Es muy difícil que Vecchio siga en Central
El DT Somoza no tiene en cuenta a Vecchio por una cuestión estrictamente futbolística. El 10 se aleja cada vez más del club

Miércoles 20 de Abril de 2022

Como están planteadas las cosas por el momento entre Leandro Somoza y Emiliano Vecchio es muy difícil que el volante creativo canalla continúe en Central a partir de junio, pese a que su contrato vence en diciembre de 2023. La decisión de prescindir del capitán del equipo está estrictamente vinculada con una determinación futbolística del entrenador. Es cierto que se escribieron ríos de tinta y se consumieron horas de radio y televisión buscándole la quinta pata al gato para entender por qué Somoza no concentró a Vecchio ante Aldosivi y tampoco lo hará este miércoles para visitar a Lanús. La realidad es que no existe ninguna cuestión encerrada. No hay animosidades ni juicios de valor camuflados. Sencillamente que para lo que quiere proyectar Somoza del equipo, Vecchio no es una pieza que encaje. No sólo por su condición física, sino porque estéticamente su cuerpo almacena algunos kilos y eso se ve evidenciado en las mediciones de porcentaje de grasa corporal que les realizan con periodicidad a los jugadores. Justamente por eso Vecchio arrancó con una rutina de reacondicionamiento físico luego de la derrota ante Tigre en el debut del ciclo de Somoza. Es más, si el volante estuviera en óptimas condiciones físicas y se adaptara a las exigencias de los entrenamientos, para el DT es un jugador que tranquilamente puede cambiar las coordenadas de un partido. Sabe perfectamente que con Vecchio en sintonía futbolística, Central puede jugar a otra cosa. Habrá que ver si el jugador logra una puesta a punto que potencie al equipo. Hoy parece una utopía imaginar a Vecchio siendo el cerebro del Central que se viene a partir de junio.

Somoza no come vidrio y por más que no tenga ligazón con Central, siempre supo que la decisión de apartar a Vecchio iba a detonar algún ruido en el seno del plantel. Por eso en las horas posteriores a aquel martes 5 de abril, la dirigencia de Central pidió reunirse con el jugador en la sede del club con el ánimo de bajarle los decibeles al tema. De ese encuentro participaron el presidente Rodolfo Di Pollina, el vice Ricardo Carloni, el secretario deportivo Raúl Gordillo y el propio Vecchio junto a su representante. Lo que trascendió de esa reunión fue que fumaron la pipa de la paz y que el jugador se comprometió a cumplir al pie de la letra con el trabajo especial que le ordenó el cuerpo técnico. También se supo que si Vecchio optaba por no acatar las directivas del entrenador, la dirigencia ya tenía preparada sobre la mesa la rescisión del contrato. Todo lo que vino después no hizo más que reforzar la sensación de que Vecchio no tiene mucha cabida en el ciclo de Somoza. Y la gota que rebasó el vaso fue el episodio del pasado fin de semana cuando el club, a través de un comunicado, expuso en el informe médico que Vecchio no estaba lesionado, cuestión que se descartó mediante una resonancia magnética. Es decir si el DT hubiera querido estaba disponible para viajar a Mar del Plata. Demasiado mal parido viene todo como para creer que Somoza reverá la determinación de no tener en cuenta a Vecchio. Parece que se terminó el aura de intocable que tenía en el ciclo del Kily González.