Jaminton Campaz volvió entonado de la selección y solo no fue la figura por los goles de Alejo Veliz

El Bicho, que le había hecho un golazo a Francia con Colombia, asistió en los dos tantos del 9 y fue el más inteligente de todos en el triunfo de Central

00:23 hs - Domingo 05 de Abril de 2026

Además de los goles de Alejo Veliz, que por supuesto hizo lo más difícil en el fútbol y por eso se llevó la distinción como figura del partido, Jaminton Campaz brilló con luz propia, de nuevo, como en la victoria frente a Banfield en el Gigante. El golazo que hizo para la selección de Colombia ante Francia lo devolvió tan entonado como cuando se fue y sin dudas fue el jugador más inteligente del partido en esta sufrida victoria de Central ante Atlético Tucumán.

Campaz está afilado. Había empezado el año como en sus mejores momentos pero una lesión muscular lo frenó demasiado temprano en la segunda fecha en Avellaneda. Regresó recién en La Plata, contra Gimnasia, justo en la previa del clásico, en el que ingresó en el complemento y lo hizo de buena manera.

Y de ahí en más no paró. Nunca se transformó en una tromba ni nada por el estilo, pero en cada partido dejó en claro que era uno de los que mejor nivel mostraba. Para muestra: el partido contra Banfield, en el que con una palomita goleadora le dio la victoria a un equipo que reaccionó después del ingreso de Di María.

Jaminton Campaz tomó la posta de Fideo

Justamente, Fideo hace rato que no juega y es Campaz quien parece haber tomado la posta de “jugador distinto”, ese del que siempre se puede esperar algo especial en cualquier momento.

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Ahora, contra Atlético Tucumán, cuando no pasaba nada y el Canalla estaba tocado moralmente por haber errado un penal, el colombiano se la puso con justeza a la cabeza a Veliz para que el 9 hiciera el resto. Y de ahí en más, sobre todo en el complemento hizo casi todo bien, mintiendo una y otra vez a su marcador por la izquierda, hasta ese minuto 30 en el que, otra vez, maniobró con inteligencia y asistió a Alejo.

Después de los segundos lógicos de euforia por el gol, el estadio completo empezó a corear el “olé, olé, Bicho, Bicho”. Y bien merecido lo tenía, porque el triunfo no hubiese sido posible sin los goles de Veliz, pero tampoco sin las asistencias de Campaz. Incluso pudo haber convertido, pero el arquero Ingolotti se lo impidió. Igual, su noche redonda ya estaba sellada a fuego.

Y esto de que está afilado es por lo que viene haciendo en Central, pero también por lo ocurrido durante la semana, con ese gol que le marcó a Francia. Llegó entonado y ese ritmo indescifrable lo demostró en el Gigante. Campaz y sus luces, como en los viejos tiempos, pidiendo a gritos Mundial 2026.