Independiente, otro desafío grande para el Central de Cocca
El Rojo será el último de los poderosos al que enfrentará Central en el torneo. Con los otros cuatro el saldo fue positivo.

Viernes 31 de Enero de 2020

A esta altura del campeonato, con el equipo mucho más aliviado en la pelea por la permanencia y, si se quiere, con la cabeza más cerca de la pelea en los puestos de vanguardia, para Central no existen nombres de rivales, características y demás yerbas a partir de las cuales detenerse a pensar demasiado. No obstante, ignorar que quien estará enfrente mañana será Independiente no pareciera ser el mejor ejercicio. Por una sencilla razón: cada vez que la parada es ante uno de los denominados grandes, los recaudos, aunque de manera inconsciente, suelen fortalecerse. Pero ante ese escenario el equipo de Diego Cocca cuenta con muy buenos antecedentes en lo que va de la Superliga. Con los otros cuatro (San Lorenzo, Racing, River y Boca) no sólo no perdió, sino que tuvo actuaciones más que convincentes.

   Cocca nunca dejó de hablar de “actitud” y de reemplazar ciertas carencias con “ganas”, “entrega” y “convencimiento”. En los cuatro encuentros que los tocó afrontar con los grandes la ecuación le funcionó. Sin atarse a una forma determinada de juego, siempre se las ingenió para imponer condiciones. Al menos para no dejarse avasallar.

   “Cuando ves que el equipo te responde, que está convencido de la idea, uno como técnico se siente contento y quiere aportarle cada vez más cosas. Lo que siento con este plantel es que vamos a seguir por este camino, disputándose al rival, con nuestras herramientas, pero sobre todo siento que el grupo confía en nosotros. Cuando este ida y vuelta funciona hay que aprovecharlo”, destacó el DT canalla en alusión a lo que fue el comportamiento de su equipo frente a los poderosos del fútbol argentino.

   El recuerdo más fresco, por la cercanía en el tiempo, es el de Boca (última fecha de 2019). El más resonante sin dudas el de River, por la jerarquía del rival y el escenario (se jugó en el Monumental), aunque, quizá, no hayan sido esos partidos los más resonantes en cuanto a funcionamiento, como sí sucedió ante Racing, justo uno de los dos en los que no logró sumar de a tres.

   La faena canalla ante los grandes en este torneo arrancó temprano, en la tercera fecha, contra San Lorenzo, en el Nuevo Gasómetro. Un partido loco, frenético, en el que Central no la pasó nada bien, pero que con un par de estocadas certeras logró ponerse dos goles arriba. Fue, quizá, el partido de resolución más sencilla que se le presentó, pero en el que más sufrió. Porque después de esos goles no sólo se vio superado en el juego, sino que el por entonces equipo de Juan Antonio Pizzi se lo empató y hasta tuvo todo para ganarlo. Por eso fue un punto que le sirvió en la primera prueba de fuego seria, ante un rival de fuste.

   En el recuerdo eterno quedará aquel partido contra el Racing del Chacho Coudet en el que Central pudo hacerle pasar un verdadero papelón al conjunto de Avellaneda y que tuvo que conformarse con el empate (fue 1-1). Se trató sin lugar a dudas de uno de los mejor partidos del canalla. Tuvo funcionamiento, circulación, claridad en el juego, pero le faltó lo fundamental: definición. De haber estado un poco más fino en ese aspecto pudo alzarse con una goleada histórica.

   Después, los casos más impactantes. Primero fue el triunfo por 1 a 0 en el Monumental frente al River de Gallardo, donde sí se vio un plan estratégico bien marcado y nítido, que contrastó claramente con lo que había hecho frente a Racing. El apego al plan ideado fue tan firme que más allá de acertar en una de las quizá dos únicas de situaciones que tuvo, el millonario prácticamente nunca lo inquietó. Allí fue donde quedó expuesto el saldo positivo de la puesta en escena.

   La frutilla del postre contra el otro grande que se le puso en frente fue en la despedida de 2019, contra un Boca aturdido por el clima político, al que Central superó ampliamente, especialmente en el primer tiempo, que fue donde pudo y debió liquidar el partido para no pasar por los sobresaltos por los que transitó.

   Pasaron San Lorenzo, Racing, River y Boca. En la sumatoria, el balance fue altamente positivo para Central. Mañana, en Avellaneda será la última prueba contra uno de los pesos pesados. Independiente es el escollo que se viene y al que el equipo de Cocca intentará reducir a su máxima expresión para salir bien parado como lo hizo con todos los otros denominados grandes.