Ovación

Fangio, Monzón y Diego

Jueves 02 de Abril de 2015

El fallecido antropólogo y sociólogo santiagueño Eduardo Archetti publicó en 2001 el libro “El potrero, la pista y el ring. Las patrias del deporte argentino”, en el que también toma a tres fi guras argentinas como modelos, pero para explorar la construcción de la nacionalidad a través del deporte. Juan Manuel Fangio (cinco veces campeón mundial de automovilismo, chacarero de Balcarce), Carlos Monzón (el santafesino pobre convertido en campeón mundial de box) y Diego Armando Maradona (salido de los potreros de Villa Fiorito y transformado en ícono mundial de la gambeta) son los tres hombres, de distintos deportes y épocas pero con narrativas heroicas e impacto nacional e internacional, elegidos por Archetti. Con ellos da cuenta de la heterogeneidad del país, su complejidad moral y social y las imágenes contradictorias que generan.
 
Para Archetti, “Fangio remite a los mitos chacareros y pampeanos y marca la transformación de un deporte que en sus inicios fue aristocrático. Monzón y Maradona llevan a la escasez de las villas miserias de Santa Fe y Lanús. Monzón era el macho argentino, con todo lo bueno y lo malo, y era más que eso: era obsesión rutinaria por el trabajo y capacidad de sacrifi cio. Maradona fue la relación estrecha entre el pibe y el potrero, un aspecto imprescindible para entender su aspecto simbólico, alguien con una vida diaspórica y transnacional que nunca dejó Villa Fiorito; es héroe argentino mítico y trágico, y no sólo por sus éxitos deportivos sino por su vida pública, agitada, escandalosa y dramática. Representa nuestra imperfección y humanidad”.
 
Tres modelos  argentinos distantes de lo que representan hoy futbolistas como Daniel Osvaldo y Ezequiel Lavezzi: productos producidos.
 

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario