Jueves 15 de Junio de 2023
Luego de dos jornadas libres, el plantel rojinegro regresó este jueves por la mañana a los entrenamientos, pensando en la visita del próximo viernes a Huracán. Este Newell’s pocas veces tuvo tanto tiempo para prepararse para el siguiente desafío. En esta ocasión, la fecha Fifa le cae como anillo al dedo para ponerle un freno a las exigencias que impone la doble competencia. Y para analizar en profundidad la modalidad que implementará en Parque Patricios, mirando también de reojo el último choque de la fase de grupos de la Copa Sudamericana, que se vendrá seis días después.
En este momento el tiempo juega del lado de Gabriel Heinze y sus colaboradores. Como nunca, el cuerpo técnico leproso podrá evaluar si es necesario implementar algún tipo de rotación para guardar lo mejor para el pleito con Audax Italiano en el Parque, que si bien no variará la posición de clasificación a la siguiente ronda (su primer puesto está asegurado), sí puede definir el privilegio de tener la localía en los duelos de las revanchas hasta las semifinales.
Vale recordar que la final en la Sudamericana es a partido único, en sede neutral. Este año está programada para el 28 de octubre en el Centenario de Montevideo.
Si Newell’s vence a los chilenos, se asegura la condición de definir en su casa, algo sumamente importante en este tipo de competencias. Además, teniendo en cuenta los buenos antecedentes y la buena campaña que viene llevando adelante en el estadio Marcelo Bielsa en esta temporada, esa chance multiplica su valor y genera expectativas.
En este semestre, el conjunto leproso tiene antecedentes de los dos lados de la biblioteca. En algunas oportunidades (como contra Racing) implementó cirugía mayor, con una gran cantidad de modificaciones, y en Avellaneda mostró una de sus mejores performances, con grandes rendimientos de Pérez Tica, Portillo y Montenegro.
Y, en otras ocasiones (como contra Lanús) instaló rotación masiva pero la puesta en escena estuvo muy distante de lo pretendido. En esa excursión expuso uno de los peores primeros tiempos de todo el semestre.
Y ese mal paso en Lanús se dio en el comienzo de una apretada seguidilla de 5 partidos en 17 días, tras una semana de preparación para ese pleito. Curiosamente, el conjunto leproso perdió en esa visita y consiguió resultados positivos en los otros 4 cotejos (Blooming 3-2 en Bolivia, Godoy Cruz 2-0 en Rosario, Sarmiento 0-0 en Junín, y Santos 2-1 en Brasil).
Así fue el tránsito de Newell’s. Jugó bien y mal, de local y visitante, en canchas importantes y reductos más humildes, saliendo a la cancha con mayoría de titulares y con mayoría de suplentes. No hay reglas taxativas en el andar rojinegro. Generalmente en el Parque rinde mucho mejor, pero el empate con Unión de hace pocos días atrás relativizó también esa creencia.
A veces parece que la irregularidad lo envuelve y lo condiciona. Parece su piso y su propio techo. No le permite dar un salto de calidad en la dirección de sus naturales pretensiones.
En este caso, Heinze tiene tiempo para pensar minuciosamente la jugada. Incluso, los caprichos del fixture en esta instancia le permitirían poner lo mejor en las dos estaciones: Huracán y Audax.
Igualmente, quedó claro que cualquier determinación a la que arribe el entrenador leproso, tiene que tener en cuenta el paso triunfal de Newell’s en la Copa Sudamericana. Los focos de atención deben priorizar ese frente. Cada vez más.