Fideleff tuvo su estreno y fue el autor del gol de Newell's
Y un día apareció un tal Ignacio Fideleff que despertó las preguntas de algunos sorprendidos. "¿Quién es el 39?". Un pibe de 18 años surgido de las inferiores de Newell’s que asomó por sorpresa como el elegido de Caruso para suplir la ausencia de Rolando Schiavi, referente y capitán rojinegro...

Martes 25 de Marzo de 2008

Y un día apareció un tal Ignacio Fideleff que despertó las preguntas de algunos sorprendidos. "¿Quién es el 39?". Un pibe de 18 años surgido de las inferiores de Newell’s que asomó por sorpresa como el elegido de Caruso para suplir la ausencia de Rolando Schiavi, referente y capitán rojinegro. El zurdo marcador central, que venía jugando como lateral por la izquierda en la reserva, se presentó en la primera con un gol y se convirtió en figura.

  Así fue cuando apareció con presencia en el área granate para buscar un centro desde la izquierda de Cabrera. Una jugada ensayada el domingo por la mañana en la cancha auxiliar de River que, paradójicamente, casi nunca había salido bien. Lo importante era que saliera por lo puntos. Dijo presente con un testazo goleador y para que su apellido de origen ruso comenzara a recorrer el país. "Cuando la pelota entró pensé en mi familia y en todos los que me ayudaron", recordó la jugada que quedará grabada de por vida en su historia que comenzó a escribirse en el estadio de Lanús.

  Claro que los nervios pesaron en el arranque y de a poco se fue metiendo en clima. Aquel cabezazo a los nueve minutos que se fue apenas desviado fue un anticipo que le permitió ganar confianza y disimular el lógico ahogo que tuvo que soportar en la primera corrida.

  Fideleff le había dicho a Ovación que el partido lo soñó tres o cuatro veces y con un triunfo rojinegro. Claro que nunca se imaginó ser el protagonista principal, recibir los abrazos de sus compañeros por el cabezazo goleador y hacer delirar a miles de leprosos cuando hasta ayer era un ignoto.

  "El resultado empaña un poco mi debut. Si hubiera ganado sería otra cosa", sostuvo ante los grabadores y cámaras que lo acosaron por primera vez. El día de su presentación no sólo lo hizo anotando un gol, sino que hasta se convirtió en el destacado de un equipo que tuvo un rendimiento por debajo de lo esperado.

  Es cierto que el juvenil de barrio Fisherton también entró en la confusión, tuvo algunos yerros por la inexperiencia y el lógico acoso de los nervios. También se recuperó y sacó provecho de su porte (1,88 metro) para marcar en las pelotas paradas.

  Se convirtió en el arma más peligrosa de Newell’s. Además del gol y el aviso en el arranque, sacó un disparo desde lejos en el complemento que le quemó las manos a Bossio. De las seis llegadas leprosas, Fideleff fue el protagonista principal de la mitad.

  El juvenil que llegó a Newell’s en 2004 y que recién comenzó a tener rodaje en las inferiores en 2006, tuvo su debut un 24 de marzo de 2008. A un año y ocho días de que lo hiciera en reserva, donde jugó diez partidos y no marcó goles.

"¿Quién es ese pibe de Newell’s?", fue la pregunta que apareció de nuevo en el final de tres italianos que habían ido a ver jugadores de Lanús y que se llevaron todos los datos del marcador central, que tuvo una tarde-noche especial e inolvidable. Mejor imposible.