Ovación

"Este equipo debe mantener la humildad, el sacrificio y el respeto"

Carla Rebecchi, flamante capitana de Las Leonas, en un mano a mano con Ovación destacó los valores que pretende para el equipo. Asume en un momento complicado.

Lunes 07 de Septiembre de 2015

Hace una semana, el entrenador de Las Leonas, Santiago Capurro, anunció a la nueva capitana: Carla Rebecchi. La designación puede no ser sorpresiva. Porque ante la desafectación de Macarena Rodríguez, quien venía llevando la cinta, la figura de Rebecchi emergía por sí misma. De hecho, era la subcapitana. Sin embargo, es innegable que el nuevo rol de la delantera no será sencillo. Asume la capitanía en un momento difícil, de transición de nombres, de resultados esquivos, de pocos liderazgos fuertes. Carla fue hasta ahora una líder (al menos en el juego) indiscutida. Lleva 12 años vistiendo la camiseta del seleccionado mayor y si hay algo que no parece llevar es peso sobre sus espaldas. Desde muy chica aprendió a capitalizar la presión y a ser una de las jugadoras más regulares y destacadas. Compartió cancha con las históricas, conoce a pleno a su camada, es referente de las más chicas y tiene una virtud que la distingue: en cada bocha deja su humanidad, además de las virtudes hockísticas. Eso, en los tiempos que corren, es oro puro. Y probablemente algunos de los aspectos que llevaron a la determinación del entrenador. Rebecchi asume el nuevo rol con tranquilidad: “Estoy contenta, para mí es una responsabilidad y un orgullo ser la capitana de este equipo. Voy a tratar de hacer lo mejor desde este lado”, le dijo a Ovación. Pero la tranquilidad no depone al carácter: “Un equipo como esta selección tiene que seguir manteniendo sobre todo la humildad, el sacrificio y el respeto, valores fundamentales para seguir estando entre los mejores del mundo”.

—¿Cómo fue el momento de la designación? ¿Qué se puede contar desde adentro?

—El lunes (31, en la vuelta a los entrenamentos), en la reunión del equipo la anunciaron. Pero yo me había juntado antes con Santiago (Capurro), que me comentó lo de la decisión y me preguntó si estaba de acuerdo, si quería y si me interesaba. Estoy contenta, la verdad es que para mí es una linda responsabilidad y un orgullo ser la capitana de este equipo, voy a tratar de aportar lo mejor desde este lado.

—La capitana es, entre otras cosas, el vínculo entre el cuerpo técnico y las jugadoras. ¿Ellos te pidieron que trabajes algo específico o vos estuviste pensando algunas cuestiones?

—No... Nada específico. Pero por mi parte voy a tratar de hacer lo mejor. Quiero transmitir las cosas que fui aprendiendo durante estos años de las jugadoras más grandes, de las capitanas que tuve, determinados valores. Obviamente que también quiero seguir siendo la misma jugadora adentro de la cancha. Disfrutar de eso pero sin ponerme presiones, tratar de no cargarme de más, de tomarlo con tranquilidad, para poder aportar lo mejor para el equipo y que haya armonía dentro de él y entre él y el cuerpo técnico. Es más o menos lo que estuve pensando.

—¿Y hay alguna cosa que te interese más que el resto? ¿Algo que deba recuperarse o mantenerse? ¿De qué valores hablás?

—Hay que mantener los valores que se vienen trayendo desde siempre. A mí me toca estar desde hace años y me los transmitieron las jugadoras más grandes. Un equipo como este tiene que seguir manteniendo sobre todo la humildad, el sacrificio y el respeto, valores fundamentales para seguir estando entre los mejores del mundo.

—De las actuales leonas sos la única que formó parte del plantel de las históricas, allá entre 2003 y 2004. Aquel era un grupo de muchos liderazgos fuertes, más fácil de contagiarse. ¿Cómo construir liderazgos ahora, dentro de un plantel con mayoría de jóvenes y apenas algunos nombres fuertes?

—Pasa por una cuestión de edad, quizás ese liderazgo no se ve tanto desde afuera porque justamente estas son jugadoras jóvenes y muy nuevas, y eso lleva tiempo para que tomen confianza, experiencia. Se va a ir dando naturalmente con el paso de los años.

—¿Qué aprendiste de las capitanas que tuviste? ¿De alguna te gustaría tomar algo?

—Mis capitanas fueron tres: Magui (Magdalena Aicega), Lucha (Luciana Aymar) y Maca (Macarena Rodríguez). Siempre trato de tomar lo mejor de cada una, porque está bueno ver lo positivo. Como capitana, a la primera que tuve fue a Magui y la tuve bastantes años e incluso hoy mantengo una relación con ella. De ella recuerdo que siempre era positiva, siempre estaba alegre, tirando al grupo para adelante en los momentos difíciles. Me parece superimportante transmitir alegría. No era una jugadora que se quejara y eso estaba bueno.

—Hoy Las Leonas tienen mucha exposición, becas importantes, sponsors y posibilidades que antes no había. ¿En algún sentido ello puede ser riesgoso y distraer la atención de un plantel tan joven? ¿Hay que trabajarlo?

—Sí, las generaciones van cambiando, todo va cambiando. Cuando yo entré a Las Leonas era de una manera y no teníamos nada de eso. Me parece que está bueno que hoy tengamos mejores becas, cosas que suman y hacen crecer a nuestro deporte, pero obviamente que hay que tener cuidado porque esas cosas pueden desviar el foco. Por eso también desde mi lugar intentaré ayudar o seguir transmitiendo los valores importantes para mantener el rumbo del equipo. Todo tiene su lado positivo y también negativo, hay que saber llevarlo.

—Te toca asumir en un momento complicado, ¿cómo no desesperarse cuando están acostumbradas a otro tipo de resultados?

—Es difícil cuando uno no obtiene los resultados que espera, pero creo que somos concientes de que este año no se dieron, aunque también tenemos en claro que este equipo es totalmente nuevo. Hubo un cambio muy importante de jugadoras en el último año que afectó en los resultados, todas lo vemos. Es un gran recambio por el que estamos pasando, hay que tener paciencia. Con un equipo tan joven hay que entrenar y con mucho entrenamiento podemos llegar a conseguir los mismos resultados. También es tiempo. Varios de los equipos grandes del mundo tuvieron recambio y bajaron el nivel, el caso más visible fue Australia, que bajó mucho pero que hace un par de años empezó a remontar y hoy está de nuevo en los primeros lugares. Son procesos por los que pasan todos los equipos y hoy nos toca a nosotras. Así que tenemos que mantener la calma, la paciencia y sobre todo seguir jugando y entregando todo como siempre. Eso nos caracteriza.

—Queda un objetivo este año, la ronda final de la Liga Mundial en Rosario. Holanda llega como campeón del mundo, Australia campeón de las semifinales de Amberes e Inglaterra del Europeo. ¿Va a estar bravo lo que viene? ¿Con qué perspectivas ves a Las Leonas?

— Va a ser muy duro, hay un nivel muy parejo, con los mejores equipos del mundo. Pero creo que vamos a hacer un buen torneo, tenemos estos meses para prepararnos y se empezó trabajando muy bien la semana pasada, haciendo bastante hincapié en la parte física, que es fundamental para jugar a este nivel. Si trabajamos bien podemos pelear.

—Y siendo locales otra vez, algo que siempre es un plus para todas ustedes...

—Obviamente, nos suma mucho jugar de local y encima en Rosario. Nos gusta jugar ahí, nos sentimos muy cómodas en la ciudad. 

 

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