Ovación

"Existir dejando de existir"

El profesional de la UNR José García Riera analiza el "dolor de ya no ser".

Martes 23 de Abril de 2019

Ser futbolista a toda costa, buscar una salvación social o perseguir un yo ideal como ser un jugador de primera o aún más, un Messi o un Icardi, puede ser un serio riesgo para un sujeto vulnerable.

"El tema de la salvación no es sólo de los futbolistas, está en el imaginario de las masas. La paradoja es que hoy este hombre (Toresani) logra más centimetraje mediático que lo que venía teniendo, es decir dejando de existir, existe. Su propia tragedia es casi de un modo deliroide de salvación. Estas cosas ocurren en un momento de perturbación psíquica multifactorial", dice el titular de la cátedra de Paidopsiquiatría de la Facultad de Medicina de la UNR.

"La persona en esa situación _agregó el médico_ lo que quiere es dejar de sufrir, no importa cómo. Está cansada del dolor, pero no es sólo un cansancio físico sino psíquico. Y ese dolor psíquico se vincula a una percepción de un ideal perdido: el dolor de ya no ser".

Para García Riera el nivel de tolerancia de los sujetos a la "picadora de carne" que puede significar el mundo del futbol es claramente disímil. "Hay sujetos que pueden tolerar pasar efímeramente por la gloria y reinventarse, pero otros no tienen recursos, caen en los policiales, o aún peor, en las necrológicas".

Para el profesional, el mundo futbolero debería trabajar preventivamente con los adolescentes a la manera de "sostén". Y hace hincapié especialmente en los casos de los jóvenes desarraigados de sus pequeñas poblaciones y familias hacia las grandes urbes.

"Los jóvenes son llevados de golpe a vivir a una ciudad, con lo bueno y malo de eso, y encima se les suma la exigencia del rinde del fútbol y las exigencias categóricas, como si no se logra algo no se sirve. Hay que tener en cuenta todo: la historia de vida del sujeto, las experiencias tempranas, cuestiones familiares, ambientales, biológicas, genéticas. El futuro brillante es sólo para unos pocos elegidos, se puede tener mucha habilidad física pero si hay bloqueo psíquico, lo físico quedará deslucido. Hay que ver cuáles son las aspiraciones de ese joven cuando empieza a jugar y si estará en condiciones de sobrellevar el estrés, la disciplina. El acompañamiento no significa couchear, hablo de sostener, de una tutoría entrenada", dijo.


Por ayuda en salud mental

La ley de salud mental alienta a que los profesionales se integren a los centros de salud y hospitales generales. En Rosario, los hospitales (con recursos siempre escasos) tienen guardias las 24 horas para recibir a pacientes angustiados, con consumo de sustancias o intento de suicido. También está el Centro Agudo Avila (Suipacha 667) y el Sies (107).

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