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"Gamboa necesita jugadores rápidos, con mucha intensidad"

Esteban Coppia, preparador físico de Newell's, habló de la pretemporada. Se refirió al desgarro de Pablo Pérez y a la ilusión de "hacer un gran torneo".

Miércoles 14 de Julio de 2021

Restan pocos días para el debut y el preparador físico Esteban Coppia evaluó de “muy buena” la pretemporada. En charla con Ovación, dijo que su misión es preparar “jugadores rápidos, con mucha intensidad”, para que Newell’s sea “un equipo que presione muy alto, sea agresivo y protagonista”, según pretende Fernando Gamboa. La satisfacción de estar en el club del Parque y la ilusión de hacer un gran torneo fueron temas sobre los que se explayó Coppia, integrante del cuerpo técnico de Gamboa desde 2015.

¿Cómo evaluás la pretemporada?

Más allá de lo que pasó con Pablo Pérez (ver aparte), fue muy buena. Los valores son excelentes en todos los aspectos, en la evolución de las cargas físicas de cada uno los jugadores, la elevación del rendimiento y la recuperación de varios lesionados que tenían distintas patologías. Una vez que empezamos la pretemporada los fuimos sumando y hoy podemos contar con casi todos.

¿Cuál era el panorama con el que se encontraron de los lesionados?

Dentro de la variedad de lesiones que había, por lo general eran todas históricas. Belluschi traía una molestia muscular importante, en el tendón de Aquiles, que le impide tener una buena marcha. Lo de Denis (Rodríguez) era un lesión que ya tenía (tendón de Aquiles). Maxi (Rodríguez) había empezó a trabajar sin problemas pero manifestó algunos problemas en el aductor que le impidieron continuar. Tanto Maxi como Fernando ahora se sumaron al grupo.

En el caso de Maxi es día a día, por lo complejo de la lesión.

Sí. Planificamos que con el grupo haga una parte del trabajo y el volumen total se lo dosificamos.

¿Con Belluschi es igual?

Lo mismo. Se sumó al grupo y hay que ir evaluándolo todos los días. Si trabaja con normalidad, seguirá a la par del grupo. Y si llega a sentir una molestia, ese día se para y al otro día vuelve a arrancar. Son lesiones bastante complicadas.

¿Cuál es la situación de Garro, que llegó con una distensión?

El lunes empezó a trabajar a la par del grupo. Está muy bien porque había realizado casi toda la pretemporada en Huracán. Solo hizo algunos trabajos de acondicionamiento por esa molestia que traía y ahora está en buenas condiciones y se pone a la par del grupo. Le falta una puesta a punto que la va a adquirir esta semana.

¿Cómo se encuentra Panchito González, que fue operado del ligamento cruzado anterior?

Muy bien. Está haciendo algunos trabajos con el grupo, pero sigue haciendo diferenciado. Le queda aproximadamente un mes y medio para sumarse al trabajo normal.

Con cuatro semanas, ¿se puede poner en las mejores condiciones a un plantel para jugar la primera fecha?

Las pretemporadas por lo general son cortas. El tiempo debería ser de 8 o 10 semanas. Como todos los equipos tenemos poco tiempo, y se busca optimizarlo y adquirir la mejor forma posible para el primer día del torneo. Con el correr de los partidos iremos adquiriendo el mejor estado, que es el famoso ritmo de juego que te lo va dando la competencia misma. A partir del segundo, tercero o cuarto partido nos encontraremos con el mejor estado de forma que queremos.

Gamboa manifestó que la pretemporada está hecha para sufrir y luego ese esfuerzo se disfruta, ¿es tan así?

Un poco es así. Después, con el correr de los partidos, la carga física empieza a bajar y el jugador disfruta mucho más. Principalmente la segunda y la tercera semana de la pretemporada son las más duras y al jugador le termina costando. Son cargas de trabajo altísimas, a veces en doble turno o triple turno, y el jugador lo sufre. Le ves la cara, el gesto de cansancio. Por eso se dice que se sufre, pero si hacés una buena pretemporada, en el torneo lo termina disfrutando porque se siente bien, rápido.

¿Sos de hablar mucho, de motivar al futbolista cuando notás ese cansancio?

Por lo general los profes somos una especie de animadores. Es lo primero que te enseñan cuando estudiás educación física. Yo trato de motivarlo para que sepa que es beneficioso. Y después preparo un ambiente de trabajo que le resulte agradable por más que esté exhausto. Hablo permanentemente, soy entusiasta del trabajo que hago y lo disfruto.

¿Cómo te complementas con Gamboa?

Tenemos una manera muy simple. Desde el primer día que trabajamos juntos nos dimos cuenta que nos acoplamos muy bien. Fernando presenta una manera de jugar que es muy agresiva, de atacar mucho, propone un ida y vuelta permanente. Necesita jugadores rápidos, con mucha intensidad. Entonces el trabajo tiene que estar dirigido a la intensidad que el entrenador propone. Quiere un equipo que presione muy alto, que sea agresivo y protagonista todo el tiempo. Para eso necesitás un equipo bien preparado, principalmente que trabaje en intensidades altas. Yo preparo mi trabajo de acuerdo a lo que el entrenador tiene como modelo de juego.

Para Gamboa, la vuelta a Newell’s era una oportunidad que esperaba hace tiempo, ¿qué significa en tu caso?

Lo mismo. Newell’s es un club enorme. Nos pasa lo mismo que al jugador, que sueña con estar en la primera división. Estuve en primera en el exterior, pero el sueño mío era en la Argentina. Y cuando veo un club así, uno se ilusiona y sueña. El Negro siempre me decía: “Vamos a dirigir Newell’s”. Estoy tan ilusionado como él y soñamos con hacer un gran torneo.

El desgarro de Pablo Pérez

¿Cómo fue el desgarro de Pablo Pérez en el sóleo izquierdo?

Había trabajado toda la semana de manera diferenciada, con algunas molestias, puntualmente en el sóleo. El otro día (en el partido frente a la reserva) tuvo que salir a los 20’. Le hicimos los exámenes y se detectó que había un pequeño desgarro. Es consecuencia de algo que ya le ha pasado otras veces. Tuvo desgarros en el sóleo de las dos piernas. Tenemos que detectar bien cuál es el origen para atacarlo. Hablábamos la noche previa al partido del sábado que no habíamos tenido ni un solo lesionado, algo que no es común en una pretemporada. Y justo pasó en el último partido, el que habíamos programado con menos volumen de fricción y el que menos esperábamos que tuviésemos una consecuencia así

¿Cuáles son los plazos de recuperación?

El sóleo es una lesión complicada porque lo último que se hace es trotar, entonces los plazos son un poco más largos que los habituales que en cualquier otro desgarro. Calculamos de tres o cuatro semanas para la cicatrización y después otra semana para la puesta a puntos. Llevará entre cuatro y cinco semanas.

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