Ovación

Escándalo en la AFA: hubo un empate entre Segura y Tinelli, pero con un voto de más

La cuenta dio empate por un error en la apertura de los sobres al encontrarse un sufragio de más. Por eso ni Luis Segura ni Marcelo Tinelli fueron electos como presidente de la AFA.

Viernes 04 de Diciembre de 2015

Nunca en el fútbol se gana en la víspera. Aunque el rival, de antemano, luzca débil, la pelota hay que meterla en el arco de enfrente más veces que en el propio. Marcelo Tinelli fue ayer al predio de la AFA en Ezeiza, convencido, a coronar un recorrido preelectoral que llevaría a un éxito indubitable. Y que lo convertiría en el nuevo presidente de la AFA. Pero insólitamente, por una paridad – y un error en el conteo- fuera de todo cálculo, terminó sentado junto a su contendiente, en conferencia de prensa, y convalidando la astuta jugada política del actual titular de la AFA, Luis Segura. “Buscaremos un consenso, fue prácticamente un empate”, repitió el astro de la televisión, la misma propuesta que había improvisado el heredero de Julio Grondona, unos minutos antes. Aunque después, con los suyos, habría cambiado de postura (ver aparte).

La muy promocionada asamblea extraordinaria de la AFA con un único tema, elegir presidente de la entidad para los próximos 4 años, chocó contra una realidad inesperada: empate en 38, cuando los votos emitidos fueron 75. Créase o no, más de media docena de especialistas, alrededor de una mesa especialmente diseñada para el evento, no consiguieron contabilizar correctamente 75 votos.

Confusión, idas y venidas, y final de la historia: cuarto intermedio, y a conversar entre todos a ver cómo se sigue. La cuestión técnica, acerca de cómo subsanar el vergonzoso error, se convirtió en un detalle casi menor. En el balance político hubo un ganador neto, Luis Segura, y otro que se chocó contra una pared de frente, Marcelo Tinelli.

Impecable, aún con lluvia, el predio de Ezeiza estuvo preparado al detalle desde temprano. Los senderos internos perfectamente señalizados, impecable la acreditación, muy bien elegido el lugar para celebrar la asamblea (estadio cerrado de futsal). Todo el procedimiento de la asamblea a la vista, transparente, sin controversias. La única tarea fue llamar de uno a los 75 asambleístas (concurrencia perfecta), e invitarlos a votar. Todo funcionaba a horario, sin sobresaltos, hasta que sobre las 21 apareció la sopresa; en la contabilización de los votos ¡sobró uno! Había 76 votos y 75 votantes. Y nadie entre quienes abrieron los sobres y sacaron las boletas advirtió de dónde salió ese voto sobrante.

Conmoción, y problema sin solución. Para colmo, un par de asambleístas se fueron (los presidentes de Crucero del Norte y Excursionistas, ambos tinellistas), y la elección no se repitió, anulando la anterior.
Allí apareció la enorme experiencia del presidente de AFA, que le quitó dramatismo, habló de “empate” y lo sentó a Tinelli al lado suyo a hablar de consenso. El conductor televisivo nunca pensó que se le podía escapar el triunfo, y anoche quedó al borde de la derrota. A partir de hoy, a barajar y dar de nuevo.

 

Intimamente, la vieja guardia de la AFA, expresada por Segura, celebró el mal entendido, y la insólita situación de no conseguir establecer de dónde vino el voto pegado. Al cabo, no se supo quién ganó 38 a 37, que fue la voluntad efectiva de los votantes. Las teorías que circulaban anoche sobre quién había obtenido realmente los 38 votos, y quién coló un voto pegado, de más, fueron varias. Lo único concreto, que entrega una pista firme, fue el inmediato pedido del presidente de Boca, Daniel Angelici, para que se votara, tras cartón de error, a mano alzada, que rechazaron varios asambleístas ligados a Tinelli. ¿Por qué? Porque sabían que su posición a favor de Segura podía así imponerse.

A partir de hoy empieza otra historia. Marcelo Tinelli estará evaluando a estas horas si hizo bien o mal en sentarse junto a Segura e insinuar una inminente alianza. ¿Y el cambio de paradigma para la AFA?, ¿ lo nuevo, lo profesional, transparente y de puertas abiertas? La vieja AFA, cerrada, opaca, y por las estruendosas noticias de ayer respecto de hombres que son parte central de los 35 años de grondonismo (ver aparte, pedido de captura internacional para José Luis Meiszner y Eduardo Deluca), esa vieja AFA no está vencida. Y le dio un duro golpe a la estrella de televisión.

