Ovación

Game, set, match

La Copa Davis dejará de existir a fines de noviembre cuando termine la final de este año. A partir de 2019 llevará el mismo nombre, pero en realidad será idéntica a la Copa Mundial por equipos que se jugó hasta 2012 en Düsseldorf.

Viernes 09 de Marzo de 2018

El triunfo de Federico Delbonis sobre el gigante croata Ivo Karlovic el 27 de noviembre de 2016, le pagó a Argentina una deuda que el tenis tenía con el país. La Ensaladera de Plata, la Copa Davis, tantas veces esquiva, llegó en el momento menos pensado, quizás también con el equipo menos pensado. Pero llegó y fue un acto de justicia. Son muy pocos los países que hicieron tanto para ganarla y muchísimos menos los que hicieron tanto para perderla. El tenis argentino le dedicó históricamente todos sus esfuerzos a la competencia por equipos aunque muchas veces sus propios integrantes hayan atentado contra ese esfuerzo y el deseo indisimulable de ganarla.
   La Copa Davis es una especie de humanización de deportistas acostumbrados a batallar durante horas en soledad, o en el mejor de los casos con alguien al lado, para levantar los brazos al final o retirarse resignado.
   Por ese motivo, no existe tenista que no reconozca que es una competencia muy especial, que el nivel de juego se potencia hasta límites inimaginables o se empequeñece insólitamente hasta igualar una disputa interminable entre el mejor de todos y un rival al que cuesta ubicarlo en el ránking. Hay jugadores de Copa Davis, coperos, y hay jugadores de circuito. Los menos pueden hacer coincidir ambas capacidades.
   Guillermo Vilas, José Luis Clerc, David Nalbandian, Juan Martín Del Potro, Alberto Mancini, Martín Jaite, son ejemplos.
   Guillermo Coria, que fue número tres del mundo, casi nunca pudo hacer coincidir su juego de excelencia en el circuito con el de la Davis. Carlos Berlocq es todo lo contrario. Siempre jugó por Argentina en un nivel muy superior al que pudo dar en los torneos de ATP. En un escalón intermedio, entre los más y los menos, aunque mejor en la Davis, podría situarse a Hernán Gumy y Leo Mayer,
   Dwight Filley Davis, un estadounidense nacido en 1879, le dio vida a la competencia nacional por equipos en 1900 con un duelo entre Estados Unidos y Gran Bretaña que quedó para el equipo americano por 3 a 0. Pasó a llamarse Copa Davis en 1945, año de la muerte de Dwight.
   A fines de 2018, 118 años después, la Copa Davis desaparecerá, aunque seguirá llamándose Copa Davis.
   Las grandes epopeyas del tenis, esa fusión incomparable entre público y deportista, ya no tendrá más episodios por culpa de los intereses que siempre atentan contra el espíritu y las tradiciones de cualquier competencia.
   A partir de 2019 la Copa Davis se disputará en una semana, probablemente en el mes de noviembre y en una sola sede. Cada serie será a tres partidos (dos singles y un dobles) y cada partido a 3 sets con tie breaks. Una fotocopia de la Copa Mundial por Equipos que se disputó en Düsseldorf, Alemania, entre 1978 y 2012 y que Argentina ganó 4 veces. Se jugaba sobre polvo de ladrillo justo antes de Roland Garros.
   Justamente el país sede, con 5 títulos, fue el más ganador de la competencia por delante de Argentina, España, Estados Unidos y Suecia.
   “Es un punto de inflexión para la ITF y para nuestro deporte. Nuestra visión es crear un gran final de temporada que sea un festival de tenis y entretenimiento, y que cuente con los mejores jugadores del mundo representando a sus naciones para definir a los campeones de la Copa Davis”, anunció pomposamente David Haggerty, presidente de la Federación Internacional de Tenis (ITF), el lunes de la semana pasada.
   En su presentación, Haggerty menciona uno de los motivos por los cuales la Copa Davis desaparecerá; los jugadores.
