Jueves 31 de Agosto de 2017
"La convocatoria de Mauro Icardi se relaciona con el rendimiento en su equipo. Acá la posibilidad de seleccionar tiene que ver con la actualidad del futbolista respecto del equipo y respecto a la idea que les podamos transferir en los pocos momentos que tengamos con ellos para que interpreten lo que necesitamos", argumentó Sampaoli sobre la citación del nueve rosarino.
La realidad es que Sampaoli pone al equipo por sobre los intereses particulares, en un buen gesto de inicio de gestión que sirve de mensaje grupal para poner en caja a la tropa. Es más, el propio DT se encargó de aclarar que el único titular inamovible es Lionel Messi y que el resto deberá justificar su inclusión en base a fuerza de rendimientos sostenidos.
Icardi así está ante la gran oportunidad de demostrar credenciales de nueve de "selección". Y si juega junto a Messi, Angel Di María y Pablo Dybala, como se presume, no le faltarán asistidores de jerarquía para desplegar su potencial goleador. Claro que no la tendrá nada sencilla ante los recios zagueros uruguayos.
Mauro llega afilado tras la victoria del sábado de Inter ante Roma por 3 a 1, donde anotó por duplicado. El Zurdo se la jugó de lleno por Icardi y esta es la máxima confianza que puede tener un delantero a la hora entrar a la cancha. Ahora dependerá de él poder aprovechar la chance de ser el nuevo 9 de la selección argentina.
Primeros gestos de buena onda entre Leo y Mauro
Mauro Icardi se está adaptando muy rápido al grupo que lidera dentro y fuera de la cancha otro rosarino, justamente el mejor jugador del mundo como es Lionel Messi. En los últimos entrenamientos en el predio de Ezeiza la Pulga y el nueve del Inter estuvieron siempre juntos, tanto a la hora de las consignas tácticas como en los ratos de descanso. Dialogaron, hablaron y no se evitaron. Claro que más allá de esta buena onda esta noche deberán estar en sintonía dentro de la cancha para armar una sociedad que puede darle efectividad al ataque argentino.No pueden ser amigos dos personas que compartieron algunos entrenamientos en los últimos tiempos. Pero sí quedó en evidencia que Messi como capitán del equipo no miró para otro lado y bancó la decisión de Jorge Sampaoli de citar y poner al centrodelantero de entrada en un partido decisivo como el de hoy. En las prácticas de esta semana en Ezeiza se los vio dialogando en reiteradas oportunidades y dándose indicaciones mutuas sobre cómo les convenía recibir la pelota. Está claro que es el nueve del Inter el que debe ganarse la confianza de Messi y no al revés. Leo necesita un punta de lanza afilado que le permita descargar y abrirle espacios, mientras que Icardi sabe que si lo asiste el mejor jugador del mundo estará muy cerca de convertir. Ayer ambos descendieron de buen semblante del micro que trasladó al plantel desde el aeropuerto hasta la concentración en Montevideo. Hoy se los verá junto en acción.