Sábado 23 de Octubre de 2021
El “esto es Central” que muchas veces suele hacerse referencia en esta ocasión se le debe agregar una coma (,). “Esto es, Central”, le cae como anillo al dedo lo que significó el triunfo sufrido, trabajado, con emociones diversas, frente a un Racing que era el equipo al que debía pegarle un cachetazo para acortar a distancia en esa loca carrera que tiene como destino final la Copa Sudamericana 2022. Es que aquella diferencia de cinco puntos con la que el equipo del Kily González inició la fecha hoy ya no es tal. Ahora de dos unidades (al menos hasta el lunes, cuando juegue Argentinos Juniors) y, en definitiva, es lo que cuenta para este equipo canalla que parece que si no es con sufrimiento no vale, porque hubo que estar en el Gigante para verles las caras a esos hinchas que mascullaron bronca en el primer tiempo, que se ilusionaron con el golazo de Infantino, que lamentaron el empate de Copetti, que explotaron con el tanto de Marco Ruben y que pusieron sus corazones a prueba en el final, con una tapada fenomenal de Fatura Broun y el gol anulado a Caramelo Martínez. Pero Central ganó, hizo lo que tenía que hacer, cumplió con su parte y por eso la validez de esa coma para darle otro tinte a aquella vieja frase que acuñó Miguel Angel Russo.
El Central que venía con el paso cambiado, ya habiendo dejado atrás una seguidilla de derrotas y con tres partidos sin perder se debía un salto de calidad, que fue lo que en definitiva dio. Claro, tantas veces se le pidió que lograra eso que en esta oportunidad había elementos que potenciaban esa necesidad. Porque el equipo que desde hace muchas veces intenta darle alcance es a Racing.
Y ese Racing renovado de Fernando Gago fue el que llegó al Gigante y al que se le debía plantar con decisión para torcerle el brazo. Desde el resultado propiamente dicho, misión cumplida. Por supuesto, las falencias siguen estando y es lo que no le permite lograr la consolidación tan anhelada, pero, como siempre se dijo en el fútbol, siempre es mejor construir sobre las victorias.
Y hoy al ver la tabla acumulada Central se podrá ver mucho más cerca de un objetivo que todavía no consiguió, pero que tiene después de esta victoria mucho más a tiro.
Una virtud insoslayable que tuvo este equipo es que supo reponerse después de un primer tiempo apático, sin juego y con el plan inicial del entrenador dándose las narices contra la pared. Pero la decisión en el complemento lo fue todo.
Incluso en momentos en los que parecía no sólo que la cosa no caminaba, sino que complicaba cada vez más. Es que la calentura de Vecchio cuando el Kily lo sacó generó malestar dentro de la cancha y desconcierto afuera.
Pero fue en ese momento donde comenzaron a entretejerse las emociones fuertes en el Gigante. Zapatazo de Infantino para el delirio inicial, empate de Racing y cabezazo goleador de Ruben. Un terremoto de sensaciones, una vez más en el Gigante, como en aquella ocasión ante Patronato.
Pero a diferencia de otras veces el fútbol acompañó un poquito más, con el corazón como sostén. Porque el Central de la victoria ante Racing sustentó la alegría en el convencimiento de que esta vez no podía permitirse dejar pasar otro partido sin sumar de a tres. Es lo que debía hacer, fue lo que consiguió.
La característica de ir muchas veces con demasiado ahínco hacia adelante es lo que tantos dolores de cabeza le trajo a este equipo. Esta vez nunca dejó de buscar el resultado y de intentar liquidarlo cuanto antes, pero hubo una cuota de inteligencia que muchas otras veces no tuvo.
Tampoco fue todo un tránsito con la pera levantada sobre una alfombra roja. Nada de eso. Porque el sufrimiento lo acompañó hasta el final, primero con ese manotazo al ángulo después de una jugada en la que el propio Broun había fallado en la salida con los pies, y después con el cabezazo de Caramelo Martínez que vulneró al arquero canalla en el tiro libre que el canalla defendió con uno menos por la expulsión del Gato Avila.
Sustos al margen, Central cumplió con su parte y se anima a soñar con la Sudamericana. Esta vez el canalla metió la coma. Esto es, Central. De esto se trata la cosa.