Miércoles 17 de Octubre de 2018
"Contala como quieras" dice el dicho popular. Y eso le cabe bien a la historia de Pandi, la mascota de los Juegos Olímpicos de la Juventud. Es que previo al certamen mucho se escribió sobre el yaguareté declarado monumento natural nacional por estar en riesgo de extinción. Se dijo que el mote se debía a la fusión entre el nombre científico del animal (panthera onca) y su relación con el mundo digital. Y se remarcó que #Pandi es, además, de género fluido (ni macho ni hembra) en una intención por mostrar el sentido de "igualdad" de género de estos Juegos.
Pero las cosas se pusieron algo más serias este lunes cuando el periodista Ernesto Rodríguez (de ephectosport.com.ar) dio cuenta en una investigación que el peluche que cotiza en 1.500 pesos por unidad no está a la venta (sólo se les regala a los atletas) y hay unos 5 mil confiscados en la aduana por la Afip. ¿Por qué? Porque la única empresa oferente y que los importó "infló los precios" en un 35 por ciento (2.047.680 pesos más que lo que debía pagar). Y si eso no fuera ya irregular, no los rotuló como peluches sino como "guirnaldas" para pagar menos en concepto de arancel.
Parece un chiste pero no, hay más. La empresa que contrató el gobierno de la ciudad se llama "Quiero ver guita SRL" y pertenece a Carlos Germán Eguía, quien en enero de 2015 fue proveedor del por entonces jefe de Gobierno, Mauricio Macri. Lo contrataron para armar el stand del Ente de Turismo porteño en el Festival Nacional de Folklore en Cosquín (por $ 245.696).
¿Era necesario importar peluches? ¿No hay empresas nacionales que los fabriquen? Se vienen los Suramericanos de Playa en Rosario. Ojalá se apele a los emprendedores de la ciudad.