Hernán Castellanos ahora ataja pedidos en su restaurante top de Punta del Este
El “Rifle”, ídolo canalla, se retiró el año pasado del fútbol profesional y decidió
abrir un local gastronómico en La Barra. Inauguró en diciembre e invirtió 190 mil dólares, según
publicia el sitio punto biz. "Si me contaban cómo era este negocio no me metía”, confiesa
ahora.
Jueves 22 de Enero de 2009
Hernán “Rifle” Castellano, ídolo canalla, se retiró el año pasado del fútbol
profesional y dio un giro de 180 grados a su ocupación. El hombre que carga sobre sus espaldas el
mérito de atajarle un penal hasta al mismísimo Diego Armando, colgó los guantes de arquero y se la
jugó: sacó del bolsillo u$s 190 mil para abrir un restaurante top en Punta del Este, según publicia
el sitio punto biz.
En junio de 2008 Castellano terminó su contrato con Rosario Central. A partir de allí decidió concretar el deseo que mantenía con su esposa Romina durante las vacaciones anuales en los balnearios esteños: “Siempre pensábamos en venirnos a vivir a acá y ponernos algún negocio”, contó el Rifle a punto biz.
Para hacer realidad su sueño, Castellano le pidió a Central que le pagara la deuda que mantenía con él y así pudo desembolsar u$s 190 mil para la compra de un restaurante en la zona de La Barra que estaba cerrado desde hacía dos años. La adquisición del local le costó u$s 170 mil y reformarlo otros u$s 20 mil : lo ampliaron, construyeron una galería y un deck. En cuatro meses tuvieron todo listo y así “Barramar” abrió sus puertas el 20 de diciembre de 2008.
“Si me contaban cómo era este negocio no me metía”, apuntó el jugador. Al Rifle le costó llevar adelante la habilitación del local, el trato cotidiano con proveedores y empleados. Pero también supo encontrar el costado bueno del negocio: “Disfruto de invitar a mis amigos, de hacerme de nuevos conocidos, y de todas las personalidades que se acercan, las conozca o no”.
Ya metido en el personaje de empresario, Castellano contó las dificultades que tuvieron que enfrentar: “Por la crisis, la temporada no fue buena para nadie, pero nosotros estamos bien gracias a la atención personalizada y los buenos precios”.
Siguiendo con los detalles, el ex futbolista comentó que durante diciembre recibieron la visita de turistas brasileros y extranjeros en general. Y ya en enero empezaron a llegar los argentinos, entre ellos Miguel Angel Russo, ex DT de Central, el periodista Daniel Hadad y Martín Barrantes, el ex marido de la modelo Pampita, entre otros.
De esta forma se suma un jugador más a la lista de tantos futbolistas que deciden poner sus ganancias en otros rubros, como fue el caso de Walter Ribonetto con Ojo al Bife en la esquina rosarina de Moreno y Tucumán o Lucas Bernardi en Te Amaré Vicenta, en Presidente Roca y avenida Pellegrini.
En junio de 2008 Castellano terminó su contrato con Rosario Central. A partir de allí decidió concretar el deseo que mantenía con su esposa Romina durante las vacaciones anuales en los balnearios esteños: “Siempre pensábamos en venirnos a vivir a acá y ponernos algún negocio”, contó el Rifle a punto biz.
Para hacer realidad su sueño, Castellano le pidió a Central que le pagara la deuda que mantenía con él y así pudo desembolsar u$s 190 mil para la compra de un restaurante en la zona de La Barra que estaba cerrado desde hacía dos años. La adquisición del local le costó u$s 170 mil y reformarlo otros u$s 20 mil : lo ampliaron, construyeron una galería y un deck. En cuatro meses tuvieron todo listo y así “Barramar” abrió sus puertas el 20 de diciembre de 2008.
“Si me contaban cómo era este negocio no me metía”, apuntó el jugador. Al Rifle le costó llevar adelante la habilitación del local, el trato cotidiano con proveedores y empleados. Pero también supo encontrar el costado bueno del negocio: “Disfruto de invitar a mis amigos, de hacerme de nuevos conocidos, y de todas las personalidades que se acercan, las conozca o no”.
Ya metido en el personaje de empresario, Castellano contó las dificultades que tuvieron que enfrentar: “Por la crisis, la temporada no fue buena para nadie, pero nosotros estamos bien gracias a la atención personalizada y los buenos precios”.
Siguiendo con los detalles, el ex futbolista comentó que durante diciembre recibieron la visita de turistas brasileros y extranjeros en general. Y ya en enero empezaron a llegar los argentinos, entre ellos Miguel Angel Russo, ex DT de Central, el periodista Daniel Hadad y Martín Barrantes, el ex marido de la modelo Pampita, entre otros.
De esta forma se suma un jugador más a la lista de tantos futbolistas que deciden poner sus ganancias en otros rubros, como fue el caso de Walter Ribonetto con Ojo al Bife en la esquina rosarina de Moreno y Tucumán o Lucas Bernardi en Te Amaré Vicenta, en Presidente Roca y avenida Pellegrini.