Ever Banega no gravitó en el triunfo de Newell's sobre Defensa y Justicia

El volante creativo falló en las habilitaciones y con los minutos se apagó. Hasta no fue certero en las entregas. Lo reemplazaron en el segundo tiempo.

Sábado 25 de Mayo de 2024

Ever Banega no tuvo un buen partido. Falló algunos pases sencillos, algo impropio de su calidad. Los dichos de Mauricio Larriera de la fecha pasada, sobre una lesión que le impidió entrenar con normalidad en la minipretemporada, es posible que sean un atenuante para un desempeño que nuevamente estuvo lejos de lo que es capaz de dar. Justamente, de quien se espera que aporte la creatividad a un equipo en el que no abunda.

El triunfo de Newell's sobre Defensa y Justicia en el Coloso por 1 a 0 llegó cuando Banega ya seguía el partido sentado en el banco de suplentes

El reemplazo de Banega por Esteban Fernández en la segunda etapa fue con unos pocos aplausos y hasta con algún silbido. Es evidente que su juego, ni en esta tarde ante Defensa y Justicia, ni en las anteriores dos fechas de la Liga Profesional, estuvo al nivel de lo esperado.

Ever Banega, activo

Banega empezó el partido con la predisposición de siempre, para convertirse en el receptor y distribuirla. Y, lo más trascendente, meter un pase de gol. Que los tuvo, pero falló.

En el cierre de la primera etapa, Aguirre se la tocó con precisión y el Diez la mandó al medio, para que alguien conecte de frente al arco. Pero ni por cerca había alguno de sus compañeros. Desde las tribunas hubo una expresión de entre frustración y algo de queja.

Para la segunda etapa, el volante entró mucho menos en contacto con la pelota. Tuvo un decaimiento físico que lo condicionó. A la vez que su influencia fue menor, el equipo se fue quedando.

Asistencia defectuosa

Newell’s avanzó de tanto en tanto, pero Banega volvió a tener en sus pies la posibilidad de una asistencia. Recibió cerca de la medialuna, pero su pase, que abrió a la derecha, fue corto y se la llevó un defensor rival. El lamento de las tribunas se repitió, por una nueva entrega defectuosa.

Banega estaba culminando su partido sin generar juego, sin sacar a relucir su pegada. Es real que en ocasiones juega solo, que no cuenta con la mejor compañía en la gestación. Tanto como que su fútbol no pesó.

Frente a la necesidad de mejorar el juego del equipo, Larriera lo sacó para que ingrese Esteban Fernández, que no había sido considerado en los dos partidos anteriores pese a que el equipo tuvo un nivel opaco.

Banega se retiró sin haber rematado un tiro al arco, con la ejecución de un tiro libre pasado sin dirección y errando en las habilitaciones. El Diez y el fútbol estuvieron ausentes.