Ovación

"Hay una ambición constante de querer ser mejores"

Las capitanas de Las Leonas coincidieron en señalar que el hambre de la selección por agrandar la historia no se detiene. Aún con un equipo muy joven, confían en ser protagonistas en Londres, donde hoy empieza el Mundial. La experiencia, la salud del grupo, la motivación y la ilusión a flor de piel, en este mano a mano con Ovación.

Sábado 21 de Julio de 2018

Hace casi ocho años, en Rosario, Belén Succi y Delfina Merino masticaban las expectativas, los miedos y las ansiedades de disputar su primer Mundial de mayores. Tenían 24 y 20 años, respectivamente y representaban parte de la sangre nueva de aquel plantel de Leonas que iba a disputar la Copa del Mundo bajo la capitanía de Luciana Aymar, aún acompañada de nombres históricos, como Claudia Burkart, Mariné Russo, Alejandra Gulla y Soledad García. Belén cargaba con la responsabilidad de hacerse cargo del arco, de una y como titular. Delfina, en cambio, aportaba ingresando desde el banco. De ese 2010 a este 2018, en la previa del Mundial de Londres que inicia hoy, esos roles son absolutamente distintos. Porque Belén y Delfina son las capitanas de Las Leonas, tienen muchísimos torneos y títulos sobre sus espaldas, pero sobre todo, ahora a los 32 y 28 años, también tienen la responsabilidad de comandar el barco que tiene a bordo un recambio grande, que incluye a diez debutantes en copas del mundo y un plantel de promedio de edad de 24 años (sólo elevado por tres jugadoras arriba de los 30) que quizás también mastican esas expectativas, miedos y ansiedades que ellas mismas sintieron hace ocho años.

Belén y Delfina son además dos de las tres jugadoras de este grupo que saben lo que es alcanzar la gloria ecuménica: la otra es Noel Barrionuevo, también consagrada en Rosario. Pese a todo, a los años transcurridos con momentos positivos y tragos amargos, de celebraciones y sacudones inesperados, de cambios de mando en las conducciones dentro y fuera de la cancha, estas Leonas, con estas capitanas, se sienten preparadas. Emanan una sensación de bienestar que sumada al juego que pueden alcanzar les permite ilusionarse. Después de mucho tiempo incluso, se ve un grupo que recobró la salud y dejó de lado diferencias y viejos rencores. Entre ellas y con los de afuera. En este sentido es que las hoy referentes del conjunto albiceleste coincidieron en señalar que "hay una ambición constante de querer ser mejores día a día" y de que se respiran aires diferentes. Dicen que dieron todo para llegar a Londres de la mejor manera y que los resultados no se pueden manejar, pero que definitivamente "la ilusión está intacta".

"No sé qué se ve de afuera, pero este equipo me da placer", resaltó Belén en la charla con Ovación. Y Delfina plegó su idea: "No va a ser fácil pero tenemos las herramientas para ir a buscar eso que queremos". Las Leonas tienen ganas. Se nota. Se palpa. Hoy inicia el Mundial, ellas debutarán mañana ante España y a partir de ahí comenzará a desandarse la última parte de este camino.

¿Qué se hace en momentos previos a algo tan importante como es un Mundial cuando se tiene un equipo tan joven? ¿Cuál es la mejor estrategia para que no juegue en contra? ¿Se habla mucho?

Delfina: Más que nada en esta etapa nosotras tratamos no sólo de charlar, sino también de transmitir tranquilidad desde los entrenamientos y demás. Somos conscientes de que hay muchas debutantes en el equipo, no es poca cosa jugar este torneo cada cuatro años, así que desde nuestro lado tratamos de, por la experiencia que tenemos, cargar un poco con esas presiones o esa mochila para que las más chicas jueguen y disfruten. No es fácil no sentir presiones en un Mundial, pero cuanto menos haya y más sueltas estén, mejor va a ser para el equipo.

¿Cuál es el mayor aporte o mayor riesgo que implica un equipo así?