Ovación supo anoche que tras la conferencia de prensa muchos de los votos que trabajosamente había conseguido Tinelli se preguntaban: ¿Qué consenso podemos alcanzar con la vieja guardia, a la que justamente queremos desplazar?

En realidad, no iría al consenso

El futuro ya empezó. Y aunque en la conferencia de prensa parecía posible que los dos candidatos puedan fumar la pipa de la paz y tratar de hacer un consenso, también es cierto que después de que se apagaron los flashes, que los canales dejaron de transmitir en vivo y que cada uno de los periodistas de medios gráficos se dedicó a sus redacciones, esa idea empezó a resquebrajarse rápidamente. Por lo menos, del lado del que menos quiere esa unidad: Marcelo Tinelli. Al cierre de esta edición estaba reunido con la mayoría de los dirigentes que lo apoyaron y se vislumbraba una postura: que si bien la elección lo sorprendió porque aspiraba a ganar por un buen margen, todavía lo tiene para ganar y por eso la postura sería ir a una nueva elección.
De hecho, anoche Tinelli cenó con los directivos que públicamente apoyaron su proyecto, entre los que estuvo el vicepresidente de Newell’s Jorge Riccobelli, el presidente de la ARF Mario Giammaría y el vice de Central Córdoba Luis Stern. Mientras que al cierre de esta edición el vice de Rosario Central Luciano Cefaratti no se había sumado a la cena, pero sí había mantenido un diálogo con el conductor de TV después de la conferencia. Y las voces recogidas por Ovación iban en una sola dirección: ir a una nueva elección, porque las diferencias expresadas públicamente fueron grandes.
Eso sí, también son concientes de que algunos directivos dieron vuelta su voto, y aunque del lado de Luis Segura dicen lo mismo, el más afectado habría sido Tinelli. También hubo votos que no se expresaron públicamente, como el de San Martín de San Juan y el de Belgrano, y habrá que ver adónde fueron. Mientras que estaban convencidos de que haber votado a mano alzada, como pedía el segurista Daniel Angelici, hubiera significado la derrota por la presión que muchos hubieran sentido si votaban en contra de la conducción. En la cena en el hotel Holiday porteño empezaba a discutirse la estrategia futura. Y se desandó rápido el camino del consenso.

Para los flashes hablaron de la posible unidad

Luis Segura y Marcelo Tinelli coincidieron anoche en la necesidad de “consensuar” sobre el futuro de la entidad, después de la fallida elección en Ezeiza. Ambos dirigentes se mostraron “sorprendidos” por el desenlace de la asamblea extraordinaria y evitaron especulaciones sobre una eventual lista única con otro candidato, dada la paridad registrada en los comicios.
  “Acá hay una realidad, alguno de los dos había ganado 38 a 37, lo que prácticamente es un empate. Evidentemente la gente encargada de controlar los votos no pudo hacer bien su tarea. Lo que pasó me cayó realmente muy mal”, afirmó Segura en una conferencia de prensa posterior, que brindó junto a su adversario político.
  “Estamos todos muy sorprendidos y extrañados por lo que sucedió. Genera mucha molestia, vamos a tomarlo como un error”, declaró Tinelli con rostro adusto.
   “Ahora tenemos que ver cómo encarar lo que viene por delante para saber si se puede llegar a algún tipo de acuerdo. El llamado a unidad lo dieron los votos de una elección sin ganadores ni perdedores”, consideró Segura.
   “Acá hay un mensaje. Está bueno tomarnos este cuarto intermedio para que las dos partes puedan juntarse mañana (hoy) a la mañana. De mi parte no está planteada la posibilidad de un tercero, es muy prematuro hablar de eso, pero sí me parece que tenemos que empezar a consensuar”, asumió Tinelli.

Amenazado por “traidor”

En medio de todo, también hubo violencia. Es que el presidente de Excursionistas, Angel Lozano, recibió pintadas tildándolo de “ladrón y traidor” en la fachada de su domicilio, y justo él fue uno de los dos asambleístas que se fue ni bien terminó de votar. Luego, Marcelo Tinelli se refirió a esto y confió que “ le dí un abrazo a Lozano por la situación que estaba viviendo”. Es más, antes de votar debió aclarar que estaba presente porque el titular de Atlanta segundos antes indicó que no estaba en el recinto.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS