Lunes 18 de Marzo de 2019
Un partido, una nueva derrota, una larguísima reunión que se armó de urgencia en el Gigante de la que participaron los dirigentes de mayor peso y una decisión que llegó pasadas las 21: Paulo Ferrari dejó de ser el entrenador de Rosario Central y Mauro Cetto ya no es más el mánager, aunque recién se lo comunicarán hoy cuando el Colo se reúna de nuevo con la directiva. Ese fue el saldo que dejó la derrota por 1 a 0 frente a San Lorenzo, en la que el equipo mostró, una vez más, una pobre imagen y en la que los reclamos de parte de los hinchas se hicieron sentir antes, durante y después del encuentro. Anoche mismo se terminó un ciclo, el de Ferrari al frente del plantel y desde hoy se iniciará otro, que tendrá como principal objetivo la búsqueda de un nuevo DT. El principal apuntado y con quien se mantendrá la primera reunión es Diego Cocca, el técnico que desde hace un tiempo era seguido de cerca. También figura el nombre de Eduardo Domínguez, quien ayer fue despedido de Nacional de Uruguay.
Todo lo que se habló en la previa sobre que el partido de ayer podía ser una bisagra en el proceso de Ferrari no fue en vano. Las cartas estaban echadas de tal manera que una nueva derrota iba a poner al ya ex DT canalla afuera de circuito. Fue ni más ni menos que lo que sucedió, pero para llegar a eso hubo charlas interminables en las entrañas del Gigante hasta altas horas de la noche.
Es que después de un largo intercambio de opiniones entre los distintos directivos que participaron de la reunión, la determinación fue confirmar la destitución de Ferrari y esperar hasta hoy para despedir a Cetto. El propio presidente Rodolfo Di Pollina, ante la consulta de Ovación, dijo lo siguiente: "La presión de la gente es lo que nos lleva a tomar una decisión de esta naturaleza", aunque agregó que "mañana (hoy), con los ánimos un poco más calmos volveremos a juntarnos en la sede para terminar de definir las cosas, pero así no podemos seguir". Di Pollina también confirmó que hoy se reunirá con Cocca.
No fue fácil llegar a un acuerdo. Justamente es por eso que la reunión se extendió hasta cerca de las 22 y mostró a las claras las divisiones y posturas diferentes, que tenía la dirigencia sobre los pasos a seguir. De hecho, algo más de una hora y media después de haber finalizado el choque contra el Ciclón, Ferrari se hizo presente en la conferencia y expuso sus consideraciones del partido, aunque lo más saliente fue lo que tiró sobre su continuidad. "Nadie habló conmigo. Yo lo único que pienso es seguir trabajando y preparar el próximo partido", tiró el Loncho en medio de una conferencia en la que muchos esperaban que comunicara su alejamiento. "Nosotros somos responsables de los resultados en los seis partidos que dirigimos, con lo anterior no tenemos nada que ver", dijo.
Antes de que el Loncho se parara ante la prensa, nadie de la dirigencia había hablado con él. Todas las fuentes consultadas indicaron que en el vestuario "ningún directivo entró para charlar con el cuerpo técnico. El único que ingresó fue Di Pollina, pero "sólo un par de minutos, sin hablar con nadie", según indicaron.
Sus pares (el vice primero Ricardo Carloni, el secretario Guillermo Hanono y el protesorero Esteban Ferreyra) a esa altura ya habían comenzado con las deliberaciones sobre qué era lo que se debía hacer. En ese momento empezaron a aparecer rumores de todo tipo. Los primeros direccionados hacia la figura de Cetto, a quien ya casi daban afuera del club, junto a su grupo de trabajo. Minutos más tarde el propio Cetto le confirmó a Ovación que no estaba dispuesto a dar un paso al costado, "menos en un mal momento del equipo" y que su intención era "continuar en el cargo".
Pero su razonamiento comenzaba a convivir con un endurecimiento de la postura dirigencial, que tenía como uno de los principales objetivos sacarlo de sus funciones.
Claro que lo más importante pasaba por lo que sería el futuro de Ferrari y sus colaboradores, quienes unas cuantas horas antes ya habían dejado el estadio. El técnico se quedó y se unió a la charla con los dirigentes ya entrada la noche. Finalmente la decisión que se tomó fue ponerle punto final al ciclo del Loncho, que duró apenas tres semanas en el cargo. Es que, se sabe, el ex defensor canalla asumió el pasado 24 de febrero. Un día antes, tras el alejamiento de Edgardo Bauza por decisión de la comisión directiva, aceptó el desafío propuesto por la dirigencia, al día siguiente comandó la primera práctica y el martes 26 dirigió por primera vez, ante Sol de Mayo.
Antes de que los directivos decidieran esto (cerca de la medianoche nadie del cuerpo técnico había sido avisado de que no iba a continuar), los hinchas ya habían expresado su veredicto, que fue de disconformismo absoluto, no sólo con el cuerpo técnico, sino con los jugadores y también con los dirigentes. Es más, ni bien finalizó el encuentro se armó un revuelo en la zona del palco oficial, donde hubo insultos y hasta algunas agresiones físicas. De ellas fue víctima Eduardo Bossio (estaba acompañado por sus hijos), ex directivo y ahora integrante de la secretaría técnica, quien también tendría pensado dar un paso al costado.
Ya el mal partido que había jugado el equipo era un indicio de que algo raro podía pasar, incluso mientras la cosa estaba empatada, pero el gol de Reniero en el último minuto fue una cucharada de sal en la herida. En ese mismo momento quienes estaban debajo del palco dirigencial (en las plateas preferenciales) emprendieron la rápida retirada porque muchos plateístas comenzaron a apuntar a los directivos como responsables. Y esa presión fue tal que, como dijo el propio Di Pollina, llevó a la mesa directiva que maneja el fútbol a tomar una drástica decisión.
El cuarto intermedio del que hablaron incluso hasta última hora de ayer fue más una cuestión de formalidad que otra cosa. Quizá para dejar pasar el tiempo teniendo en cuenta que tanto Ferrari como Cetto no tenían pensado dar un paso al costado. Pero anoche mismo en Arroyito se terminó un ciclo, según confirmó Di Pollina, que duró apenas 22 días. Los malos resultados tuvieron a Ferrari y a Cetto como los fusibles.