Ovación

Estableció las bases en Central

Alfaro se llevó lo que vino a buscar. Solidificó al grupo, tiene el equipo y potenció lo físico. El plantel levantó campamento luego del almuerzo y anoche hizo pie en Rosario. Ver fotogalería de Central en Tandil

Sábado 24 de Enero de 2009

Central armó ayer las valijas y le puso punto final a la etapa preparatoria en la serranía del sur bonaerense. El plantel levantó campamento luego del almuerzo y anoche hizo pie en Rosario. La última jornada fue una síntesis exacta para resumir los diez días de trabajo en Tandil. Porque Gustavo Alfaro plantó a los once que tiene en mente para el debut oficial ante Estudiantes en La Plata (ver aparte), en un ejercicio táctico que sirvió para seguir puliendo el andamiaje colectivo. Pero además la sesión matutina reflejó la unión absoluta que por estos días impera entre cuerpo técnico, jugadores y dirigentes. Es que la delegación a pleno se mezcló en un picado rabioso, incluso participó Manuel Usandizaga, hijo del presidente auriazul. Así todos los marineros ya están arriba del barco para tratar de llegar a buen puerto en un semestre donde el promedio es la gran amenaza de tormenta.

Central se volvió a Rosario con lo que vino a buscar el entrenador Gustavo Alfaro. Se acopló un grupo sólido, se trabajó con intensidad en lo físico, está la base titular para afrontar el torneo y toda la tropa entendió que Central necesita jugar con la agresividad que lo hacen los equipos grandes.

Además fue clave la visita del propio presidente Horacio Usandizaga, quien terminó de alejar in situ los fantasmas sobre el entredicho que motivó su duro discurso en la filial de Funes hace varias semanas. El Vasco marcó presencia el fin de semana pasado en Tandil y el grupo le estrechó otra vez la mano como debía ser.

El último entrenamiento de ayer tuvo como particularidad el voraz incendio que se desató en el bosque que rodea a la cancha del Ministerio de Educación de la Provincia de Buenos Aires, escenario de los trabajos con pelota. Ayer todavía había algunos focos de incendio controlados, que no impidieron que los jugadores practiquen con normalidad.

La actividad final fue el tradicional picado donde estuvo en juego el asado y valió todo. La actuación de Usandizaga hijo convocó todas las miradas y algo más también. El zaguero Walter Ribonetto y el defensor Pablo Lima le mostraron el rigor al Vasco junior con dos planchazos que enrojecieron la tibia del joven dirigente. A modo de broma, Manuel aseguró que les rescindirá el contrato a ambos.

Con el ánimo en alza y la base futbolística en la valija, Central se despidió de Tandil. Ahora viene la recta final de la puesta a punto. Y desde la primera semana de febrero, en la visita a Estudiantes, comenzará a escribirse la suerte del reforzado elenco canalla en el cercano Clausura. En la cancha se ven los pingos.

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