Ovación

Jockey, profeta en su tierra

El verdiblanco llegó al Argentino de Clubes en como invitado y tras cuatro jornadas se coronó campeón.

Miércoles 26 de Septiembre de 2018

El Campeonato Argentino de Clubes, el nuevo torneo que reemplaza la Liga Nacional A, es desde el domingo verde y blanco. Jockey Club Rosario llegó al torneo en calidad de invitado por la baja de Ciudad y se coronó campeón. Fue profeta en su tierra tras cuatro días intensos en los que peleó con los mejores equipos del país. En la final venció a su homónimo de Córdoba (que defendía el título) en una emotiva definición por penales en la que se lució Tadeo Pietrodarchi, el arquero. Precisamente el guardameta, junto al capitán del equipo Pablo Gino Montecchiarini, hablaron de este nuevo galardón del hockey verdiblanco en una charla íntima con Ovación.

La obtención de este campeonato tuvo ingredientes que le dieron más sabor a la conquista. Al cansancio de haber jugado días atrás un duro torneo como lo es la Liga Regional B, un certamen que, al igual que el Argentino de Clubes es, según Montecchiarini, una "verdadera picadora de carne", se sumaron varias bajas con todo lo que eso implica, como las de Agustín Chellini y Andrés Giménez, que se fueron a jugar a Inglaterra (Brighton & Hobe Hockey Club), y Tomás Amelong y Santino Giustozzi, quienes se lesionaron en la competencia norteña. A esto hay que sumarle que Nicolás Acosta y Sebastián Morlan estaban en Mar del Plata como sparrings del seleccionado argentino Sub 18 y viajaron el jueves para sumarse al plantel por lo que Jockey arrancó el torneo sin todos sus integrantes. De hecho la Confederación Argentina de Hóckey (CAH) modificó el fixture para que estos jugadores se pierdan solamente el partido del jueves y pudieran jugar con el verdiblanco viernes, sábado y domingo. Sólo con estos datos, la consagración empieza a tener un matiz épico.

¿Qué se siente llegar como invitado y subirse a lo más alto del podio?

Si bien nosotros tenemos nivel y estructura para jugar este torneo por el sistema clasificatorio quedamos afuera. Y el haber sido invitado fue una sensación rara, al menos curiosa porque se supone que hay un sistema de clasificación en el que llegan los mejores equipos del país. Igual, no deja de ser una distinción. Veníamos de ganar el torneo en Tucumán que le sigue en importancia (Liga Regional B) y si bien la invitación nos llegó de sorpresa, decidimos aceptarla y dar lo mejor que teníamos. (Montecchiarini)

Arrancaron con el pie izquierdo, perdiendo ante el Jockey cordobés. ¿Qué pasó?

El primer partido siempre es el más difícil, pero era para firmar un 0-0. No hubo muchas ocasiones de gol de ninguno de los dos lados, fue un partido muy trabado en el medio. Es más, el gol de ellos fue tras un rebote perdido que terminó definiendo el partido. (Pietrodarchi)

¿Cómo se abre el camino a la clasificación?

Después le ganamos a Popeye jugando en arena, más allá de que nosotros entrenamos todo el año en agua. Ante los salteños pudimos tener una buena dinámica y defendimos bien. A partir de ahí tuvimos un poco más de confianza, ajustamos algunas desinteligencias y empezamos a mejorar. (Montecchiarini)

Ante Jockey habíamos tenido un buen desempeño en un montón de cosas, pero con Popeye se sumaron los chicos que fueron sparring y a partir de ahí empezamos a encontrar un sistema de juego más fluido, más oxigenado por el tema de los recambios, que acá son ilimitados, y tener tres jugadores más te da más piernas, más aire. (Pietrodarchi)

El tercer partido de la clasificación fue ante Vistalba.

Era el partido que definía todo. Vistalba había empatado con Popeye y perdido con Jockey, por lo que para pasar nos tenía que ganar. Nosotros, en cambio, con empatar clasificábamos. Creo que con los mendocinos fue el partido más chivo del torneo. (Pietrodarchi)

Después la semifinal, por cuestiones climáticas se suspendió el sábado y la tuvieron que jugar la mañana del domingo, el mismo día de la final. ¿Les resultó complicado?

Bastante porque la intensidad no se puede regular, tanto la semi como la final son partidos a matar o morir y el descanso fue muy corto. Tratamos de descansar pero la cabeza va a mil... No podés pensar en otra cosa que no sea en ese partido. La semifinal, desde el lado del arco, fue bastante tranquila. Lo malo fue que perdimos a Francisco Alfonso, que se lesionó después de recibir un palazo en la rodilla que terminó en 11 puntos. (Pietrodarchi)

Yo pensé que iba a ser un poco más complicada, porque La Salle, como todo equipo cordobés es duro. Sin embargo encontramos un partido cómodo, intenso, donde defendimos bien arriba y en el manejo de la pelota encontramos una buena dinámica para no tener que correr tanto. (Montecchiarini)

En la final se esperaba un partido duro, intenso desde de lo físico, desde lo emocional y desde el nivel de juego. ¿Cómo la vivieron?

Si, tal cual. Se nos vinieron muy rápido encima y nos presionaron bien arriba, por lo que nos costó imponer nuestro juego y entrar en sintonía. (Montecchiarini)

Después, paradójicamente, cuando ustedes estaban jugando mejor, ellos llegaron al gol

Sí, fue apenas arrancó el tercer cuarto pero lo bueno es que lo pudimos empatar en la jugada siguiente. (Pietrodarchi)

¿Cuánto valió ese empate inmediato?

Un montón. Del gol en contra al bajón la distancia es nada. Y poder meter un gol antes de que te agarre ese bajón fue muy importante porque no llegamos a presionarnos con el resultado adverso o por pensar que por ahí se nos escapa. (Montecchiarini)

Las finales son finales. Fue como volvimos a arrancar de cero. Incluso creo que anímicamente el empate los golpeó más a ellos, que perdieron la ventaja que habían conseguido muy rápido. (Pietrodarchi)

El empate obligó a ir a la tanda de penales. ¿Sintieron presión?

Por suerte los penales me gustan y me gusta entrenarlos. También es un poco de suerte. (Pietrodarchi)

Más allá de la suerte hay un buen trabajo de Tadeo. El desarrollo de los penales de ellos fue bueno, pero la respuesta de Tadeo fue mejor todavía. Eso, más las definiciones de Jockey que también fueron muy buenas, fue lo que marcó la diferencia. (Montecchiarini)

¿Qué sintieron cuando ya nada ni nadie los bajaba del podio?

Que todo, absolutamente todo, valió la pena. (Pietrodarchi)

Si me tuvieran que definir el juego de Jockey, ¿cómo lo harían?

Diría que nos gusta jugar bonito, con la pelota al piso, de palo a palo y que se mueva por todos lados... Cuanto más veces la tocamos mejor. Intentamos desarrollar un juego armonioso y completamente colectivo. Como equipo, diría que en Jockey están todos involucrados y dependemos todos de todos. (Montecchiarini)

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