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Jerónimo de la Fuente: "Dí todo lo que tenía”

Figura ante Sudáfrica en el histórico triunfo de Durban, espera con nerviosismo la lista mundialista. "Soy muy autocrítico y eso me sirve para seguir mejorando", aseguró.

Viernes 14 de Agosto de 2015

En el histórico triunfo de Los Pumas ante los Springboks en Durban, el rosarino Jerónimo de la Fuente fue una de las piezas fundamentales en el equipo argentino, ya que con Marcelo Bosch le pusieron un cerrojo a la mitad de la cancha y a partir de ahí Argentina empezó a agrandar su figura para conseguir una victoria categórica. El back de Duendes mostró un tackle sólido, agresivo, no de esos que sólo sirven para frenar a un rival, sino que cada vez que puso el hombro hizo retroceder al portador de turno y ganó una y otra vez la codiciada línea de ventaja. Golpeado, dejó su lugar en el complemento a González Iglesias y para preservarlo el staff decidió que este fin de semana no esté en la lista de convocados. Para muchos, si quedaba alguna duda, con esa actuación se terminó de ganar un lugar en la lista mundialista (también había jugado frente a los All Blacks y si bien fue su primer partido ante los hombres de negro, aprobó el examen) pero eso recién se sabrá el domingo cuando Daniel Hourcade la haga pública.

—¿Sos consciente de que formaste parte de un equipo que hizo historia?

—Sí y no. Por momentos pienso en el partido pero quizás no le doy la importancia que le dieron los medios o la gente pero estoy orgulloso de lo que hicimos, de lo que me tocó vivir. Quizás, cuando pase un poco más el tiempo, me dé cuenta de verdad de lo que pudimos hacer: ganarle a Sudáfrica en Sudáfrica.

—Si hablamos del juego fue el partido perfecto.

—Nosotros nunca nos pusimos en la cabeza patear la pelota para desprendernos de ella. Sin embargo creo que pateamos mucho más que en otros partidos, aunque de manera más inteligente. Eso nos hizo dar cuenta de que estábamos bien parados para defender. Teníamos una buena defensa y estábamos confiados y, pateando estratégicamente como lo hizo Juani (Hernández) o Cubelli, nos ayudó a ganar mucho terreno en el campo y a confiar más en nosotros. Después todo lo demás fue coraje, tacklear mucho y correr por todos lados. Estratégicamente las secuencias que tuvimos, los movimientos preestablecidos que entrenamos en la semana, salieron perfectos. Algunos terminaron en try y en otros pudimos quebrar. Todo eso nos dio confianza para jugar los ochenta minutos al ciento por ciento.

—Desde afuera se notó que ustedes confiaron en ustedes mismos, que la autoconfianza estuvo muy alta, algo que no había pasado en otros partidos.

—Nosotros siempre nos proponemos entrar a ganar, sino no valdría la pena entrar a la cancha. Pero este partido con Sudáfrica fue distinto, cargado de emociones. Fue una semana distinta. El miércoles cenamos con Los Pumas del 65 y también estuvieron con nosotros en la cancha en el Captain's Run.

—Después de eso, ¿se les hizo una obligación ganar?

—No se cómo definirlo. Lo único que te puedo decir es que Los Pumas del 65 fueron un envión anímico. Sentíamos que había un plus en nosotros, sabíamos que las cosas iban a salir el sábado y finalmente salieron. Al minuto y medio ya le habíamos marcado un try y después volvimos a convertir. En muchos partidos, siempre que convertimos se nos hacía muy difícil salir de nuestro campo, pero en este fue una de las cosas que hicimos bien.

—Este partido puede llegar a marcar otro piso.

—Sí, sin dudas. Como lo fue el del año pasado con Australia. Ahora nos pusimos la vara más alta pero eso le va a servir al equipo que vaya al Mundial para afrontar el partido con Nueva Zelanda. La confianza es absoluta y plena en este equipo, y eso es lo que nos hace entrar a jugar bien.

—Si tuvieras que autoevaluarte, ¿qué dirías?

—Fallé en un tackle a Allende cerca del ingoal.

—Veo que arrancás con bastante dureza.

—Es que soy muy autocrítico y casi siempre miro el vaso medio vacío, pero eso me sirve para seguir mejorando, para no conformarme. Busco llenar ese medio vaso que me falta entrenando, corrigiendo los errores. Gracias a eso hoy estoy donde estoy y lo disfruto mucho.

—La revancha con los Boks va a tener muchos cambios en cuanto a nombres, ¿crees que se puede dar un partido igual?

—No, no creo. Los Springboks están dolidos. Su entrenador estaba muy enojado, se notó por lo que dijo en los medios, que también fueron muy duros con el equipo. En la cancha veías las caras de los sudafricanos que estaban mal, con mucha impotencia. Ahora creo que van a venir a matar o morir, porque no pueden volver a perder. Y por nuestro lado es como que con esa victoria nos pusimos un piso que el sábado tenemos que volver a levantar para seguir sumando confianza para lo que se viene: el Mundial.

—Mañana es el partido despedida y el Mundial ya está muy cerca. La lista la van dar a conocer el domingo, ¿cómo te sentís?

—Demasiado nervioso, pero ya no puedo hacer más nada. Di todo lo que tenía para dar, el ciento por ciento. No tengo nada para reprocharme y eso es lo que me deja tranquilo. Ahora ya es una cuestión del gusto de los entrenadores.

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