Inhuman los restos del ex basquetbolista Jorge González
Jorge  Gigante González, el jugador de básquetbol más alto que pasara por la  historia local de la disciplina, falleció ayer en la ciudad  de San Martín, a la que había sido derivado como consecuencia de  una complicación de su estado de salud, a causa de la diabetes que lo afectaba.

Sábado 25 de Septiembre de 2010

Jorge Gigante González, el jugador de básquetbol más alto que pasara por la  historia local de la disciplina, falleció ayer en la ciudad  de San Martín, a la que había sido derivado como consecuencia de  una complicación de su estado de salud, a causa de la diabetes que lo afectaba.

La confirmación del deceso de González, de 44 años, fue  suministrada a Télam por fuentes consultadas en su localidad natal,  El Colorado. Los restos son velados en la Cooperativa de  Servicios Públicos de su pueblo.

El otrora jugador de Gimnasia y Esgrima La Plata, Sport Club  de Cañada de Gómez y con un fugaz pasaje por el seleccionado  argentino, de 2, 31 metros de altura, estuvo muy delicado de salud  durante los últimos años, a causa de la enfermedad llamada  gigantodromegalia, afección que no le permitía parar de crecer.

González nació en El Colorado, en enero de 1966. A los 14  años medía 1, 88 metros y ya pesaba 90 kilos. Dos temporadas más  tarde, la estatura de Jorge había llegado a los 2,15 mts. y su peso  rondaba los 170 kilos.

El primer contacto del Gigante con la pelota naranja se dio  a los 16 años, precisamente, cuando fue descubierto por un viajante  de comercio llamado Oscar Rozanovich, quien lo recomendó a los  directivos del Hindú Club de Resistencia, que lo incluyeron en los  listados de sus divisiones menores.

A pesar de que al principio sus desplazamientos eran lentos y  bastante previsibles, ese `Maestro de entrenadores` que se llamó  León Najnudel sintió atracción por la altura del joven. Y entonces  recomendó a los dirigentes del Lobo platense que lo contrataran.

Najnudel, el denominado `Padre de la Liga Nacional`, dirigía  por ese entonces al seleccionado albiceleste. Y llamó al `Gigante`  al representativo nacional para el campeonato Sudamericano de la  disciplina que se celebró en Medellín, Colombia, en 1985.

Un año más tarde estuvo en el plantel argentino que disputó  el Mundial de España, mientras que, militando para Gimnasia,  alcanzó el ascenso a la Liga Nacional.

En 1987, con una notable mejoría en su juego, a partir de la  soltura que fue adquiriendo en sus movimientos, González fue  traspasado a Sport Club Cañadense, aunque no pudo jugar mucho  porque sufrió una rotura de ligamentos que lo mantuvo al margen de  la actividad por 9 meses.

Un año más tarde, después del consabido período de  rehabilitación, `El Gigante` vivió su etapa de esplendor en su  carrera deportiva y participó con la Selección del Preolímpico de  Montevideo. Sus buenas actuación le abrieron la puerta de los  “reclutadores” norteamericanos de la NBA, quienes lo seleccionaron  para el draft.

Un agente de la franquicia Atlanta Hawks vio a Jorge y le  comunicó al dueño del equipo, el poderoso empresario Ted Turner, de  la existencia de este muchacho formoseño, por entonces de 22 años,  que medía 2, 29 metros y calzaba zapatillas número 56.

Entonces, Turner mandó un emisario a la Argentina para  “arreglar condiciones” y llevarse a González a Atlanta, tras abonar  30 mil australes por su pase.

Al arribar a los Estados Unidos se convertía, hasta ese  momento, en el “segundo jugador más alto” en la historia de la NBA,  solamente `aventajado` por el sudanés Manute Bol, quien también  falleció en junio pasado.

Sin embargo, Jorge no pudo adaptar su físico a las altas  exigencias de la competencia en la Liga “más profesional del  mundo”.

El formoseño fue tentado, entonces, para ingresar a la  Federación Mundial de Lucha y competir así en los campeonatos  Mundiales de la disciplina (WCW). Bajo el nombre de `Giant`  González, el ese entonces luchador giró por distintas ciudades  estadounidenses como Nueva York, Miami, Chicago, Dallas, Sacramento  y Las Vegas.

`El Gigante` mostró su capacidad para las peleas y apenas  perdió tres luchas de las casi mil que sostuvo.

González se mantuvo en este ambiente de la lucha hasta 1993,  para luego emigrar a Japón, un año más tarde. Pero a esa altura,  una lesión en el nervio ciático ya impedía su normal  desenvolvimiento en la actividad.

En 1995 abandonó definitivamente la lucha y regresó a la  Argentina, para radicarse en su localidad natal, a partir de 1998.

En los últimos años, olvidado y lejos de los flashes de las  cámaras, González debió lidiar contra la enfermedad que finalmente  lo abatió esta tarde, luego de mantenerlo postrado por mucho  tiempo. (Télam)