Lunes 13 de Febrero de 2023
Las tres primeras fechas del torneo local expusieron que este Newell’s aún se encuentra en etapa de armado y que sus carencias más evidentes radican en la fase ofensiva. Si bien hay cuestiones de contexto que sirven para alimentar las argumentaciones de las justificaciones de ocasión, lo andado hasta el momento ya permite ir señalando tempranas advertencias que deben ser atendidas. Tras el eléctrico empate con Platense, la trabajosa victoria sobre Vélez y la falta de justicia en la caída con Defensa, en el universo rojinegro siguen revoloteando interrogantes: ¿tiene este plantel los recursos adentro para fortalecer su ataque?
Lo mostrado en el segundo tiempo en Florencio Varela expone por lo menos nombres propios y algunos esbozos orientativos que pueden arrimar posibles soluciones. Con Cristian Ferreira, Jorge Recalde, Pablo Pérez y Brian Aguirre en cancha, la lepra lució con más determinación, más peso, más generación y más variantes en ofensiva, y esa es una situación que debe serenar y conducir el análisis del nuevo cuerpo técnico y la postura siempre crítica de los hinchas.
Además, la entidad leprosa tiene todavía la posibilidad de sumar un refuerzo más (sería el noveno de este mercado de pases veraniego) por la severa lesión de Panchito González.
La racha negra de lesiones y el arribo tardío de incorporaciones conspiraron contra una puesta en escena inicial cercana a lo que pretenden Gabriel Heinze y sus colaboradores. Esos son condicionantes que deben ser escuchados, pero no hay que engañarse y vestirlos de excusas.
A esta apuesta le falta trabajo y el Gringo es el primero que lo sabe. Le falta porque nunca pudo tener todo su arsenal a disposición, y a muchos jugadores todavía le falta para llegar a un ritmo competitivo. Hay muchos que todavía están bastante lejos de lo que pueden dar. Es ahí, entonces, donde debe conducir los principales esfuerzos y las consignas de las tareas cotidianas.
En este contexto, Newell’s tendrá que seguir acelerando, sin caer en apresuramientos desmedidos, los procesos de recuperación de Ferreira, Pablo Pérez, Portillo, Balzi y Recalde. Ese es un caudal de potencialidades que debe reconquistar para poder robustecer su poder de ataque y su capacidad de llegada al gol.
Con Ferreira
Una de las conclusiones más positivas del encuentro en Florencio Varela fue la grata reaparición de Cristian Ferreira, quien venía recuperándose de una lesión muscular (desgarro en el aductor medio de la pierna izquierda) que no lo dejó arrancar de titular el torneo. El ex Colón hizo una muy buena pretemporada y pintaba para salir en el once principal en el inicio de la competencia oficial pero el destino le volvió a jugar una mala pasada.
Ante Defensa volvió al ruedo, estuvo en el banco de relevos y, a los 55’, entró por Portillo, otro que viene tratando de levantar la cabeza en medio de un mar de lesiones. En ese tramo, le pudo dar más sustancia y fluidez a la ofensiva rojinegra.
Se lo notó activo y rápido para resolver situaciones de apremio, y para encontrar grietas en la estructura defensiva rival, con pases y habilitaciones (generalmente buscando a los de afuera) que siempre incomodaron al adversario.
Desde su aporte, Newell’s se hizo dueño de la pelota y de las acciones en el complemento.
Con Recalde
Otra de las razones de la mejora leprosa en el segundo tiempo fue la entrada de Jorge Recalde. El paraguayo también saltó al campo de juego, a los 55’, y con poco puso en evidencia la intrascendencia previa del ecuatoriano Djorkaeff Reasco, quien sigue dilapidando chances.
Si bien todavía se lo nota lejos de su puesta ideal, ante Defensa exhibió intenciones de bajar y moverse para asociarse con sus compañeros. En un momento de necesidad tuvo valentía para mostrarse, algunas veces encaraba y en otras ocasiones tocaba de primera y enfilaba hacia el área.
