Ovación

Gaspar Servio: "Fue un orgullo tener a Diego de DT"

El arquero, que rescindió con Dorados tras una publicación en una red social días atrás, resaltó la etapa de Maradona en México y sostuvo que recordará lo vivido por el resto de su vida.

Martes 26 de Noviembre de 2019

“Maradona es un fenómeno”, dice una y otra vez Gaspar Servio, el ex arquero argentino de Dorados de Sinaloa que estuvo en la escena principal del fútbol mexicano y de distintas partes del mundo precisamente por la presencia de Diego. Y ahora su nombre, junto a varios más, trasciende también por el documental de Netflix que se estrenó hace algunos días. “No nos gustaba mucho que nos filmaran todo el tiempo, más aún en un ámbito privado como es el vestuario”, sostiene el guardavalla que actualmente está en la búsqueda de un nuevo club, ya que Dorados le rescindió el contrato luego de que publicara en Instagram sobre los incidentes en las calles de Culiacán luego de la captura del hijo del Chapo Guzmán. “Yo quería salir del club, aunque la forma no fue la mejor y eso es lo que me duele”, aclara.

   Servio, nacido en General Arenales, llegó a Dorados el año pasado y durante su estadía coincidió con el arribo de Maradona, quien revolucionó no sólo al club sino al fútbol mexicano. Pero el de segunda división. Tan es así que Netflix se interesó para seguir de cerca la vida de Diego en una ciudad que, como dicen los propios habitantes, es conocida por la droga y el Chapo Guzmán. “No nos gustaba mucho que nos filmaran porque es un lugar privado y no queríamos que se vieran intimidades, como enojos. A veces los sacábamos del vestuario para que no filmaran determinadas cosas que perjudicarían a alguien”, cuenta.

¿Qué significó para vos la experiencia con Maradona como DT, que da la sensación que te tuvo como referente?

Desde que llegó habló conmigo y me dijo que me iba a dar la cinta, que quería que fuera el que lo representara para llevar el grupo, ser un equipo ganador. Y me dio la capitanía para toda su etapa en Dorados. Que tu ídolo venga no me lo imaginé nunca, más aún estando en el ascenso de México. Para mí fue un orgullo, una felicidad grande y es algo que recordaré toda mi vida.

Les dio a ustedes una inyección anímica extra a lo que era el equipo.

Impresionante. Todos los jugadores daban al ciento por ciento. Y nos tocó enfrentar a un equipo que venía armado y con un tiempo de trabajo largo. Diego llegó con el torneo empezado, un equipo armado y nos costó mucho. Llegamos a la final por la inyección anímica que nos daba. Pudimos adaptarnos a su idea. Fuimos los segundos mejores del torneo y perdimos con un equipo armado (San Luis).

Maradona fue el más grande, pero se dice que no sabe transmitir.

Lamentablemente de Diego dicen muchas cosas que conociéndolo decís que es imposible que se digan. Se inventa mucho. Convivimos siete u ocho meses y los medios hablaban de cosas que no ocurrían. El transmite mucho.

Y es muy generoso.

En ese sentido es un fenómeno. Se conocía a todos los jugadores y estaba encima del que no jugaba. Todo el tiempo dando premios en los entrenamientos con indumentaria de la empresa que lo viste. Regalaba botines, lentes, relojes. Siempre buscaba que estuviésemos bien. Por eso llegamos al ciento por ciento motivados.

¿Es cierto que pagaba el chárter para viajar?

Para ir de Culiacán a todas las ciudades había que ir al Distrito Federal, hacer escala de cinco o siete horas. Entonces muchas veces pagaba el chárter.

¿Qué recordás de este tiempo con Diego y qué no te vas a olvidar jamás?

Muchísimos momentos. Siempre compartimos charlas después de los entrenamientos porque estaba en kinesiología. Recuerda hasta al que gambeteó en Napoli en el gol que le dio el título al club, de un partido que jugaron a beneficio en el barro. De esas hay miles. Nos tocó pasar momentos duros porque no ganábamos y cuando apareció en su segunda etapa se dio vuelta todo. El creía y te convencía. Por eso llegamos otra vez a la final. Teníamos que ganar seis partidos de siete y era imposible. Pero con él se hizo posible.

Es un tipo de palabra, porque cuando perdieron la primera final les dijo que quería la revancha y que iba a volver. Y lo hizo.

El es muy fiel a las personas que están a su lado y que no lo traicionan. Respeta la palabra y tiene códigos. Es jugadorista y da todo. Cuando se operó arrancamos la pretemporada con su cuerpo técnico, pero me llamaba para saber del grupo. Y chateaba con el presidente todo el tiempo. Todos decían que no iba a volver y él nos decía que sí. Lo malo es lo que más vende y se inventaban cosas que no sucedían. A todos nos sorprendió el mundo de Maradona.

Debe ser complicado ser Maradona por un día.

Yo pienso lo mismo. No puede salir a la calle y a cada lado que iba se llenaba de gente.

¿Creciste con Diego como DT?

Sí, porque estar a su lado y al ser el capitán suceden muchas cosas que no son habituales en un equipo del ascenso. Lo disfruté mucho todos los días. Aprendí de él escuchándolo. Me dejó muchas enseñanzas.

Lo cierto es que le gustan los desafíos, porque se metió con Gimnasia.

Siempre lo hace. Te das cuenta lo que es y lo que contagia. Lucas Licht decía que lo necesitaban y es así. El te hace creer que sos el mejor y que lo que ocurre no está sucediendo.

¿Y ahora qué es de tu vida, porque rescindiste tras una publicación en Instagram?

Sí, por un incidente el club me ofreció rescindir. Yo dije que iba a respetar el contrato hasta el final del torneo y luego acordamos. Ahora estoy esperando ver qué sale en diciembre. Yo ya había cumplido un ciclo, llegué a dos finales y quería subir a primera. Era difícil emigrar de Dorados y se dio. La forma no fue la mejor y es lo que duele, pero ahora veremos qué sale. Hay algunos clubes que están interesados.

A Sinaloa se la vinculaba con el Chapo Guzmán y la droga. Y después tomó trascendencia por Maradona.

Culiacán quedó marcada por esa etapa. Viví tres años y nunca tuve un problema de inseguridad. Sólo vi una situación rara, que fue la imagen pública en Instagram cuando capturaron a los hijos del Chapo.

¿Entonces es más peligroso Rosario?

Olvidate, es así. Argentina está difícil. México está tranquilo.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario