Ovación

Fortalezas y debilidades del Newell’s de Raggio para soñar en grande

Newell's tiene argumentos sólidos para pelear el título hasta las últimas consecuencias, pero también debe corregir varios defectos que evidenció el equipo en las siete fechas que se llevan jugadas

Miércoles 17 de Septiembre de 2014

Los equipos perfectos no existen. Todos tienen virtudes y defectos. En el fútbol argentino nadie es invencible. Este Newell’s de Gustavo Raggio está en pleno proceso de formación y mientras se esmera en forjar su propia identidad los resultados le sonríen. Hasta acá el ciclo de Carozo tiene como principal virtud que se acostumbró a no perder. Porque en las siete fechas que van del torneo de primera división, siempre se las arregló para sacar los partidos adelante, a veces como quiso y otras como pudo. En ocasiones haciendo gala de su buen juego y en otras apretado contra su arco sufriendo el dominio del adversario.
  Así fue que la Lepra consiguió victorias ante Boca, Rafaela, Estudiantes y Olimpo y empató frente a Gimnasia, Belgrano y Vélez, por lo que atesoró 15 unidades y marcha como escolta de River un punto por detrás, aunque los millonarios deben un partido ante Arsenal. La realidad es que se consumió un tercio del campeonato y los rojinegros son uno de los principales protagonistas y se perfilan para dar pelea hasta las últimas consecuencias.
  A esta altura del camino vale la pena repasar las fortalezas rojinegras que potencian la ilusión del pueblo leproso de aspirar a repetir la estrella conseguida en el Final 2013 de la mano del Tata Gerardo Martino.
Claro que el árbol no debe tapar el bosque y también no se pueden soslayar los defectos que el equipo del Parque deberá mejorar inexorablemente si pretende ponerse el traje de candidato serio al título. Newell's está en un sitio de privilegio y lo quiere conservar.

Puntos fuertes

  • La jerarquía que aparece en momentos clave

Los apellidos fuertes que tiene Newell’s en su plantel lo catapultan como candidato. Incluso aunque no estén en plenitud ni atraviesen su mejor momento un ejemplo de cómo se gana un partido en un jugada lo dio Ignacio Sccoco en la noche del lunes ante Olimpo. Porque Nacho fue a buscar un pelotazo largo al área rival y ubicó el cuerpo con la astucia necesaria para que el rival se lo lleve por delante y le cometa penal. El propio Scocco facturó desde los doce pasos. Ese oficio para resolver en las situaciones límites lo tienen solo los jugadores de jerarquía. Y además los rojinegros cuentan en sus filas con Maxi Rodríguez, que se recuperó de la lesión y es el goleador del equipo con cuatro gritos. En este rubro también está Lucas Bernardi, que juega a partir de la inteligencia y que si bien no está para morder y meter con la intensidad de los más pibes, está adelantado unos segundos a la jugada y ya sabe a quién darle el pase antes de recibir la pelota. No se puede dejar de mencionar a Milton Casco, que también volvió al ruedo tras una lesión, y tiene futuro europeo y de selección nacional.

  • La realidad de tener dos jugadores por puesto

Newell’s es uno de los equipos que en las siete fechas del certamen más bajas tuvo por lesión y la mayoría de ellas fueron por accidentes del juego. Los lesionados fueron en su mayoría futbolistas titulares que son la base de la formación de Gustavo Raggio. Y ante este cuadro complejo de perder soldados estelares irrumpió la muñeca del directo técnico para sostener el rumbo futbolístico y reconvertir al equipo apelando de urgencia a nombres alternativos. Así le tocó jugar a Guillermo Ortiz, Cristian Díaz, Claudio Corvalán, Lorenzo Faravelli y a los debutantes Mauricio Tevez y Francisco Fydriszewski, entre otros valores que demostraron que están a la altura de las circunstancias. Carozo tuvo la gran virtud de mantener la competitividad del equipo a pesar de la sangría de las lesiones. Todo DT tiene el objetivo de contar con dos jugadores por puesto ante cualquier eventualidad y quedó claro que Newell's los tiene. Y esto será vital para encarar lo que resta de la temporada.

  • La solidez defensiva como premisa colectiva

Con los sobresaltos lógicos que presenta cada partido, se puede decir que en líneas generales la defensa leprosa cumplió con su cometido de complicarle la vida a los rivales cerrando los caminos para que le conviertan goles. De los siete partidos en cuatro de ellos los leprosos mantuvieron el arco en cero. Y esto es una fortaleza. En este sentido está cada vez más cómodo bajo los tres palos el refuerzo Oscar Ustari. Y hay que agregar el trabajo sucio que realiza Diego Mateo en la contención. Y a la vez remarcar el sacrifico que realizan todos los jugadores a la hora de recuperar la pelota. Si hay un ítems que reforzó Raggio desde que llegó es el compromiso irrenunciable de cada una de las piezas con la causa colectiva. Lo único que no negocia el DT es entregar todo en beneficio del equipo. Se puede fallar un pase, pero el que no corre sale de la cancha sin chistar. 

  • Tevez, la revelación

Sin bien jugó apenas un puñado de partidos la gran revelación leprosa en lo que va del semestre es el juvenil Mauricio Tevez. Un extremo derecho picante, que no le pesó ponerse la camiseta de primera y que además de buenos rendimientos respondió con goles decisivos. Si logra consolidarse y tiene regularidad no tardará en ser observado por equipos del exterior. Es una de las grandes apuestas de Gustavo Raggio, que le salió más que bien.

  • Objetivo único

Newell's cuenta con la ventaja de centrar su interés en un objetivo único. No se distraerá con otras competencias, ni del plano interno ni externo, y esto en la recta final del semestre puede ser vital si es que los competidores tienen varios frentes abiertos.

Las debilidades

  • Desniveles marcados en los 90'

Newell’s no cesa en su clásica postura de intentar jugar por abajo y a partir de la pelota. Pero cuando no puede no se pone colorado y se arremanga para bancar los embates del rival. Es un hecho que aún no logró jugar 90' con absoluta regularidad, ni siquiera en los partidos que ganó. Tuvo altibajos marcados dentro de un mismo encuentro y esto es un déficit a corregir porque en varios pasajes fue superado por el adversario, que incluso lo supo arrinconar demasiado contra Ustari, siendo el ejemplo más patente de ello el cotejo ante Vélez y el tramo final del partido ante Atlético de Rafaela, donde goleaba y terminó pidiendo la hora. No se puede controlar los 90', pero se debe evitar pasar sin escalas de picos altos a momentos de zozobra.

  • Impreciso en el último pase

Uno de las falencias que debe corregir Newell’s es la precisión en los últimos treinta metros de la cancha. La lepra ataca con mucha gente y en ocasiones eso significa acumular demasiadas camisetas propias en ofensiva, lo que termina atentando contra el aprovechamiento de los espacios. Y allí si no hay precisión se choca contra los adversarios y no hay claridad.

  • Titulares con poco rodaje

Las lesiones que sufrieron jugadores titulares conspiraron contra la buena puesta a punto de figuras excluyentes. Ignacio Scocco, Maxi Rodríguez, Milton Casco y Marcos Cáceres no tienen el rodaje apropiado para marcar la diferencia y deberán pasar algunas fechas para que rindan en plenitud y hagan pesar su jerarquía más allá de una jugada puntual.

  • Medio cambiante

En la mitad de la cancha Gustavo Raggio parece no terminar de definirse por el tercer hombre. Mateo y Bernardi son una fija. Pero la otra butaca la alternaron Lorenzo Faravelli, Figueroa y Villalba, los tres bien diferentes en su juego.

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