Heldo Milatich: la pasión viene desde el arco
La historia de Heldo Milatich, quien lleva casi 30 años entrenando arqueros profesionales, entre ellos a Fatura Broun y Vanina Correa.

Martes 24 de Mayo de 2022

Heldo Milatich es entrenador de arqueros. Actualmente da clases en Tifosi (Don Orione 690) en la zona norte de Rosario, lugar donde recibió a Ovación, y hace casi tres décadas que se dedica a esta profesión.

Por sus manos pasaron varios futbolistas profesionales que acudieron a él para afianzar cuestiones técnicas del puesto como Fatura Broun, actual arquero de Central; Vanina Correa, la mejor arquera de la historia de la selección argentina; Sebastián Azimonti, guardameta de la selección nacional de fútbol playa; Joaquín Baronio (portero de la selección albiceleste de talla baja) y otros arqueros que hoy integran planteles profesionales del fútbol argentino.

“No tuve una trayectoria destacable como arquero. Hice inferiores en Rosario Central y después jugué futsal en el mismo club y salimos campeones en 1986 del primer torneo organizado por AFA. Luego jugué en el campo. Pero mi pasión siempre estuvo bajo los tres palos, así que me dediqué a formarme para entrenar arqueros”, fueron sus primeras palabras.

¿Cuándo decidiste ser entrenador de arqueros?

Comencé en la temporada 1992/93 cuando el Loco Luis Martarello me lleva a trabajar a Botafogo. Allí hacía un poco de todo y entrenaba a los arqueros, que era lo que más me gustaba hacer dentro del fútbol.

¿Cómo te fuiste formando?

Siempre estuve apegado a la escuela italiana. Conseguía bibliografía que llegaba al país. Uno de los precursores en este tema fue Carlos Griguol, que lo trae a Gustavo Piñeiro, quien hoy está en la selección de México con el Tata Martino y además fue entrenador de arqueros en la selección argentina. El Maestro Griguol siempre fue un adelantado. A partir de 2000, cuando se hizo más natural este puesto dentro de los cuerpos técnicos, tuve la suerte de conocer a Gustavo Flores, para mí uno de los mejores en el rubro, y formamos una academia propia. Después cada uno siguió su camino.

¿Cuáles son las etapas de formación de un arquero?

Primero hay que respetar la fase madurativa y evolutiva de cada jugador. En el arquero un poco más al ser un puesto específico. Tiene mucho de trabajo analítico para que el arquero consiga buenos hábitos. Tener una técnica correcta, cómo moverse en el área, cómo tomar una pelota. Es como andar en bicicleta. Si vos aprendiste de chico a hacerlo no te olvidás más. Antes era “sacala como puedas”. Hoy hay muchos ejercicios para hacer, los cuales tienen mucho de inventiva y hacen los entrenamientos más llevaderos.

¿Cómo dividís los tipos de trabajo según las edades?

Hoy no estoy en ningún club. Pero dentro del proyecto que tengo armado con un grupo de trabajo dividiría desde 7ª a 10ª división algo netamente formativo. De trabajar bien en tiempo, espacio y ubicación del arquero. Eso lleva un proceso largo y quizás en un club busquen otra cosa. Pero es lo correcto para que lleguen formados a primera división.

¿Cómo fue tu paso por Central?

Estuve más de 10 años. Primero como colaborador en las divisiones inferiores en la zona sur y luego comencé a subir para trabajar con los arqueros de juveniles de AFA y luego en la reserva con Leo Fernández integramos un gran cuerpo técnico. Le entregué todo a Central y si tuviera que repetirlo lo haría. Quizás haya gente que no le guste que esté en el club, por eso estoy afuera hoy. Pero las puertas no están cerradas porque Central es mi casa. Si algún día me necesitan voy a estar, porque Central en lo futbolístico es lo máximo que puedo aspirar.

¿Cuáles son las máximas satisfacciones que te dio esta profesión?

La de haber tenido futbolistas con edad de 13 o 14 años que hoy son arqueros profesionales y que a veces me buscan para mejorar algo. Como por ejemplo Vanina Correa, que es “la Fillol” del fútbol femenino y pude entrenarla antes de ir al mundial. Además tengo una relación personal muy fuerte con Fatura Broun, quien creo que está entre los tres mejores arqueros.

¿Cómo evoluciona el puesto en el fútbol femenino?

Todo pasa por la formación. Se hizo una inversión en la profesionalización pero no en las bases. Además hay una cuestión física. El estereotipo de la mujer argentina no es de extremidades largas, como decimos nosotros, como sí lo pueden ser las mujeres eslovenas, que son más altas, por darte un ejemplo. Vanina Correa mide 1,80 metro y se viene preparando hace tiempo. Aunque con formación se puede resolver el tema.

¿Qué decís del fútbol infantil?

El fútbol infantil tiene una gran carga de juego, de didáctica y de pedagogía. A esas edades no hay que cargarlas de cosas específicas inherentes al puesto porque quizás ni te presten atención. Sí a través del juego y del divertimento incorporarle de a poco algunas cuestiones técnicas, como una buena toma del balón, una caída, cómo acomodar el cuerpo. Pero todo llevado a lo lúdico, para que ellos entiendan que lo que están haciendo les va a servir para el futuro. No atosigarlos ni volverlos locos porque recién están conociendo su cuerpo.

¿El arquero es el jugador más importante del equipo?

Una vez estuve en una charla en Sagrado Corazón con Alberto Fanesi, quien era coordinador de San Lorenzo y preguntó cuál es el puesto en el que más plata invertiría en un equipo. El único que dijo que en el arquero fui yo. Me dio la razón y me preguntó por qué. Porque con un buen arquero un equipo gana campeonatos.