   Ellos empezaron a darle la espalda a la competencia porque no se implementaron los cambios que ellos propusieron. No obstante, la principal brecha siempre fue económica.
   A propósito del vil metal, la ITF aceptó una propuesta de Gerard Piqué, el zaguero central de Barcelona, que será refrendada en Ho Chi Minh, Vietnam, del 1º al 4 de agosto. Al esposo de Shakira lo respalda el aporte de Rakuten, el gigante japonés de comercio electrónico que patrocina al equipo de Messi. El grupo inversor creado y dirigido por Piqué se llama Kosmos e invertirá tres mil millones de dólares en el tenis en los próximos 25 años.
   “Kosmos está encantado de unirse en esta emocionante sociedad con la ITF. Juntos podemos elevar la Copa Davis a nuevos niveles al crear una imperdible final de la Copa Mundial de Tenis que contará con las mejores naciones y los mejores jugadores”, se ilusionó Piqué con una prolijidad que supera largamente sus reconocidas habilidades como futbolista.
   La refundación de 2019 incluirá a los 16 países que terminen en el Grupo Mundial este año más dos surgidos de una clasificación. Habrá una fase de grupos (round robin) y después la eliminatoria a partir de cuartos de final. Allí se sumarán los 8 ganadores del repechaje que se enfrentarán con los eliminados en la fase de grupos.
   En los Grupos Zonales I y II no habrá cambios. Las series de local y visitante se seguirán jugando durante las tres semanas tradicionales en el calendario. Los Grupos Zonales III y IV seguirán jugándose con el sistema round robin en una misma sede de una semana de duración.
   “Creo que son buenos los cambios. Evidentemente, cuando una cosa no funciona a la perfección tiene que buscar nuevas soluciones y hace años que esto es así. Es una buena iniciativa que puede funcionar”, dijo el tenista español Rafael Nadal en Acapulco, torneo que ganó Del Potro y que él no pudo disputar por lesión.
   “Ojalá también esa iniciativa no se quede fija, que se pueda ir repartiendo por todo el mundo”, opinó Nadal sobre la sede del proyecto."Al final, lo importante es que un evento en una semana que será como una Copa del Mundo no se quede basado en un lugar particular, que se pueda ir viendo en diferentes lugares del mundo, que los aficionados puedan desplazarse, disfrutar de animar a su equipo, a su país, y eso hace que la competición sea grande y única”, reflexionó Rafa.
   El mallorquín, Roger Federer y Novak Diokovic son los principales propulsores del cambio, tienen a la Copa Davis entre ceja y ceja. Probablemente ellos, o sus grupos de trabajo, sean los verdaderos autores intelectuales del cambio. Alcanza con leerlos.
   Desde hace años Roger repite que jugarla fue una carga y que no funciona. Rafa dijo varias veces que la ITF los engañó a todos por vender un éxito que no es tal.
   Probablemente el momento de quiebre haya sido la serie de primera ronda del Grupo Mundial 2015 entre Argentina y Brasil. En el cuarto choque de la serie, Mayer derrotó a Joao Souza 7/6 (4), 7/6 (5), 5/7, 5/7 y 15/13 en 6 horas y 42 minutos de juego. Es el partido de single más largo de la historia de la Davis y Leo recién pudo definirlo en el undécimo game. Ambos jugadores reconocieron que fue una especie de destrucción mental que les dejó secuelas para el resto del año. A partir de allí, el quinto set de cualquier serie empezó a jugarse con tie break.
   La magia y la mística de la Copa Davis bajará el telón el 25 de noviembre por más esfuerzos que se hagan por maquillar una Copa Mundial por Equipos mucho más taquillera y globalizadora. Al menos en unos años, cuando las epopeyas de la lucha por la Ensaladera de Plata se recuerden como hazañas mucho más hazañosas que la realidad, Argentina tendrá su lugarcito. Se lo ganó en el momento menos pensado, pero justo a tiempo. A sólo dos años de la desaparición de la incomparable Copa Davis.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario