julio de 2023
La fase más dura de la preparación terminó. Se viene una nueva edición de los tradicionales Juegos Mundiales Universitarios de básquet en Chengdu. Y el dato saliente para esta región es que habrá dos rosarinas dando cátedra picando la bola naranja desde el 28 al 8 de agosto en China. “Voy con mucha expectativa porque Argentina viene teniendo buen nivel en líneas generales”, le contó con ilusión Julia Centurión a Ovación. La joven basquetbolista de 22 años remarcó además que “el anhelo deportivo es jugar en Europa en un futuro cercano, mientras que el personal es recibirme de abogada”.
La historia de vida de Julia Centurión marca que reside en zona sur. De chiquita comenzó a incursionar en el básquet en el club Saladillo “porque soy del barrio”. La alta pivote sostuvo que “a los 17 años me sumé a Talleres de Villa Gobernador Gálvez, donde seguramente esta temporada volveré para jugar el Federal”.
“Ir a los Juegos Mundiales es una linda oportunidad para seguir creciendo. Representar a mi país es un orgullo y privilegio. Trataremos con el resto del equipo de dar lo máximo porque apuntamos a llegar lejos en un torneo más que importante”, expresó la jugadora de la selección en torno al certamen que se desarrollará del 28 al 8 de agosto en Chengdu, que es capital de la provincia de Sichuan, en sudoeste de China.
Con respecto a la competencia en sí, Julia dijo que “estos Juegos debían haberse hecho en 2021, pero se fue postergando por la pandemia. Por suerte ahora se realizarán y estamos todas con muchas ganas de salir a jugar”.
“El martes 18 comenzamos a entrenar en las instalaciones de la Universidad de La Plata, mientras que el 22 salimos hacia China. Se armó un lindo grupo”, remarcó Julia, quien comparte la selección con la también rosarina María Victoria Fux.
Mientras cursa el tercer año de la carrera de derecho en la Universidad Siglo XXIII y luego de haber defendido los colores de Corrientes Básquet y recientemente Instituto de Córdoba, la juvenil confesó que “hoy mis sueños se van proyectando paso a paso. De hecho, no pensé que era tangible la selección, y mirá ahora”.
La rosarina además comentó que “en 2019 fue cuando me decidí a ir con todo por el profesionalismo en este maravilloso deporte. De hecho antes de que se cerrara todo por la pandemia me fui a Chile a jugar a Megatones. En realidad solo pude estar una semana porque se decretó el cese de actividades por el Covid-19, y por eso nos pegamos la vuelta con mi familia a nuestra ciudad”.
No obstante, la joven recordó además que “en diciembre de 2020 surgió la posibilidad de jugar la Liga Nacional en Corrientes. Y allá fui, con muchas ganas de volver a estar dentro de una cancha porque pasé, al igual que todos, mucho tiempo encerrada por el confinamiento a raíz de la pandemia”.
“Viajé sola a Corrientes Básquet. Tenia 19 años y quería crecer en este deporte. Además, mis padres tenían sus obligaciones en la ciudad y no era justo que me acompañaran. El esfuerzo de ellos, o en realidad el acompañamiento, lo vienen haciendo desde que era muy chica. Era hora de empezar a caminar sola”, narró.
La pivote de 1,90 metros de altura, dijo que “por suerte viajé y estuve en Corrientes con una amiga y compañera como Candela Foresto (base rosarina de gran recorrida por diferentes clubes). Ni bien finalizó la Liga, de hecho estaba subiendo a la combi para volver al hotel y me llamaron para decirme que tenía todo armado para ir a México, si que es aceptaba. No dudé un instante, y en cuatro días ya estaba viajando hacia allá”.
“Jugué casi cuatro meses en la Liga Nacional de México. En realidad, nos llevaron con Cande (Foresto). Fue una linda experiencia porque conocés otra cultura, gente y crecés desde todo punto de vista”, confesó Julia sobre el paso por Marineras de Puerto Vallarta, que está emplazada en la costa del Pacífico, en el estado de Jalisco.
Luego de la excursión por el norte del continente, Julia regresó al país y militó en el torneo Federal “vistiendo los colores de mi club, Talleres de Villa Gobernador Gálvez. Llegamos a las finales y la pasamos muy bien porque se trataba de representar a nuestra institución”.
Como buena inquieta, Julia se sacó la ropa de Talleres y emigró rápido hacia Uruguay. En enero de 2022 estuvo integrando el equipo de Corrientes Básquet. Después regresó a Talleres “donde cada vez que pueda volveré a jugar ahí porque es como mi casa”. Mientras que en octubre pasado pasé a Instituto de Córdoba para jugar en la Liga Nacional”.
“De Córdoba me vine hace poco. Fueron meses intensos y de constante aprendizaje. Como el campeonato acá terminó en abril, me fui unos meses a Chile a jugar la Liga Nacional. Mientras que ahora estoy abocada de lleno a los entrenamientos de la selección universitaria, ya que nos vamos a China".
Julia dijo con naturalidad que “ya me pasó de estar en un club y tener que partir hacia otro en pocos días. Aprendí que para vivir de esto tengo que tener el bolso armado. Sinceramente, tengo en claro que si quiero evolucionar en este deporte maravilloso debo aceptar los nuevos desafíos, sea jugando en mi país o afuera como ya lo hice en Chile, México y Uruguay”.
Si bien tiene “la cabeza y mente puesta en los Juegos Mundiales Universitarios de China”, la rosarina que viene de jugar en Instituto de Córdoba deslizó que “la idea es jugar un torneo Federal y una Liga Nacional más antes de ver si puedo emigrar a Europa, que es el objetivo deportivo que me propuse”.