A los 70’ le anularon correctamente un gol por una posición adelantada muy fina, tras un córner desde la derecha ejecutado por Sordo.
Recalde es la gran apuesta de Heinze en ofensiva. El puesto natural del Pollo es volante ofensivo, pero por características físicas y futbolísticas el Gringo lo piensa como centrodelantero de este equipo, una función que ya cumplió en su paso por Olimpia, con el argentino Pipo Gorosito como entrenador.
Hasta ahora es interesante lo que insinúa, pero todavía no supera esa instancia. En el cuerpo técnico guardan muchas expectativas y entienden que cuando consiga su puesta a punto, puede llegar a ser un valor determinante en el ataque rojinegro.
Con Pérez
Lo de Pablo Pérez sigue sorprendiendo. A sus 37 años, continúa siendo vital para los síntomas de anemia ofensiva que evidencia la lepra en estas primeras presentaciones oficiales.
A los 18’ del segundo tiempo, el capitán entró por el colombiano Jherson Mosquera (de muy flojo rendimiento ante el Halcón) y contribuyó para conseguir una fisonomía diferente. Con su técnica ayudó a apropiarse del balón y trató de ofrecerse como socio en las instancias de generación de juego.
Generalmente, los mejores momentos de Newell’s son con él en cancha. Ese es un plus que solo figura en su foja de servicios y esa ascendencia lo diferencia del resto del plantel.
Con Aguirre
Ante la lesión de Panchito, parecía que la primera alternativa en la posición de extremo sería Brian Aguirre, quien había llegado bien del Sudamericano sub-20 representando a la selección argentina, y también había mostrado cosas interesantes cuando le tocó entrar contra Vélez, en el Coloso.
Pero Heinze sorprendió con la inclusión de Menéndez, el último refuerzo en arribar al Parque, quien actuó como delantero, por el sector derecho y no pudo destacar su aporte.
Ante ese escenario, el Gringo le dio rienda suelta al pibe forjado en las inferiores leprosas, una de las joyas de la cantera, que en poco más de 15’ volvió a demostrar que puede ser un valor de desequilibrio si se le mantiene la confianza en la primera división.
Alrededor de los 30’ de la segunda etapa, entró por un Sordo que estuvo errático, impreciso y no influyó como en otras tardes. En ese tramo, Aguirre lució más picante, incisivo y desde sus pies exigió varias veces a Unsain con remates de media distancia.
Con velocidad, gambetas y enganches para adentro pata tratar de ubicarse de frente con su pierna hábil, llegó a complicar varias veces a la defensa local. Más allá de que suele pecar de excesos de individualismo y parece que siempre la quiere terminar él, fue el atacante que más peligro generó. Y, en este Newell’s con pocas luces en ofensiva, lo de este pibe luce como una virtud, como un revulsivo, como un valor agregado más que intenciones que derivan en pecados de juventud.
Este Newell’s de comienzo irregular en funcionamientos y resultados, parece tener respuestas dentro suyo. Sin haber representado una función de gala, todo lo contrario, lo mostrado en el segundo tiempo ante Defensa y Justicia, con Ferreira, Recalde, Pérez y Aguirre dentro del campo de juego, al menos señala un norte posible.
También en esa ocasión quedó demostrado que a esos impulsos habrá que sumar profundidad, claridad en la generación y poder de fuego para terminar mejor las jugadas y trasladar el dominio al tanteador.
En este marco, Heinze debe seguir amasando y tratando de transmitir su idea de juego, que por ahora solo se ve de a ratos. Por apresuramientos, por imprecisiones y por falta de atrevimiento en los intérpretes, su apuesta todavía no remonta vuelo. En el trabajo en Bella Vista y en el aprovechamiento de la chance de un nuevo refuerzo puede estar la posibilidad de mejorar la faceta más floja expuesta en el inicio del torneo.