Jueves 04 de Septiembre de 2008
En el hockey sobre césped, las diferencias entre jugar en una cancha de sintético y hacerlo en una de pasto, son notorias. En la evolución constante de este deporte se incorporaron desde hace un tiempo las superficies sintéticas, con un uso cada vez más frecuente y que a la brevedad será obligatorio. Esto le aporta agilidad, velocidad y precisión al juego, condicionando cambios técnicos y tácticos radicales a la hora de la práctica cotidiana.
En este sentido, Duendes se embarcó en el proyecto de tener su propia cancha de sintético, convencido del beneficio que le aportará este cambio. Y se apresta a dar el gran salto. Por eso en el mes de junio la comisión directiva del club comenzó a tratar de manera intensa este proyecto que es un viejo anhelo de los dirigentes. Tiempo después, el pasado 17 de julio, la comisión directiva verdinegra aprobó el estudio del presupuesto de la cancha de césped sintético.
"El plan de obtención de fondos contempla contribuciones por parte de jugadores de hockey y rugby como así también de socios y simpatizantes; préstamos, patrocinio de empresas y organismos oficiales, eventos y sponsors", enfatizó Hugo Chesta, presidente de Duendes.
Al ser consultado sobre los beneficios de contar con una cancha de estas características, Chesta expresó que esto "a la institución la jerarquiza dentro de la comunidad y aumenta su atractivo, favoreciendo el incremento de la masa societaria (con el beneficio económico consecuente) y pone en un primer nivel de competitividad a los equipos, evitando el éxodo de jugadores, favoreciendo el acercamiento de nuevos elementos y mejorando el nivel competitivo".
La cancha estará emplazada en un nuevo loteo adquirido por el club en el barrio Las Delicias, que los propios asociados están acondicionando de a poco.