Lunes 24 de Noviembre de 2008
Mar del Plata.- Sonó una y otra vez durante la noche y hasta bien entrada la
madrugada. El “¡vamos, vamos, Argentina!”, cántico histórico del deporte albiceleste,
fue la banda sonora elegida por los tenistas que conquistaron la histórica tercera Copa Davis para
España.
Fue una noche de emociones, un largo festejo que incluyó un efusivo y desbordado abrazo entre
Fernando Verdasco, el hombre que puso el 3-1 definitivo sobre Argentina, y Pedro Muñoz, el polémico
presidente de la Federación Española de Tenis (RFET).
Cuando Verdasco llegó al hotel en el que España se alojó los últimos días, vio a Muñoz y se
abalanzó sobre él para abrazarlo. Los dos terminaron tumbados sobre un sillón, dando rienda suelta
a la alegría que compartían.
Desde las ventanas de ese mismo hotel Verdasco, Feliciano López, David Ferrer y Marcel
Granollers arrojaron todo tipo de pertenencias y souvenirs hacia los fans que los vitoreaban en la
calle.
Luego caminaron un centenar de metros para asistir a la cena oficial de la Copa Davis, en la
que se juntaron la plana mayor de los dos finalistas.
“Emilio, amigo, has sido un gran capitán, te felicito”, dijo Muñoz en su
discurso, refiriéndose a Emilio Sánchez, con el que no se habla.
“Muchas gracias por haber confiado en mí y por sus palabras de cariño”,
respondería luego Sánchez, que hizo subir al estrado a Santiago Ventura, sparring del equipo.
Ventura, un tenista de bajo perfil, sorprendió con una afirmación de alto perfil.
“El tenis de España es mucho más que Rafa (Nadal)”, dijo Ventura, destacando el
hecho de que España haya ganado sin contar con el número uno del mundo, lesionado.
La final de Mar del Plata quedará en la historia. No sólo porque fue la primera que España
gana como visitante, sino también porque nunca antes había sucedido que dos zurdos ganaran los tres
puntos necesarios para conquistar la final.
“Es un hecho único”, certificó el ex tenista australiano Neale Fraser.
Sánchez se metió en el conflicto entre los medios de comuncación y el equipo argentino.
“Lo que ha estado haciendo la prensa argentina con el equipo, lo digo desde el corazón, no es
justo. Hemos ganado tres partidos, sí, pero a lo mejor sólo por ganar un par de puntos en los tie
breaks”.
Fue entonces que desde la mesa española se inició un festejo con un sonoro “¡Argentina,
Argentina!”, todo un gesto hacia el anfitrión.
Los ocho jugadores intercambiaron obequios, pero Sánchez dejó otras “perlas”.
“Cuando entré a este equipo lo hice con el pie izquierdo, y conseguí acercarme a mucha
gente a la que tenía muy lejos”, añadió Sánchez, que agradeció la presencia de sus padres en
Mar del Plata: “Esta vez no viajaron con mi hermana. Es que en casa yo tenía el ránking muy
bajo...”.
Mientras Manolo Santana, gloria del tenis español, agradecía por la superficie elegida por
Argentina, que favoreció claramente el juego ofensivo de López, la fiesta se trasladó a
“Avalon”, una discoteca al borde del mar “tomada” exclusivamente para
celebrar la Davis.
Sánchez, ya ex capitán, fue uno de los animadors de la fiesta, marcada por la cumbia y el pop
argentino y español, así como Raffaella Carrá, Queen y varias bandas y temas profundamente
ochentosos. Cada tanto regresaban los “cantitos” argentinos, memorizados por todo el
grupo después de tres días escuchando a la poderosa hinchada albiceleste.
¿Quién guiará a ese grupo a partir de año próximo? Albert Costa y Alex Corretja son los dos
grandes candidatos, pero mientras ese momento llega, el equipo español seguirá siendo durante
varios días una fiesta al borde del amanecer. (DPA)