Belén: Te suma en la ambición de querer ganar constantemente. Este es un grupo nuevo en el que se formó algo muy lindo y la verdad es que no se nota la diferencia de edad. Cuando dejamos de pensar en eso se armó un equipo verdadero, a veces hay que dejar de pensar, nos hace bien olvidarnos que muchas tienen pocos partidos internacionales. Simplemente hay que pensar en que vamos a dejar a Argentina en lo más alto. Ese es el objetivo y las más grandes tenemos que dar la tranquilidad necesaria. Estamos bien, contentas y eso es lo que suma. Estas son chicas con una ambición tremenda y un profesionalismo impresionante, que vienen desde el Junior (campeonas del mundo en Chile 2016), así que eso te genera nuevas ganas después de muchas cosas que tal vez hemos pasado. Dan ganas de apostar nuevamente a llevar a Argentina a lo más alto.

¿Qué se acuerdan ustedes de cómo vivieron el primer Mundial en Rosario? ¿En quiénes se apoyaban o cómo canalizaban esas ansiedades si es que existían?

D: Jugué con 20 años, venía de estar en el de Boston (Junior, subcampeonas) pero ese era un Mundial totalmente distinto, obviamente había figuras de un nivel súper alto. A muchas de esas Leonas las veía por tele cuando era chica, así que para mí fue muy especial. Y no sólo porque era mi primer Mundial sino porque era en Argentina y por cómo se dio todo (campeonas). El resultado, el estadio a pleno, la familia y los amigos cerca, un rol distinto... A mi me tocaba jugar muy poquito, recuerdo eso, que jugaba entre uno y dos minutos por tiempo pero más allá de eso viví uno de los torneos más lindos de mi carrera. Sentí que con lo poquito que me tocaba sumé y traté de dar lo mejor para el equipo.

B: Desde mi lado fue distinto, porque después de los Juegos Olímpicos de 2008 se retiró Pao (Paola Vukojicic, de mucha experiencia) y quedé con Laurita (Aladro) e ir a un Mundial sin referentes era difícil, además era joven para un puesto como el de arquera y no tenía con quién descargar ni hablar, así que desde ese lado fue un torneo duro. Lo viví, me encantó y fue a la vez el más lindo, pero para ser sincera, sin experiencia en un puesto con mucha presión aposté mucho en apoyarme en Lauri que no era experimentada, pero fue mi cabeza afuera de la cancha para poder sostener ese peso de la titularidad en un Mundial siendo tan chica para el puesto, con lo que eso conlleva. Tal vez ahí lo que más sirve es la tranquilidad que te puede dar un compañero.

¿Creen que se puede transmitir la sensación que ustedes conocen y que es la de ganar un Mundial, para motivar?

B: Obviamente que ahora que lo vivo del otro lado pienso que me hubiese gustado que se acerque una de las grandes a transmitirme la experiencia, por eso trato de hacerlo. Como decía, mi puesto es más complicado, Delfi por ahí conecta más con las chicas adentro y afuera de la cancha, así que trato más de hacerlo en el partido que en la vida diaria, es como que las arqueras somos más individualistas.

D: Sí, tratamos de bajar tranquilidad pero más que nada desde el ejemplo. En algo que coincidimos con Belu es en que es más fácil bajar una línea con un ejemplo y que vean cómo se hacen las cosas que estar diciendo 'esto es así o asá'. Cuesta, porque conlleva energía, conlleva un montón de actos y estar pendientes de dar eso, que es lo que más repercute. Como también dijo Belu, muchos ven estas diferencias de edades, que hay muchas jóvenes, pero por lo menos sentimos una expectativa muy grande de cara al Mundial. Sentimos ilusión y sobre todo que estamos haciendo todo lo que tenemos a nuestro alcance. Después podés ganar, podés perder, el resultado es algo que no podemos manejar pero sí vamos a poder acostarnos tranquilas y decir 'estamos entrenando desde el 15 de enero dando todo lo que tenemos, priorizando el seleccionado a full este año'. Vamos a tratar de hacer el mejor papel, a ser protagonistas en Londres.

¿Las Leonas tuvieron después de mucho tiempo y años de conflictos la preparación y la tranquilidad que merecían para este Mundial?

B: La verdad es que sí, es algo que deseábamos hacía mucho tiempo y que también nos merecíamos. Somos jugadoras y lo único que queremos es representar al país de la mejor manera. Creo que a esa tranquilidad nos la merecemos todos los deportistas que lo único que queremos es jugar, disfrutar de lo que hacemos y desvivirnos por el equipo. La verdad es que después de varias cosas que han pasado logramos eso, el hecho de venir, disfrutar, pasarla bien, tener un equipo adentro y afuera de la cancha. Una unión que hacía mucho que no se veía, también con el cuerpo técnico y con dirigentes.

