Ovación

Falla individual y derrota colectiva, la primera caída del conjunto canalla en el torneo

Central nunca le encontró la vuelta al partido y cayó ante el aplicado Patronato. Donatti tuvo un error garrafal en la jugada del gol, pero para nada fue el único responsable.

Lunes 14 de Marzo de 2016

Puede fallar. Hasta un gran equipo como el que dirige Eduardo Coudet puede tener una tarde torcida, errática, desalineada y terminar con las manos vacías ante el rival menos esperado. Ocurre que este bravo Central del Chacho está acostumbrado a jugar bien con la pelota y a superar al rival desde lo físico, características que le permiten ganar muy seguido y sumar puntos casi siempre. Es un hecho que no está acostumbrado a perder, aunque ayer no hizo bien las cosas. Lució impreciso, estuvo incómodo con el trámite de lucha cuerpo a cuerpo que propuso el elenco local y por eso pasó por la ventanilla de Patronato y pagó el impuesto a las ganancias de contado y en efectivo. Fue una derrota colectiva auriazul, más allá del error de Donatti en el gol de Telechea. Excursión fallida a Paraná.

¿Fue justo el resultado? Tal vez alguien podría aventurar que fue demasiado premio para el conjunto de Rubén Forestello, pero en el balance general de los 90 minutos Patronato tuvo como máxima fortaleza darle de beber al Canalla de su propia medicina. Lo ahogó en el medio, lo maniató por las bandas, les comió los talones a Cervi y Lo Celso y les complicó la existencia a Ruben y Larrondo, que siempre estuvieron incómodos para definir el puñado de chances netas de gol que ambos protagonizaron.

Central jamás estuvo lúcido para adueñarse completamente del trámite y con el paso de los minutos erró más pases de los que acertó. Mientras que Patronato tuvo una gran disciplina táctica, metió garrote toda la tarde y corrió parejo de principio a fin. Allí se justifica la derrota auriazul. Central estuvo lejos de ser el de siempre y Patronato rindió por encima de sus posibilidades. Más claro, imposible.

El zaguero central Alejandro Donatti todavía con las pulsaciones a mil asumió la culpa de la derrota. Se hizo cargo de la caída. Es cierto que el gol de Patronato llegó tras un despeje defectuoso de cabeza del Flaco, que le dejó la pelota servida a Fernando Telechea para que fusile sin miramientos al Melli García. “El grupo hizo todo para ganar en un partido correcto. El error es mío y por eso siento un dolor enorme por haber perjudicado a mis compañeros. Les pido mil disculpas. Por una falla mía perdemos los tres puntos”, lamentó el defensor ni bien finalizó el juego. Una declaración que refleja su humildad y el martirio que le generó esa jugada desafortunada.

Igual ayer Central no perdió exclusivamente por esa acción. Fue una falla grosera la que tuvo Donatti, pero además en Paraná hubo 90 minutos en los que Central estuvo lejos de ser esa máquina arrolladora que devora rivales en base a la tenencia de la pelota y la intensidad de movimientos.

La formación del Chacho Coudet tuvo una tarde imprecisa y nunca se alineó en su eje futbolístico. Por eso perdió. Falló como equipo, aunque el gol de Patronato haya llegado por una falla individual de Donatti. No hay que confundir las cosas.

Igual, caerle encima a este Central por una derrota es una temeridad. Es cierto que hoy Godoy Cruz puede superarlo en la cima de la zona 1, pero aún hay mucho camino por recorrer tanto en el torneo local como en la Libertadores.

El Canalla ayer cometió varios errores, deberá corregirlos y nada más. Perder siempre es una posibilidad, aunque no se esté acostumbrado.

 

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