Lunes 09 de Mayo de 2016
La humildad contra el profesionalismo. David y Goliat. Unos pocos pesos argentinos contra miles de dólares. Sansinena versus Newell's. Así está planteado el partido del jueves, día en que el Tripero hará historia con el debut en la Copa Argentina. Y como aditivo se medirá con la Lepra, un sueño para este modesto conjunto de General Cerri, ubicado a escasos kilómetros de Bahía Blanca. "El sorteo lo vimos en la casa del presidente y cuando salió Ñuls nos pusimos muy contentos porque jugaremos con un equipo grande. Para nosotros será un orgullo", contó emocionado Gonzalo Medrano, uno de los volantes históricos de este conjunto conducido por Mauro Laspada que tomó repercusión con la clasificación a esta competencia. Hay diferencias, enormes, no sólo por los torneos que disputan si no por el modo de vida de unos y otros. Diametralmente opuestos.
"La mayoría trabaja y entrena a la vez. Hay una gran diferencia entre ellos y nosotros. Vamos a tratar de hacer nuestro juego, adentro de la cancha somos once contra once. Puede pasar cualquier cosa. La ilusión está. Dejaremos una buena imagen", resaltó Medrano, quien todos los días se levanta a las 5.30 para concurrir a su trabajo en la Municipalidad de la ciudad, al sector de alumbrado público. "Estoy hasta las 14 y a las 15 entreno", confesó.
El equipo está compuesto por muchos futbolistas que no viven del fútbol y lo hacen de su trabajo diario. "Hay 4 o 5 que llegaron como refuerzos y que sólo se dedican al fútbol. El resto, trabajamos", contó el volante, uno de los experimentados y referente de la entidad por haber convertido un recordado gol en 2004 que condujo a la entidad al ascenso a la A en la liga de la zona.
Como sucede con clubes de distintas localidades y que compiten en torneos regionales todo se hace a pulmón. Se juega por el amor a la camiseta. No hay dinero de por medio. Pero la pasión siempre es más fuerte y disfrutar del fútbol es lo que deja lo económico de lado. Hoy Sansinena está en el Federal B y esto hizo que se acercaran algunos empresarios "hinchas del club que colaboran. Es por eso que ahora podemos cobrar entre 4 y 5 mil pesos mensuales. No hay premios ni nada de eso", relató el mediocampista en diálogo con Ovación.
No sólo él tiene que ganarse la vida fuera de la cancha si no que la mayoría de sus compañeros se desempeñan en diferentes tareas. Nicolás Ballestero tiene un complejo de canchas, Nicolás Díaz Bender es empleado municipal, Eric Lischeske trabaja en una distribuidora, Martín Poncetta fue empleado en un bingo y ahora es peluquero, Axel Lischeske se desempeña en una empresa de mantenimiento en una subsidiaria del polo petroquímico de Bahía Blanca, Fabio Lucanera (el capitán) es empleado de comercio, Patricio Mángano es gasista y Mariano Mc Coubrey colabora con una ONG que fomenta el cuidado de animales, por citar algunos de los futbolistas.
Humildad con pasión. La síntesis para enmarcar y presentar a Sansinena, el rival de Newell's.