Belén, antes de las finales de Liga Mundial, hacia fines del año pasado, dijiste que el objetivo de entonces, más allá de los resultados era justamente armar un equipo. Y además señalabas que la historia se escribe día a día. ¿En qué parte de la historia están hoy?

Ultimando los detalles y con un gran apoyo de Nelly (Giscafré, psicóloga histórica de Las Leonas que volvió en este proceso) que está trabajando a full en la comunicación y en cosas que tenemos que tener tanto adentro como afuera de la cancha. En el respeto y en los valores. Todo eso lo estamos trabajando desde esa parte de la Liga. Más allá del resultado (cuartas) vinimos contentas de ese torneo, nos sirvió realmente para estar como estamos hoy, lo estamos demostrando desde los amistosos que tuvimos desde principio de año. Eso se nota, se siente y hay una ambición constante de querer ser mejores día a día. Cuando estás así la felicidad se transmite. Se nos nota, no sé cómo se nos ve desde afuera pero me da placer. He jugado muchos torneos con la selección y hacía años que no disfrutaba tanto de ver a un equipo así, que muestra tanta felicidad.

Delfina, ¿son candidatas al título por historia y por presente?

Somos candidatas por nosotras mismas. Me parece que ni la historia ni el presente nos van a marcar. Candidatas nos vamos a sentir por el esfuerzo, por el entrenamiento y por la prioridad que le dimos todas al seleccionado este año. Haciendo todo lo que estamos haciendo y de la manera en que estamos comprometidas es imposible que alguien te diga que no vamos a aspirar a lo máximo. Sí somos conscientes de que va a ser difícil, que vamos a tener que ir paso a paso más que nunca, sin nublarnos por cualquier situación. Pero la ilusión está intacta y sobre todo tengo expectativas por cómo viene siendo el proceso y por cómo siento a las chicas. No va a ser fácil pero tenemos las herramientas para ir a buscar eso que queremos.

delfibelen.jpg


>>> Arranca la cita más esperada

Llegó el día. Y desde hoy comenzarán a desandarse los sueños de los 16 equipos participantes del Mundial de Londres. En las canchas del complejo Reina Isabel, donde se desarrollaron los Juegos Olímpicos de Londres 2012, se moverán las primeras bochas. Por el Grupo C, el mismo que integran Las Leonas que debutarán mañana, se verán las caras Alemania y Sudáfrica, en el primer encuentro de la Copa del Mundo. Luego se presentará Inglaterra ante India y Australia ante Irlanda, ambos encuentros por el Grupo B. Completarán la jornada, por el D, Australia y Japón.

El seleccionado argentino tendrá su estreno recién mañana, a las 9 (por Espn), ante España, el otro integrante del Grupo C. También en el día 2 hará su aparición Holanda, defensor del título, Nº 1 del ránking y máximo favorito.

¿Cómo se juega el torneo? Los 16 equipos participantes estarán divididos en cuatro zonas de cuatro y quienes terminen primeros tras la fase regular pasarán directamente a los cuartos de final. Los otros cuatro integrantes de esta instancia se determinarán a raíz de los cruces entre aquellos que hayan quedado segundos y terceros.


>>> El primero después de Lucha

Desde que se instauraron los mundiales de hockey, Rosario dijo presente aportando más o menos jugadoras al seleccionado albiceleste. Esta vez, en Londres, no habrá. Es que, tras la despedida de Luciana Aymar en citas mundialistas en 2014, nadie más de la ciudad pudo ganarse un lugar en el conjunto nacional principal. Pero esto es sólo un dato. El otro es que por primera vez y tras cinco citas Las Leonas no contarán con quien es la mejor jugadora del mundo de todos los tiempos. Claro que desde hace cuatro años juegan sin ella, pero esta será la primera vez mundialista sin La Maga, que marcó un antes y un después y que además se mostró en diferentes versiones según el momento. Mientras permaneció en Las Leonas también fue todo un desafío para los entrenadores armar un equipo en el que la mejor pudiera sacar su mejor versión.

Lucha jugó cinco mundiales. Debutó con 21 años en Utrecht 1998 (4º puesto); ganó el título en Perth 2002; se colgó el bronce en Madrid 2006 y alcanzó la gloria de nuevo en 2010, ya como capitana, levantando el trofeo en Rosario, su casa. En 2014 se despidió de los mundiales en La Haya, con otro bronce.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario