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Independiente: Era para Belgrano, fue de los violentos

El partido de anoche entre Independiente y Belgrano fue suspendido cuando estaba por empezar el segundo tiempo, en Avellaneda, ya que los hinchas del equipo local arrojaron bombas de...

Jueves 15 de Noviembre de 2012

El partido de anoche entre Independiente y Belgrano fue suspendido cuando estaba por empezar el segundo tiempo, en Avellaneda, ya que los hinchas del equipo local arrojaron bombas de estruendo. A esa altura Belgrano ganaba 1-0 tras la gran conquista de Jorge Velázquez entrando a la carrera por la izquierda.

Los proyectiles cayeron cerca del arquero Juan Carlos Olave, de Belgrano, quien quedó aturdido y caído en el terreno de juego mientras ocupaba el arco que da espaldas a la cabecera local cuando estaba por comenzar el segundo tiempo en el estadio Libertadores de América.

Ante la imposibilidad de que Olave pueda seguir jugando, el árbitro rosarino Saúl Laverni suspendió el cotejo. Porque las bombas no dejaban de retumbar incluso cuando el arquero había quedado tendido en el césped, aturdido y conmovido por el primer estallido.

El incidente se produjo mientras los futbolistas se disponían a comenzar el complemento, y cuando el equipo cordobés ganaba por 1 a 0.

En ese momento, Olave cayó al piso y fue socorrido rápidamente por sus compañeros, pero los hinchas siguieron arrojando proyectiles, por lo cual el arquero se levantó y se alejó del área.

Al mismo tiempo, el director técnico del Rojo, Américo Gallego, se metió en el campo de juego para pedirles calma a los hinchas, mientras se agarraba la cabeza en señal de que lo estaban haciendo era "una locura".

"No lo puedo creer, estoy muy mal", dijo el director técnico, al borde de las lágrimas y en medio de su desesperación, porque el equipo sigue en zona de descenso.

Ahora, intervendrá el tribunal de disciplina de la AFA, y luego del descargo de las autoridades de Independiente, tomará una decisión.

Las opciones no son muchas: o se le da por perdido el partido a Independiente, o bien continuará en fecha a determinar y seguramente en otro escenario y tal vez a puertas cerradas. Está la voluntad de AFA de que el juego continúe (ver aparte).

Con Olave tirado en el campo de juego, comenzaron las corridas en la tribuna norte, la que da a la pileta. No solo eso: hubo golpes de puños entre los propios hinchas. Fue el final de una noche caliente, donde los violentos impidieron que siga rodando la pelota.

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