Ovación

Fein izó la bandera junto a pibes del baby de Central y Newell's por un clásico en paz

La intendenta, junto al presidente de Newell's, Jorge Riccobelli, y el de Rosario Central, Raúl Broglia, encabezó ayer el izamiento de la badera en el mástil mayor del Monumento a la Bandera.

Sábado 13 de Febrero de 2016

Un clásico en paz. El lema de siempre. El pedido de toda la vida. Aunque parezca una obviedad, la promulgación de un mensaje de tranquilidad sigue siendo necesaria en sociedades cuyo fútbol tiene aún enquistado el mal de la violencia, la intolerancia y de los intereses de unos pocos camuflados detrás de una camiseta. En este contexto, la intendenta Mónica Fein, junto al presidente de Newell's, Jorge Riccobelli, y el de Rosario Central, Raúl Broglia, encabezó ayer el izamiento de la badera en el mástil mayor del Monumento, entregando un mensaje de paz para la ciudad de cara al clásico de mañana en el Gigante de Arroyito y acompañada por decenas de chicos de uno y otro club que practican baby fútbol. La cita que desde las 17 tendrá en vilo a toda la ciudad ya se vive y por eso las autoridades intentan bajar los decibeles. 

"Los chicos nos dan una vez más el ejemplo. Muchas veces les pedimos que aprendan de los grandes, ahora los que nos dan el ejemplo son ellos, y tenemos que aprender", dijo Fein, quien agregó: "Ellos (por los chicos) saben que el partido es parte de una pasión única, pero que se debe vivir con mucho respeto. Los niños son el ejemplo que los grandes tenemos que seguir".

No es ninguna novedad que Rosario vive su clásico de fútbol como nadie. Lo saben hinchas propios y ajenos. Sin embargo, eso no habilita a vivir el partido como una cuestión de "vida o muerte", frase trillada en el fútbol si las hay. Frente a esto, la Intendenta remarcó: "Rosario vive el fútbol como ninguna otra ciudad, lo entendemos. Pero estamos aquí para decirles y pedirles que esa pasión se convierta en un hecho de fiesta, alegría y respeto y que podamos disfrutarlo todos". Y siguió: "Este es un mensaje para aquellos que van a ir a la cancha, y para los que van a estar en la ciudad palpitando el clásico. Queremos que lo vivan con toda la pasión del fútbol, pero sabiendo que Rosario debe dar un ejemplo de respeto y de convivencia. Esperemos que todos nos ayuden en ese sentido".

Junto a Fein estuvieron los máximos directivos de Central, Raúl Broglia y Ricardo Carloni; el presidente interino de Newell's Jorge Ricobelli y los coordinadores del fútbol en inferiores por ambos clubes, José Chamot y Carlos Picerni. Acompañaron también el secretario general del gobierno municipal, Pablo Javkin, el concejal Horacio Ghirardi y el director cultural del Monumento, Hernán Colautti. Ambos presidentes coincidieron en la necesidad de demostrar que "esta es una ciudad madura".

La de ayer no fue la primera acción de la Municipalidad en la previa del clásico entre canallas y leprosos. Esta semana, además, se rodaron imágenes para la campaña Rosario es Fútbol, con niños de 8 y 9 años de ambas instituciones, en el estadio Jorge Newbery. Mediante dicha campaña la Municipalidad pretende estar en cada liga de fútbol infantil apoyando con capital humano (los prefesores) el buen desarrollo de los chicos, para que disfruten del juego y no padezcan las exigencias de la competencia cuando todavía no deberían hacerlo.

Las puertas abren a las 14

Los encargados de darle al clásico un marco de seguridad y tranquilidad, sobre todo para quienes vayan al Gigante de Arroyito ya tienen todo listo de cara al partido de mañana. En primera instancia hay que aclarar que las puertas del estadio estarán abiertas desde las 14, si bien el encuentro iniciará a las 17.

Desde el miércoles, cuando organismos de seguridad municipales, provinciales y autoridades de los clubes recorrieron las instalaciones ya estuvo casi todo en orden. La inspección se llevó a cabo tras una reunión de las partes en Gobernación. Además quedaron determinados los pasos a seguir para la óptima protección del traslado de los jugadores de Newell's, en este caso visitantes, tanto en la llegada al estadio como en su salida. En este sentido será clave la colocación del vallado en la zona del camping de Rosario Central, para evitar altercados entre los hinchas que anden diseminados por allí con los jugadores o transporte de Newell's. Y que incluso no haya ni siquiera contacto visual entre quienes lleguen al sector del vestuario visitante y los centralistas. Es de público conocimiento que en la última edición del clásico rosarino en Arroyito, que terminó 0 a 0, se produjeron altercados verbales entre algunos jugadores de Newell's y simpatizantes canallas.

El operativo, en el estadio y alrededores verá afectados a 900 efectivos. No habrá venta de entradas en el Gigante.

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