Eurocopa: Alemania y España definirán hoy el título
Las diferencias en el modo de vida y en la manera de hacer las cosas entre Alemania y España son claras. Son dos mundos casi antagónicos y la distancia entre ambos se hace aún más abismal cuando de habla de fútbol...

Domingo 29 de Junio de 2008

Las diferencias en el modo de vida y en la manera de hacer las cosas entre Alemania y España son claras. Son dos mundos casi antagónicos y la distancia entre ambos se hace aún más abismal cuando de habla de fútbol, aunque esta tarde sea esa la excusa para que ambos países se crucen en la final de la Eurocopa que organizaron Austria y Suecia. Viena será desde las 15.45 el epicentro del universo futbolístico.

  Alemania es junto a Brasil e Italia una de las tres grandes potencias del planeta. Tiene tres títulos mundiales, tres de Europa y hoy buscará el cuarto cetro. Posee ese ADN de campeón que la hace luchar por el título hasta en sus peores momentos.

  La fuerza mental de Alemania viene de su fe. Y su fe viene de la historia, que la respalda en cada torneo. Todo lo contrario es España, que hasta ahora no ha rendido ante la exigencia. De hecho, la Furia afrontará hoy su tercera final de la historia y la primera en 24 años. Además, desea su segundo gran título tras la lejana Eurocopa de 1964.

  Más allá del palmarés de uno y otro representativo, las diferencias son notables en cuanto al estilo de juego. Alemania, pese a la revolución implantada por Juergen Klinsmann en 2004, se sigue caracterizando por su empuje, potencia física, juego aéreo, disciplina y fortaleza mental. En España prima el arte, el juego bonito, la técnica depurada y el buen trato al balón con una generación de calificados mediocampistas.

  En eso influye quizás la cultura de ambos países. Alemania es tierra de complejos y sesudos filósofos como Kant o Friedrich Nietzsche. En España sobresalen los artistas como Velázquez, Miguel de Cervantes, Francisco de Goya, Pablo Picasso o Salvador Dalí.

También la imagen y los métodos son distintos. Klinsmann llevó a la Mannschaft la modernidad importada de Estados Unidos y junto a su sucesor Joachim Loew refrescaron la imagen del fútbol alemán. Mientras que Luis Aragonés es ajeno a los nuevos métodos de entrenamiento. Está claro, dos potencias disímiles estarán cara a cara. La corona estará en juego en Viena.