Juicio a Kudelka: aciertos y errores del DT de Newell's
El sábado ante Talleres, Kudelka buscará salvar un ciclo que fue efectivo al inicio, pero luego el equipo perdió la línea de juego

Miércoles 24 de Febrero de 2021

Newell’s acumula cuatro derrotas en fila y la visita del sábado a Talleres sentenciará la suerte del DT Frank Darío Kudelka en el Parque. Si bien el equipo nunca fue regular tras el parate por la pandemia y ahora tocó fondo, tampoco se puede obviar que el inicio del ciclo fue auspicioso y cumplió con los objetivos. Lo mejor y lo peor de una gestión que afrontará 90 minutos a todo o nada ante un rival muy exigente como la T del Cacique Medina

Las razones que avalan el proceso

- Consiguió el objetivo prioritario: el DT Frank Kudelka salvó a Newell’s del descenso cuando el equipo del Parque estaba muy comprometido con el promedio y nadie se animaba a tomar el fierro caliente que era el club a mediados de 2019.

- Clasificó a los leprosos a la Sudamericana 2021: la buena campaña de la temporada 2019/20 les permitió a los rojinegros acceder de manera directa a la próxima Copa Sudamericana. Además avanzó de fase en la actual Copa Argentina.

- Se apoyó en los referentes: los máximos jugadores del plantel con raíz rojinegra como Maximiliano Rodríguez, Pablo Pérez, Nacho Scocco y Mauro Formica tienen un rol clave en plantel y son siempre mencionados por el DT como el espejo de los más jóvenes. Ahora se sumó Fernando Belluschi.

- La promoción de juveniles: sin dudas que uno de los aciertos de Kudelka fue darles minutos de cancha a los nuevos valores de la cantera, utilizando como opciones de recambio válido a lo largo su gestión a juveniles como Jerónimo Cacciabue, Aníbal Moreno (lo bancó algunos partidos como titular, pero ahora pasó Racing), Nicolás Castro, Juan Sforza, Julián Marcioni, Luciano Cingolani y Enzo Cabrera, entre otros. Lo cierto es que en esta última etapa ninguno logró consolidarse y todos entraron en la confusión generalizada del equipo.

- En el primer torneo el equipo apareció: en la temporada inicial, Kudelka impuso su ideario futbolístico, más allá de las victorias y las derrotas. Newell’s supo ser un equipo compacto, con laterales con libertades para sumarse al ataque, un único volante de contención, dos mediocampistas interiores con vocación ofensiva y la apuesta de tres delanteros. Además, supo marcar la diferencia en la pelota quieta a favor.

Los motivos que ponen al DT en la picota

- El equipo no logró dar el salto de calidad: Newell’s debía dar un paso al frente en su rendimiento en la Copa Maradona y decepcionó. Y además acrecentó sus males en este nuevo certamen. Perdió la brújula en el juego y hasta se lo notó superado por los rivales desde lo físico. Es cierto que no lo acompañó la suerte y sufrió lesiones de jugadores importantes (Aguerre, Scocco y Panchito González).

- La defensa está desarticulada: Desde la Copa Maradona, Newell’s no ofrece garantías atrás. La fragilidad de la retaguardia leprosa fue y es un dolor de cabeza sin solución hasta el momento. Hubo refuerzos que fracasaron. Para la zaga ahora llegaron Cristian Lema y Cabral. Se suman a Manuel Capasso, que estaba pero no había sido utilizado. Manuel Guanini quedó como el malo de la película, pero no fue el único que rindió por debajo de las expectativas.

- El mediocampo perdió la pelota: los volantes leprosos arrastran muchísimos altibajos. Julián Fernández está lejos de su mejor versión. Cacciabue no gravitó y hasta perdió el puesto. Pablo Pérez entró en la confusión generalizada y fue expulsado ante Vélez en la primera fecha. A Mauro Formica también le cuesta romper el molde. Y la vuelta de Rivero debe reportar mayores dividendos.

- Avanza, pero no ataca: La generación ofensiva es un déficit manifiesto. Newell’s no encuentra variantes arriba, no tiene desborde, no rompe por el medio y le cuesta horrores dejar a un jugador en posición de gol. Scocco está muy aislado y el DT entiende que Maxi está sólo para un lapso del cotejo. Sufre la falta de gol.

- No hay un plan B para reacomodar las piezas: ante el bajo nivel de muchas individualidades, más las lesiones, Kudelka intentó que su equipo mantenga en la gran mayoría de los partidos el esquema 4-3-3. Y tal vez era conveniente un retoque estratégico para adaptarse a la realidad del plantel disponible, tomando más recaudos a la hora de encontrar solidez atrás. Se podría decir que Kudelka no alteró jamás su hoja de ruta, aunque el escenario y la realidad se fueron modificando. Por ello tal vez debió adaptarse y armar el equipo en consecuencia con el presente físico de sus jugadores.