Martes 05 de Agosto de 2008
Fernando Gamboa se puso el buzo de técnico de primera y comenzó a hacer realidad su sueño en el club de sus amores. El Negro tomó el mando ayer por la mañana y condujo el equipo tras la salida sorpresiva de Caruso. Ni bien se encontró con el plantel mantuvo una charla extensa de más de una hora y antes de las once dio inicio a los trabajos preparatorios ya pensando en Gimnasia (LP).
Después de un fin de semana hermético donde no hubo contacto con el ex defensor, recién ayer tuvo el primero visual y dialéctico con la prensa. La mañana sólo la dedicó a conducir la práctica con el fin de ir conociendo a los jugadores.
Después de los trabajos del PF, Gamboa tomó la posta y tiró la bocha al centro de la cancha. Y no sólo paró un equipo tentativo de cara al debut, sino que utilizó el ensayo para poner a prueba la línea de tres, una de sus ideas futbolísticas a utilizar en algún momento. El arquero fue Caffa; en el fondo estuvieron Ré, Schiavi y Spolli; como doble cinco Bernardello y Vangioni, por derecha Machín y por izquierda Quiroga (debe purgar una fecha); Fretes jugó delante la línea de los volantes centrales, y arriba Da Silva y Ferreyra.
El equipo no está acostumbrado jugar con tres en el fondo. Para implementarlo necesitará tiempo de trabajo, por eso en el arranque el esquema de Caruso no se modificaría demasiado.
A Gamboa se lo vio exultante, motivado y enérgico. No se cansó de gritar. "Hay que hablar, viejo", "son once contra once" y "vamos a marcar" fueron algunas de las frases que disparó con intensidad.
Cerca de la una de la tarde el Negro puso punto final a la extensa práctica inicial a escasos días del debut en el torneo. Atrás quedó el ciclo positivo de Caruso y ayer se inició uno nuevo. El de Gamboa, que desde ayer comenzó a ser técnico de primera.