Viernes 14 de Octubre de 2022
El arquero de Rosario Central Gaspar Servio dijo que "hay que tener huevos para patear un penal decisivo" en referencia al volante Ramiro Carrera, de Atlético Tucumán, después de atajarle el disparo desde los 12 pasos que le podía haber dado el triunfo al Decano para dejarlo más cerca de Boca Juniors en la lucha por el título de la Liga de Fútbol Profesional, en lo que fue el empate final 1-1.
"Para patear un penal hay que tener huevos si querés ser campeón", le dijo Servio a su adversario a través de las cámaras de ESPN, después del encontronazo que se dio al final del partido que se disputó en el estadio Monumental José Fierro cuando Carrera le pegó un cachetazo al arquero canalla, momento que fue registrado por las cámaras de televisión y que generó un revuelo en el campo de juego.
Según el guardavalla, Carrera le había manifestado instantes antes de ejecutar la pena máxima: "Fijate que ustedes no se juegan nada y nosotros peleamos el campeonato", con lo que quiso justificar su reacción al final del encuentro.
En relación con su eficaz intervención para contener el tiro penal ejecutado por el goleador del equipo tucumano, Servio argumentó: "Fue pura intuición, porque él por lo general lo patea de otra manera, con más violencia, pero esta vez cambió para enviarlo más cerca del poste izquierdo", remarcó.
Atlético Tucumán perdió una gran chance de colocarse transitoriamente a un punto del líder de la Liga Profesional, Boca Juniors, al desperdiciar un tiro penal Ramiro Carrera cuando se jugaba tiempo de descuento, en lo que hubiera significado la victoria de su equipo sobre Rosario Central, con el que terminó empatando 1 a 1 en el marco de la 25ta. y antepenúltima fecha del certamen.
Es que a los 39 minutos apareció el ingresado juvenil Ignacio Maestro Puch para colocar la cabeza a un centro desde la izquierda para empatar el encuentro que el "Decano" estaba perdiendo desde los 24 minutos del primer tiempo por un golazo de la más promisoria figura que tiene el equipo dirigido por Carlos Tevez, el chico Facundo Buonanotte.
Servio le atajo un penal a Cabrera superados los 45 minutos, en una sanción que tomó el árbitro Silvio Trucco a instancias del VAR, que observó una mano dentro de su área del delantero de Rosario Central, Jonathan Candia.
Allí se terminó la alegría y el entusiasmo de un Atlético Tucumán que se cayó en las últimas presentaciones en las que perdió también con Patronato y Racing Club y ahora está a tres puntos de Boca cuando le quedan dos partidos por delante, mientras que a los "xeneizes" le faltan tres porque tiene pendiente el de La Plata ante Gimnasia y Esgrima.
La situación generó enojo en el futbolista que reaccionó mal con el aquero canalla. Servio le respondió ante las cámaras de televisión y después Cabera le contestó. "Es un fantasma y le gustan las cámaras", dijo el jugador del Atlético de Tucumán, y sentenció: "No tiene códigos".
Luego, criticó al arquero y fue contundente: "Salió a decir esas cosas que la verdad son muy feas que las diga cuando terminó el partido. Y me vino a ningunear. Se vio seguramente en las cámaras que me vino a buscar a mí para decirme que yo era un cagón... Cagón no, tengo los huevitos, yo también pateo penales y él también erró. Hay que tener los huevitos para agarrar la pelota y patear".
"Entonces nada, quiero aclarar eso porque me parece que le gustan las cámaras, le encantan... Yo soy una persona sencilla, humilde, que no soy de hablar, ustedes me conocen acá (a los periodistas). Por eso vengo a poner la carita y decirlo", concluyó.