Fin de la discusión: Messi superó a Maradona en la noche soñada de Kansas

El rosarino hizo más historia todavía en este Mundial y hasta dejó atrás a otro genio como Diego. Dos grandes potencias del fútbol de Argentina

06:00 hs - Jueves 18 de Junio de 2026

Kansas City amaneció conmovida. Es que fue el escenario de una noche de martes histórica para el fútbol mundial. Porque esta ciudad estadounidense será recordada como el punto del mapa donde el mejor jugador del mundo, Lionel Messi, se animó a quebrar la barrera del tiempo y alcanzó la cima de goles convertidos en la máxima cita ecuménica.

El enorme Messi superó sus propios límites con la naturalidad que lo caracteriza y así los amantes del fútbol desde cada rincón del globo terráqueo lo aplaudieron de pie. Esta es una ocasión, además, en que se terminó la discusión acerca de quién es el mejor jugador argentino de la historia: desde ahora Lionel Andrés Messi ocupa definitivamente ese trono.

Diego Armando Maradona fue extraordinario, fabuloso, jugó con el corazón en la mano como pocos y dio su vida por la selección, además se ser un personaje apasionado y contestatario afuera de la cancha.

Pero Messi, con las mismas virtudes que Diego con la pelota, desde las estadísticas y los registros rompió todas las paredes. Y por si fuera poco, sigue desafiando a la historia cada vez que sale a la cancha, cada vez que patea una pelota.

El mago Messi

Como todos los magos, Messi siempre inventa un truco nuevo, saca un conejo diferente de la galera, encuentra una carta imposible en el maso. Esto es Messi, un jugador que hace gala de su inteligencia artesanal para romper todas las planificaciones tácticas de sus rivales en el intento por enjaularlo dentro de la cancha.

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Es un pájaro libre que siempre intenta volar más allá del horizonte, que despliega sus alas para dibujar una nueva pirueta. Y por sobre todas las cosas, es un jugador que embellece el juego. Por eso no sólo lo veneran los argentinos, sino que a esta altura ya es patrimonio futbolístico de la humanidad.

Diego Maradona dirigió a Leo Messi en el Mundial de Sudáfrica, en 2010. Dos verdaderas potencias.

Ante Argelia jugó uno de los partidos de su vida. Rompió el récord y fue el primer jugador de la historia en disputar seis mundiales, antes de que lo hiciera Cristiano Ronaldo (este miércoles ante República del Congo), con una producción muy magra.

A qué vino al Mundial

Pero Leo no vino a Estados Unidos, México y Canadá a buscar un sello en el pasaporte ni a anotarse burocráticamente con un Mundial más en su currículum. Eso no se lo hubiera permitido. Llegó para otra cosa. Vino a hacer historia, a agrandar su leyenda y por sobre todas las cosas a demostrar que sigue vigente. Y que así será hasta que él lo decida continúa siendo el Rey de la selva futbolera.

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Ante Argelia saltó al campo de juego hecho un león. Con más orgullo y compromiso por estar atravesando un inconveniente personal con su familia. Y desde el minuto uno jugó contra el reloj y teniendo 90 minutos para hacer historia.

Primero le anularon un gol y enseguida clavó un pelotazo en el ángulo argelino durante el primer tiempo. Y en el segundo le puso la rúbrica a su obra maestra, capturando un rebote del arquero Zidane para empujarla al fondo del arco. Y más adelante, sacando un preciso remate desde afuera del área que se coló en la ratonera de las redes de Argelia.

Una tripleta sensacional

Fue una tripleta sensacional que generó el delirio de un estadio que parecía estar viviendo un sueño maravilloso del que nadie se quería despertar. No sólo de la multitud argentina que copó cada butaca de la casa de los Chiefs del fútbol americano, sino de los asistentes de Kansas City, de los pocos argelinos y de hinchas de otros países que se dieron cita para ver Leo.

Leo Messi celebra de cara a los hinchas en la gran victoria de Argentina sobre Argelia, en Kansas City.

Y vaya si todos tuvieron su máxima recompensa, superando todas las expectativas, porque Leo sacó a relucir su mejor versión, buscó ser el personaje excluyente de la noche y terminó entrando más todavía en la historia grande del fútbol universal.

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El 24 de junio Messi cumplirá 39 años y otro de los récords que cumplió ante Argelia fue llegar a los 16 goles en Mundiales, alcanzando así como máximo artillero al alemán Mirosav Klose.

Que 20 años no es nada

Desde Alemania 2006 hasta ahora son 20 años consecutivos en Copas de Mundo donde Messi fue evolucionando como jugador, desparramando jerarquía hasta lograr el título de Qatar 2022 y llevando a la cima de su carrera.

Pero no se quedó ahí, ahora va por más, supera registros y límites que él mismo va imponiendo. Es como si jugara un partido como sí mismo.

Messi o Maradona es la discusión que desde siempre enredó a los fanáticos argentinos. Y en realidad la conversación debería ser Messi y Maradona, juntos, no como opuestos sino como complementarios, por el fútbol de alto vuelo que los identifica, más que por si uno es mejor que el otro. Los dos hicieron del fútbol un juego más bello.

Leo sobre Diego

Pero más allá de los gustos subjetivos y de las preferencias futbolísticas de cada hincha sobre Leo o Diego, hay algo que no tiene discusión y son los datos. El rosarino allí le saca cierta ventaja a Maradona.

Porque ambos fueron campeones y subcampeones del mundo. Maradona en 1986 y 1990, y Messi en 2014 y 2022. Pero el rosarino conquistó dos Copas América y además es el máximo goleador en la historia de los campeonatos mundiales.

Y hay más a favor para el crack que pasó por las inferiores de Newell’s, ya que además ganó el oro olímpico en los Juegos de Beijing 2008. Y su recorrido todavía no terminó. Está muy afilado en esta cita norteamericana y es muy probable que pueda seguir enriqueciendo sus números.

Talento y genialidad

Leo sabe que todo lo que resta jugar en este Mundial es por la gloria, por seguir superándose a sí mismo, por ser un animal competitivo. Él, más que nadie, tiene claro que siempre se puede dar un paso más hacia adelante.

La era de Messi en la máxima competencia mundial parece estar entrando en sus últimos capítulos y la gente sabe que cada nueva página que escriba se agregará a un registro ya impecable. El mundo volvió a deslumbrase el martes con el talento y la genialidad que Leo desplegó en Kansas, ante un muy buen equipo africano. Ya superó a Diego Maradona y ahora está cabeza a cabeza con Pelé.

Messi es rosarino. Messi es el Mundial. Messi es el fútbol.