El joven de 19 años brilló en la Copa del Mundo juvenil disputada en Lima. Hijo de un exolímpico, también fue subcampeón individual y sigue creciendo entre los mejores del planeta.
18:14 hs - Martes 20 de Octubre de 2026
Hay en la esgrima una tensión singular, una suerte de geometría pasional donde la razón exacta y la voluntad del hombre chocan en un mismo instante. No es un mero deporte; es una búsqueda de lucidez. Y en esa búsqueda, Franco Marchetti encontró el lenguaje exacto para dialogar con su propia historia.
En la Copa del Mundo Juvenil de Florete Lima 2026 el esgrimista de 19 años completó una actuación consagratoria, al punto de convertirse en la máxima figura de la delegación argentina tras colgarse dos medallas: una de plata individual y una de oro por equipos.
Esgrima de alto nivel
Hijo de Leandro Marchetti, aquel referente que defendió los colores albicelestes en los Juegos Olímpicos de Atlanta y Sídney, Franco no padece el peso de la herencia, sino que la honra. En estos días está compitiendo en Medellín en el Sudamericano Precadete, Cadete y Juvenil de Esgrima 2026 (certamen donde fue campeón el año pasado en Lima), transitando una temporada inolvidable. El resultado que consiguió en la capital peruana es descollante. En dicho torneo había gente de Europa y estaban todos los esgrimistas “fuertes” de Sudamérica y haber alcanzado el segundo puesto en individual fue un resultadazo.
En el velódromo de la Videna, bajo un calor denso que volvía el aire pesado dentro de la máscara, Marchetti transformó el ahogo en templanza. En la competencia individual, libró un duelo dramático e inolvidable en semifinales contra el chileno Francisco Naranjo, resolviéndolo por un ajustado y valiente 15 a 14, para luego coronarse subcampeón mundial y colgarse la medalla de plata frente al chipriota Aris Kiayias (primer sembrado del torneo).
Y haber ganado en equipos, en una competencia en la que hubo representantes de más de 26 países, fue otra alegría, que, dicho sea de paso, los posiciona muy bien como juveniles. Junto a Gerónimo Kellemberger (otro atleta de GER), Emanuel Cena, y Calixto Oyuela, formó un cuadrante invencible. Con una lucidez táctica intachable, superaron a Chile y contrario a la paridad que suele reinar en estas instancias, aplastaron en la final a Brasil por 46 a 23, firmando un hito sin precedentes, histórico: la primera medalla de oro para la esgrima argentina en una Copa del Mundo de esta categoría. Con estos resultados, el representante de la Federación Santafesina de Esgrima quedó en el puesto 32 del ranking mundial juvenil de florete.
A Lima en busca de experiencia
Lo curioso de esta historia es que la Copa del Mundo Juvenil en Lima surgió casi como un guiño del destino. Acostumbrados a mirar de lejos los circuitos inaccesibles de Europa o Asia por los altos costos de viaje, la cita peruana quedaba “cerca”, al alcance de la mano. El equipo argentino viajó no con la soberbia de la exigencia, sino con la curiosa nobleza de quien va a medirse, a aprender y a descubrir hasta dónde se puede llegar cuando hay talento genuino. Y la respuesta fue contundente.
Es para destacar que Franco está en su segundo año de juvenil por lo que todavía le resta un año más en la categoría. En ese sentido, a la hora de repasar su historial, es muy valorable que haya clasificado a los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, ya que éstos son para primera categoría y él dijo presente con edad de juvenil.
Además este año también disputó el Panamericano de Zona, donde fue el tercero del equipo nacional mayor y tiró en la prueba individual; en combates que le sirvieron para aquilatar experiencia. Y en la prueba por equipos, compitió con la presión de saber que si el equipo argentino de florete entraba entre los siete primeros, clasificaba a los Juegos Panamericanos 2027, consiguiendo el objetivo.
A los Panamericanos los mira de reojo
Con la clasificación asegurada hora deberá esperar la clasificación del 2027 para conocer nominalmente quienes serán los representantes. Los números uno y dos serán seguramente dos atletas avezados en la categoría que ya van a tener los puntos necesarios; mientras que Franco tendrá que volver a disputar el tercer lugar para sumarse a la cita, ya que a diferencia de los Juegos Odesur, a los Panamericanos concurrirán tres esgrimistas y no cuatro como ocurrió en Santa Fe 2026. Una parada brava en la que deberá dar batalla para poder clasificar.ueden conjugarse para transformar la incertidumbre en una conquista memorable.