Miércoles 18 de Diciembre de 2019
Que “le gusta la noche”, el “alcohol” o que “se fotografió con armas”. Esas fueron ayer las reprobaciones que más se repitieron sobre el jugador Ricardo Centurión en el breve sondeo de opinión que realizó Ovación. Curiosamente la mayoría de los hinchas consultados apuntó a la gravedad del “mal comportamiento” o la “indisciplina” del mediocampista, de 27 años y sólo uno recordó que Centurión carga desde hace dos años con una denuncia por violencia de género, un delito configurado en el Código Penal. Su ex novia, Melisa Tozzi, madre de dos hijos, declaró ante el Juzgado Nro. 3 de Quilmes que el hombre “casi” la ahorcó y le “astilló tres dientes”. Y aseguró además que Centurión la amenazó: “Mientras yo viva no vas a estar con ninguna otra persona”. Tras la denuncia la Justicia resolvió que ella portara un botón antipánico y llevara consigo los números de los celulares de los patrulleros de la zona. Y a él, el juez Marcelo Gol dberg, le dio una orden de restricción perimetral. Tozzi ya había sido golpeada por Centurión en 2016, pero esta vez él era un tipo muy conocido, jugaba en Boca, había un pase en juego y el Mundial de Rusia por delante (al que finalmente no fue). La denuncia enfureció a la madre de Centurión que le grabó a Tozzi audios irreproducibles y el abogado del jugador, Mariano Cuneo Libarona, no se quedó atrás. Expresó una anticipada condena en los medios: “No estamos hablando ni de que la quemó, ni de que le pegó con un arma, un fierro o algo por el estilo. Es una viva que sólo quiere dinero”.
A pesar de todo eso, la comunidad futbolística parece amnésica. Para la moral machista imperante jugar y ganar es tan importante que se puede condenar con la misma vara (o aún con una más rígida) a la llegada tarde a un entrenamiento como a la paliza a una mujer.
Las que no olvidan son las mujeres quienes como las de la Comisión de Rosario Central el 25 de noviembre pasado presentaron su protocolo para prevenir y abordar situaciones de violencia y discriminación. Pero los machos del fútbol ya lo olvidaron.